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MDZ en la cumbre de las presidentas: Para Celso Jaque, la imagen fue todo

El gobernador vivió una de sus semanas soñadas. Se codeó con dos presidentas y con un potencial mandatario en una semana que había empezado con el pie izquierdo por el conflicto comercial con Brasil. Su participación en la gira presidencial, más que nada, fue mediática antes que logros a concretarse en el corto plazo.

Celso Jaque vivió una de sus semanas más soñadas. Codearse con dos presidentas y hasta con un potencial mandatario en una semana que había empezado con el pie izquierdo y una nueva arremetida contra los intereses de Mendoza por el conflicto comercial con Brasil. Pero la visita presidencial que lo tuvo como protagonista secundario fue, más que nada, exposición mediática antes que logros concretos que puedan materializzarse en el corto tiempo.

Como punto más destacado, el gobernador mendocino logró posicionarse ante los medios de comunicación nacionales como uno de los que mayor respaldo ofrece a Cristina Fernández de Kirchner. De allí que en este trajín, el viernes a la tarde se lo haya visto más cansado que de costumbre, pero a punto de iniciar otra travesía internacional -A Burdeos, Francia, para participar del encuentro de las capitales del vino-: "No he dormido mucho en estos días", reveló.

De hecho, el aval a la presidenta en los dos anuncios políticos de la semana -la reforma política y la asignación universal por hijo- le había dado algo de vuelo en la cadena nacional, mientras quedaba en segundo plano las gestiones para destrabar la suspensión de las licencias automáticas para los productos mendocinos en ese mercado "natural" que es Brasil.

"Lo de Brasil fue unilateral porque recién nos enteramos de las medidas cuando los camiones se quedaron varados en la frontera", reiteró ante los periodistas, y sostuvo que en el origen de este problema, también juega la política interna
brasilera: "Estoy convencido de que uno de los factores que está incidiendo es el tema electoral en Brasil".

En el majestuoso Hotel Hyatt de la capital chilena, Jaque señaló que si bien no ha visto el proyecto de reforma política lanzado por Cristina "es saludable.
Primero hay que esperar el debate nacional y luego ver el momento indicado para discutirlo en Mendoza", definió.

Pero si con Cristina Fernández de Kirchner no bastaba, en Chile Jaque recibió, quizás de yapa, mayor exposición. Se sentó junto a la presidenta Michele Bachelet en el almuerzo de honor ofrecido por el embajador argentino en Chile, Ginés González García, que se ofreció en la residencia de avenida Vicuña Mackena. En esa misma y suntuosa mansión, también tuvo sus días de gloria el mendocino Carlos Abihaggle cuando estuvo destinado en la gestión de Néstor Kirchner como enviado diplomático ante los chilenos. Más atrás en el tiempo, sus salones vistosos todavía guardan los secretos de la época menemista que terminó en el escándalo de Oscar Spinoza Melo y sus alfombras.

Sin embargo, la prensa mendocina llegó tarde a esta cita. Un retraso de dos horas debido a una falla mecánica -y pequeño susto tras superar los caracoles chilenos y un alto en el distrito de Guardia Vieja- demoró a la delegación de periodistas que habían viajado hasta Santiago. Esto imposibilitó que la delegación llegara a a tiempo al acto central de la cumbre: el abrazo -que Bachelet calificó, entre otras definiciones, de "2.0"- entre ambas mandatarias emulando el de los próceres San Martín y O ´Higgins.

En la señorial embajada argentina, Jaque tuvo la oportunidad de sentarse en la gran mesa de autoridades chilenas y argentinas. No fue un simple convidado de
piedra: estaba frente a Cristina, pero al lado de Michele. Una noche antes, en la cena de honor en el palacio presidencial La Moneda, había tenido otra oportunidad histórica: cruzar algunas palabras con un posible presidente, Eduardo Frei, que busca revertir las encuestas que por ahora dan ganador al derechista Sebastián Piñera.

Según transmitió después a los periodistas mendocinos, Jaque tuvo varios momentos a solas con la mandataria chilena en la que hablaron sobre la importancia de Mendoza por su cercanía con Chile.

Así, Celso Jaque llegó inesperadamente a formar parte de uno de los momentos claves de toda cumbre: la foto presidencial que, a decir verdad, tuvo varias en distintos momentos. En ese sentido, compartió cartel con otro gran invitado que puso sus fichas a este encuentro y que también se muestra solícito a los mandatos kirchneristas: José Luis Gioja, cuya gestión permitió jerarquizar los estudios de factibilidad del paso internacional Agua Negra como uno de los dos más relevantes -el otro es el tunel de baja altura para el tan mentado tren
trasandino- de todo el encuentro.

Sin embargo, en estos dos días soñados tanta confianza le jugaría en contra. Tal vez esperanzado en la proximidad con la primera mujer en ser presidente de Chile, el malargüino prometió una entrevista con Michele Bachelet en la Feria del Libro internacional de Santiago, que este año tiene a Argentina como invitada especial. En la remozada estación Mapocho -ahora como centro cultural-, Kirchner y Bachelet inauguraron la feria con muchas más palabras "sentidas" y otro cambio de vestuario, con la presencia de Maria Kodama -viuda de Jorge Luis Borges sentada en tercera fila, tras la enorme espalda del sanjuanino Gioja- y animada por la cantante Adriana Varela.

Tal vez porque la agenda presidencial, como se sabe, era bastante acotada y veloz. Tal vez porque el gobernador ya estaba en vuelo hacia Francia para hablar sobre las bondades del enoturismo. Pero lo cierto es que el esperado encuentro con la presidenta chilena nunca se produjo ni hubo gestión para efectuarlo.

Si quedó en claro que, a pesar de la letra de los acuerdos de cooperación bilateral que se firmaron, que por ahora los logros concretos tardarán en llegar a visualizarse en Mendoza. Lo que parece aún más claro es que Jaque supo capitalizar las circunstancias históricas de este encuentro. Más que nada, mediáticamente.