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Las figuras del montaje a favor de Celso Jaque durante la Asamblea Legislativa

Una manifestación de militantes que tuvieron acceso exclusivo a la peatonal Sarmiento recib¡ó y despidió a Jaque con elogios y gestos de afecto. Fue el bautismo de Mariano Maure como "aplaudidor" del gobernador, tarea para la que contó con el apoyo de dirigentes del oficialismo.

¿De qué sirve? ¿Quién va a creer que fue espontáneo? ¿Para qué lo hacen? ¿Qué ganan? Las preguntas se multiplican a la hora de tratar de explicar puestas en escena como la de esta mañana, con cientos de manifestantes a favor de Celso Jaque copando la peatonal Sarmiento, alabando al gobernador y sin competencia a la vista, ya que los gremios opositores tuvieron el acceso vedado a la Legislatura.

Papelones como el de Aníbal Ibarra en Buenos Aires, quien sacó militantes a la calle para que lo alabaran frente a las cámaras de Canal 13, sirven de referencia. Pero: ¿quiénes tuvieron a cargo el montaje local a favor del gobernador?

Carnaval toda la vida  

Las restricciones de acceso en la zona de la Legislatura son ya naturales para el primero de mayo. Hace rato que las asambleas legislativas no se desarrollan en paz en Mendoza. Pero hacía tiempo también que no se veía un operativo tan obvio para “filtrar” las expresiones populares, privilegiando a las que eran a favor del Gobierno y marginando las que estaban en contra de Jaque.

Tan armado estaba todo que el Paseo Sarmiento se transformó en una suerte de corsódromo. Una valla dividía la cuadra de la Legislatura en dos, dejando de un lado una senda para el paso del gobernador, y un generoso espacio del otro lado para que se montara la tribuna jaquista, justo frente al edificio legislativo.

Mariano Maure, dirigente del MUP kirchnerista, dio temprano en la mañana explicaciones poco convincentes respecto de la privilegiada ubicación de sus muchachos: afirmó a una radio que él y los suyos habían logrado “colarse” entre la seguridad y los vallados. Poco creíble: si tanta gente consiguió pasar la custodia, alguien hizo su trabajo decididamente mal en esa área.

La fiesta con bombos y cánticos y redoblantes explotó cerca de las 10, cuando el gobernador pisó la zona de la Legislatura. Maure quedó expuesto entonces, indudablemente, como el coordinador y organizador de los manifestantes oficialistas.

El evento de hoy fue casi un acto de iniciación para él. El lugar y la misión que ahora tiene Maure, hasta hace poco le correspondió a un hombre casi de su misma edad: Ariel Guirín, ex director de Juventud del Gobierno.

Guirín cobró fama por dirigir a los “aplaudidores” de Jaque durante la Fiesta de la Vendimia de 2008. Después, cayó al abismo al protagonizar un escándalo en un boliche de Rodeo del Medio. Hoy, es casi un “refugiado” político: consiguió asilo en la OSEP, donde continúa trabajando en la órbita estatal.

Durante la Asamblea Legislativa, se hizo notorio el cambio de mando. Mientras Guirín presenciaba el discurso del gobernador desde una pantalla ubicada en la sala de Pasos Perdidos de la Legislatura, como un ciudadano común y corriente, Maure repartía instrucciones entre la tropa en la calle y, según comentarios, era hasta una autoridad en la zona de las vallas para decidir quién pasaba y quién no.

¿Quién es Mariano Maure?

Hermano de Gustavo Maure, ex secretario general del gremio de los docentes en Mendoza (SUTE), Mariano milita desde hace bastante tiempo en el Movimiento de Unidad Popular (MUP), una organización kirchnerista vinculada al secretario presidencial Oscar Parrilli y conectada también a “La Cámpora”, un bloque similar que dirige el propio Máximo Kirchner, hijo del ex presidente Néstor Kirchner.

El año pasado, Maure tuvo un instante de figuración. Poco después del “no positivo” de Julio Cobos a las retenciones en el Senado Nacional, el dirigente encabezó un escrache en la casa del vicepresidente en Mendoza.

Tras la vidriera mediática (la noticia dio vuelta al país), a Maure la fue mal: el diputado provincial por el partido TODOS, Ricardo Puga, decidió echarlo de la Legislatura, donde ocupaba el cargo de secretario de bloque, rompiendo así una relación casi familiar, ya que Mariano es hijo de su ex esposa y medio hermano de su hijo Gustavo Maure.

Poco más se supo de Mariano Maure por unos meses. Hasta principios de este año, cuando comenzó a vérselo en actos y eventos del justicialismo mendocino.

La Fiesta de la Vendimia 2009 tuvo aires renovadores para el dirigente, quien apareció hasta en el agasajo vendimial, cerca de los empresarios vitivinícolas  y de la presidenta Cristina de Kirchner.

Pero más sorpresa causó verlo en la noche del 31 de marzo, durante el cierre de listas del justicialismo, que se realizó en un hotel de la Capital. Más de uno se preguntó qué hacía Maure en el mitin peronista.

Y con Jaque quedó definitivamente ligado hoy, cuando defendió su gestión en los medios que lo consultaron y la vinculó a la de Cristina Fernández en la Nación.

Pero: ¿Quién más está detrás de esta nueva generación de admiradores de Jaque?

Los Pereyra

Junto a los carteles amarillos del MUP, otro color se reconocía en la tropa de adherentes a Jaque. Muchos militantes llevaban remeras de color azul, con una inscripción que decía “Peronismo de base” y con el rostro de Evita dibujado en la parte trasera. Allí se destacaban también los nombres de Jaque y del diputado nacional-sindicalista del Centro Empleados de Comercio (CEC), Guillermo Pereyra.

La gravitación de Pereyra viene creciendo desde hace algún tiempo en el jaquismo. Es padrino del actual ministro de Gobierno, Mario Adaro (a quien casualmente se lo vio hoy con una de las remeras azules colgada del cuello) y consiguió algunas candidaturas para su sector en el reciento reparto de cargos en la interna del PJ.

Antes de desplazar a sus manifestantes a la Legislatura, marcó un fuerte contraste con el resto del arco gremial en la pelea salarial. Protagonizó hace poco más de una semana una reunión con el gobernador en la Casa de Gobierno, cuando buena parte de los sindicatos cortaba calles y perseguía funcionarios en señal de disconformidad por la oferta de aumento.

Pero algunas versiones indican que Guillermo Pereyra no fue el único operador de la manifestación pro-Jaque. En medio de la turbulencia que provocaron los incidentes con ATE, un funcionario confió a modo de revelación que otro de los impulsores de la marcha jaquista fue Daniel Pereyra, actual director del Instituto de Juegos y Casinos de la provincia.

Este diario consiguió captar hoy a Daniel Pereyra cerca de los manifestantes jaquistas, en pleno paseo Sarmiento, como lo muestra la siguiente foto.

La fiesta que casi termina mal

La barricada oficialista y su posicionamiento exclusivo frente a la Legislatura, despertaron la furia de los gremios más duros.

Por un momento, el núcleo dirigido por ATE estuvo cerca de tirar abajo vallados para llegar al mismo sitio donde el jaquismo había ubicado a los del oficialismo.

Hubo minutos de tensión: las dos barras se pararon de frente, amenazantes, sólo separadas por la calle Patricias Mendocinas. En ese instante, el discurso de Jaque en el recinto legislativo pasó a un segundo plano. Mientras, los manifestantes de su sector parecían prepararse para un enfrentamiento inminente, como se aprecia en el video:



Después de algunos tironeos, un par de dosis de gas pimienta tiradas sin control  entre la gente y los periodistas, y declaraciones críticas de la dirigente de ATE Raquel Blas, la Multisectorial se desconcentró en la Plaza Independencia.

Es posible que los muchachos de Blas, quienes ya arreglaron el aumento salarial con el Gobierno, no buscaran más que eso: dar una señal crítica, a pesar del acuerdo reciente.

De hecho, otra columna de manifestantes anti-Jaque, donde confluyeron militantes de SITEA y AMPROS, optó por no unirse al ATE, para no hacer el juego de un gremio con el que están enfrentados.

Pero en cualquier caso, fue el desmedido operativo para encriptar a Jaque frente a potenciales manifestaciones de rechazo el que le dio a ATE una razón para ir a quejarse cerca de la Legislatura.

El gobernador, desencajado, trató de imponer su versión de la realidad con gritos y declamaciones de autoridad, en una conferencia de prensa en la que no se pudo repreguntar ni abundar en el tema. Y que, al terminar, tuvo como epílogo un paseo por un campo de rosas para Jaque, ya que en la vereda de la Legislatura sólo permanecían los manifestantes jaquistas.

“¡Nadie puede hacer las cosas por la fuerza!”, bramó el mandatario, tratando de imponer autoridad a los gremios rebeldes, en esa conferencia.

Eso está bien. ¿Pero por otro lado, es lícito que el Gobierno decida a qué expresión popular bendecir y a cuál marginar?