Julio Cobos y Néstor Kirchner sellaron con un abrazo un encuentro inesperado
El ex presidente de la Nación fue al velatorio de Raúl Alfonsín con varios dirigentes leales. Pero la visita derivó en un diálogo con su máximo rival actual: el vicepresidente. Crónica de una charla impensada.
Lo que la política dividió a muerte en el último año, el deceso de Raúl Alfonsín logró unirlo, aunque sea de manera efímera.
Sorprendentemente, Julio Cobos y Néstor Kirchner sellaron esta tarde con un abrazo un encuentro inesperado en el Congreso de la Nación.
El ex presidente había ido al velatorio de Alfonsín en compañía de una guardia de dirigentes leales que incluyó, entre otros, a varios ministros (Florencio Randazzo y Sergio Massa entre ellos), al gobernador mendocino Celso Jaque y al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner.
Después de la parada frente al féretro de Alfonsín y de varias declaraciones elogiosas de su figura de Néstor Kirchner, el ex presidente se dirigió al salón gris del Senado. Cobos en ese momento estaba separado de Kirchner y el resto de la comitiva por una pared y no dudó: cruzó la puerta y fue a saludar a su ex aliado político.
La charla no fue larga y evitó los temas escabrosos. Cobos compartió con Néstor Kirchner y el resto de la comitiva oficialista algunas anécdotas de la vida política de Alfonsín y al cabo de un rato disolvieron el encuentro. Fue el momento en que los dos dirigentes ahora enfrentados se despidieron con un "abrazo normal", según los testigos, y un "chau, nos vemos".
El vicepresidente saludó también a los otros kirchneristas presentes. Y ayudó a suavizar el clima la presencia de Ricardo Alfonsín en el salón.
El gesto, de todos modos, es significativo. Impera el frío en la relación entre el matrimonio presidencial desde hace mucho tiempo, debido al abismo que abrió en el vínculo la pelea entre el Gobierno y el campo. Desde entonces, Néstor Kirchner ha calificado de traidor a Cobos en cuanta oportunidad ha tenido. Hoy, en cambio, ambos brindaron una postal de convivencia que en exclusiva difunde MDZ, por medio de la foto que acompaña esta nota.
Pero no es el único hecho que generó Alfonsín. Al encuentro con quien en otro tiempo lo llevó a la vicepresidencia de la Nación, hay que sumarle la charla telefónica que anoche tuvo Cobos con la presidenta Cristina de Kirchner. El vicepresidente informó en este caso que había llamado a la presidenta para avisarle sobre la muerte de Alfonsín y acerca del homenaje que le iba a realizar al padre de la democracia.
También le pasó su teléfono celular a la mandataria para que saludara a la familia de Raúl Alfonsín, iniciando una serie de gestos que sorprenden, por el nivel de enfrentamiento político que les anteceden.
El vicepresidente saludó también a los otros kirchneristas presentes. Y ayudó a suavizar el clima la presencia de Ricardo Alfonsín en el salón.
El gesto, de todos modos, es significativo. Impera el frío en la relación entre el matrimonio presidencial desde hace mucho tiempo, debido al abismo que abrió en el vínculo la pelea entre el Gobierno y el campo. Desde entonces, Néstor Kirchner ha calificado de traidor a Cobos en cuanta oportunidad ha tenido. Hoy, en cambio, ambos brindaron una postal de convivencia que en exclusiva difunde MDZ, por medio de la foto que acompaña esta nota.
Pero no es el único hecho que generó Alfonsín. Al encuentro con quien en otro tiempo lo llevó a la vicepresidencia de la Nación, hay que sumarle la charla telefónica que anoche tuvo Cobos con la presidenta Cristina de Kirchner. El vicepresidente informó en este caso que había llamado a la presidenta para avisarle sobre la muerte de Alfonsín y acerca del homenaje que le iba a realizar al padre de la democracia.
También le pasó su teléfono celular a la mandataria para que saludara a la familia de Raúl Alfonsín, iniciando una serie de gestos que sorprenden, por el nivel de enfrentamiento político que les anteceden.
