El iglesismo pone reparos al acuerdo con el cobismo
El sector del ex gobernador cree que primero hay que dirimir la normalización partidaria "entre los que se quedaron a defender la UCR". Además, considera que los que están en "otros partidos" no pueden participar del radicalismo "como si fueran una línea interna". Dice que el interbloque legislativo ya funciona "de hecho" y que es un primer paso hacia la reunificación.
Raúl Vicchi representa el pensamiento profundo de Convergencia, su sector interno en la siempre convulsionada UCR. Preside ese espacio cuya figura política más relevante es la del ex gobernador Roberto Iglesias. Pese al optimismo final con el observa el proceso que por estos días atraviesa su partido en la construcción de un acuerdo con los dirigentes que en la última elección acompañaron a Julio Cobos en la Concertación, cree que antes es necesario establecer algunas pautas y prevenciones.
Estos reparos apuntan, básicamente, a cuestionar el pacto en ciernes entre la intervención partidaria, el Comité Nacional y el cobismo que parecería haber dejado de lado la opinión del iglesismo. Ese acuerdo, según confirmó Juan Carlos Jaliff ya estaría cerrado desde lo político, pero no aún desde su instrumentación jurídica. Con otra interpretación, el iglesismo considera que antes que armar listas de candidatos o acuerdos con lo que denominan “otros partidos”, es imprescindible regularizar la UCR con el llamado a elecciones de autoridades partidarias.
Caminar con cautela. Cree que en un entendimiento futuro “hay que ser cuidadosos”, pero no duda que en las próximas elecciones “el radicalismo debe ir unificado y cordializado”. Habla de la necesidad de ganar para recuperar la provincia en el 2011 y estima que para ello hay que discutir sobre cuál será el programa que defenderán los legisladores que salgan electos “para que haya un ideario común”.
Básicamente, y sin decirlo, el iglesismo duda de aquellos que se fueron y que hoy pretenden volver. Asimismo, de las intenciones profundas detrás del acuerdo, pero que sin embargo, lo hacen coincidir en la necesidad de alcanzar un consenso.
No duda que para lograr el cometido, es necesario “poner lo mejor de cada uno para dejar de lado muchas asperezas. Me encantaría que volvamos a estar detrás de un proyecto común y que la historia nos envuelva y nos confunda debajo de la sigla de la Unión Cívica Radical”. Pero para ello, cree que el punto de partida es dirimir la normalización de la UCR entre los que se quedaron “para defender el sello partidario; sino la UCR hoy sería un apéndice más del kirchnerismo”.
Los de adentro y lo de afuera. “Esto no es un punto menor”, dice Vicchi. Sin todos los dirigentes que pusieron la cara, estima que “hoy no habría un partido al cual mucho quieren volver”. Considera que hay trabajar sobre la racionalidad y no “sobre estas reuniones en la cual gente que no está en la UCR intenta definir su futuro. ¿Cómo es esto que Carrió dice quién va a ser el candidato a senador? Y lo digo con todo el respeto que me merece Ernesto Sanz. Por eso digo que primero tenemos que arreglar las cosas entre nosotros y luego acordar para fuera”.
Obviamente, este paso intermedio previo al acuerdo no incluye ni a Cobos, ni a sus seguidores, ni a sus aliados. “Ellos formaron otro partido, representaron a otro partido en las elecciones, están en la mesa de conducción de otro partido. No pueden pretender desde allí participar de la vida interna de la UCR como si en todo caso fueran una línea interna”, reflexiona el diputado provincial.
El interbloque como prenda de unidad y optimismo. Vicchi considera que si se dan “los pasos necesarios”, la reunificación puede ser posible. Sobre todo para salvar las “confrontaciones y dolores personales que han quedado después de este proceso entre tipos que hemos caminado juntos durante tantos años. Hay mucho dolor personal que hay que saber superar, pero de todos lados. No debe haber ningún ánimo revanchista en ningún sentido”, advierte.
Respecto del funcionamiento del interbloque en la Legistaura entre ortodoxos y cobistas asegura que “en la práctica, existe. Muchas de las cosas que estamos planteando, la estamos discutiendo con ellos. Nosotros, por más que hayan querido desacreditarnos, hemos tenido una clara postura opositora al gobierno. Además, hay hasta una cuestión de afecto, me llevo muy bien con (Andrés) Marín…”, su colega al frente de la bancada cobista. Eso sí, y aquí también marca la cancha y expresa un matiz diferente: “lo que no estamos de acuerdo es en oponernos a todo, nuestra tradición es de una oposición constructiva y eso seguiremos haciendo”.
Los de adentro y lo de afuera. “Esto no es un punto menor”, dice Vicchi. Sin todos los dirigentes que pusieron la cara, estima que “hoy no habría un partido al cual mucho quieren volver”. Considera que hay trabajar sobre la racionalidad y no “sobre estas reuniones en la cual gente que no está en la UCR intenta definir su futuro. ¿Cómo es esto que Carrió dice quién va a ser el candidato a senador? Y lo digo con todo el respeto que me merece Ernesto Sanz. Por eso digo que primero tenemos que arreglar las cosas entre nosotros y luego acordar para fuera”.
Obviamente, este paso intermedio previo al acuerdo no incluye ni a Cobos, ni a sus seguidores, ni a sus aliados. “Ellos formaron otro partido, representaron a otro partido en las elecciones, están en la mesa de conducción de otro partido. No pueden pretender desde allí participar de la vida interna de la UCR como si en todo caso fueran una línea interna”, reflexiona el diputado provincial.
El interbloque como prenda de unidad y optimismo. Vicchi considera que si se dan “los pasos necesarios”, la reunificación puede ser posible. Sobre todo para salvar las “confrontaciones y dolores personales que han quedado después de este proceso entre tipos que hemos caminado juntos durante tantos años. Hay mucho dolor personal que hay que saber superar, pero de todos lados. No debe haber ningún ánimo revanchista en ningún sentido”, advierte.
Respecto del funcionamiento del interbloque en la Legistaura entre ortodoxos y cobistas asegura que “en la práctica, existe. Muchas de las cosas que estamos planteando, la estamos discutiendo con ellos. Nosotros, por más que hayan querido desacreditarnos, hemos tenido una clara postura opositora al gobierno. Además, hay hasta una cuestión de afecto, me llevo muy bien con (Andrés) Marín…”, su colega al frente de la bancada cobista. Eso sí, y aquí también marca la cancha y expresa un matiz diferente: “lo que no estamos de acuerdo es en oponernos a todo, nuestra tradición es de una oposición constructiva y eso seguiremos haciendo”.

