Celso Jaque y los azules del PJ viven su peor momento
La relación política entre el gobernador Celso Jaque y el sector interno azul (manejado desde Buenos Aires por el operador Juan Carlos Mazzón) llegó este viernes a un pico de tensión. Un extremo que podría llevar en las próximas horas a que el justicialismo pierda a su único candidato natural para las próximas elecciones, el intendente Adolfo Bermejo, quien ya lanzó su amenaza de excluirse como candidato a senador nacional.
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Si esto sucede, entonces se seguirá profundizando la crisis interna que vive el partido que gobierno la provincia.
Félix y Abraham han dado pruebas con estas maniobras de que van en serio con su propuesta de internas. El armado ya se realiza en todos los distritos de la provincia y parece estar lejos de ser una mera amenaza de un sector, para después negociar cargos con la línea dominante.
Frente a este panorama, un bermejista de extrema confianza se sinceró anoche en estricto off the record: “Si por mí fuera, el Adolfo ya se habría bajado de su candidatura”.
El vocero oficial del intendente, por su lado, ratificó el discurso de Bermejo del jueves: “En el caso de que haya interna para cargos nacionales, no es candidato a nada”, expresó la fuente, quien excusó al jefe comunal de caldear más el clima con nuevas declaraciones sobre la interna.
Lejos de Jaque
A esta altura, el círculo íntimo de Bermejo ya sospecha directamente del gobernador Celso Jaque como fogonero del clima de pelea interna que vive el PJ mendocino. En Maipú hay quienes creen que es el propio mandatario quien ha impulsado un foco de rebelión contra los azules del peronismo, lanzando candidaturas y apoyando públicamente a los que tienen estas pretensiones.
Los dardos del peronismo de Maipú buscan dar de lleno en el ministro de Gobierno, Mario Adaro, quien fue criticado abiertamente este jueves por el presidente del bloque de diputados del PJ, Carlos Bianchinelli. “Me molestan aquellos que han salido a hablar y a pedir listas de candidatos”, dijo en ese momento el legislador provincial.
"No creo que ningún ministro salga a decir estas cosas si no tiene el aval del gobernador", sostuvo otra fuente maipucina.
Mientras los ánimos se siguen caldeando, el bermejismo ya estudia su “plan B”. Que no es otro que la idea de que el intendente continúe al frente de la comuna, dejando pasar esta fecha electoral, para jugarse todas las fichas en el 2011 por la gobernación de la provincia.
No es nueva esta propuesta. Bermejo teme desde hace rato que su llegada a una banca del Congreso Nacional lo desdibuje políticamente y le reste chances en la pelea de 2011, que es la que verdaderamente le importa.
Pero no es la única razón por la que ahora Bermejo se aferra al sillón comunal. Su relación con Jaque se ha erosionado bastante en los últimos días. Por eso el intendente calcula ahora los beneficios de meterse en campaña recién a mediados de 2011, cuando el gobernador empiece a perder poder.
Lo cierto es que todos los análisis políticos que se realizan en Maipú, al menos los que se hacen al filo del fin de semana, terminan con un espacio vacío en el primer casillero de candidatos a senadores nacionales del PJ. Una situación que nadie en el PJ creía posible hace pocas semanas.


