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El otro resultado de Catamarca: el desmadre en el peronismo

"La culpa la tiene Néstor Kirchner" había dicho el viernes Barrionuevo y lo volvió a repetir ahora, confirmada la derrota del frente construido a instancias del ex presidente. El resultado aceleró el estallido del peronismo y puede tener repercusiones nacionales.

Como se preveía, la alianza entre Armando “Bombón” Mercado (kirchnerismo puro), Ramón Saadi y Luis Barrionuevo estaba unida con alfileres y empezó a desmantelarse aun antes de que el electorado catamarqueño le diera la espalda.

El viernes, Barrionuevo había anticipado que, si su frente perdía, la culpa sería de Néstor Kirchner. Ayer lo ratificó: “Haber nacionalizado esta elección fue un error”, dijo, pero como para ir calentando el ambiente. Después, se soltó del todo: "Los Kirchner se aliaron hace dos años con (el gobernador Eduardo) Brizuela del Moral y fueron contra el peronismo de Catamarca".

Un cachetazo extra motivó la embestida anti K del líder de la CGT disidente y fue el dato de que los votos no le alcanzaron a su hermana Liliana para ingresar como legisladora.

En su análisis de la derrota le tendió una mano al mandatario ratificado por la confianza popular y lo despegó del vicepresidente Julio Cobos. El dirigente gastronómico afirmó, en declaraciones que publica en la fecha El Ancasti, que "no hay que culpar a (Armando) Mercado, que es un personaje que ya lo conocemos todos, ni a nadie de la provincia, sino que el gran responsable es Kirchner". Y sobre el rol del vicepresidente en el triunfo catamarqueño, puso límites, diciendo que “no tiene un voto en la provincia; todos los votos son del gobernador".

Mientras unos y otros hablaban con la prensa desde sus viviendas o desde los lugares de votación, el único dirigente peronista que se acercó a la sede partidaria para cumplir con el ritual de reconocimiento formal de la derrota fue el titular del partido, Dalmacio Mera.

"Hay que vencer la estupidez propia y las ambiciones desmedidas", dijo, iniciando una medida autocrítica que se precipitará, seguramente, con la partida de Ramón Saadi del bloque oficialista en el Congreso y la radicalización de las posturas de Barrionuevo en contra de la presidenta Cristina Fernández y su marido, Néstor Kirchner.