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En Argentina, "obamizarse" queda bien

Estalló la "obamamanía" en los políticos argentinos. Aquellos que no logran sacarse una foto con él, se conforman con estar entre el público en Washington, absolutamente de incógnito, pero allá. Otros, desde aquí no más, prefieren formular análisis e, inclusive, aconsejar al nuevo presidente estadounidense.
El mundo está mirando el cambio de era en los Estados Unidos, mientras aguarda que un poco de ese optimismo que se ve en la cara de los millones de partidarios de Barack Obama se contagie a la economía.

En la Argentina, tal vez la única que parece mirar hacia otro lado es la presidenta Cristina Fernández, que se encuentra en Cuba y prepara los bolsos para partir a verse con Hugo Chávez en Venezuela.

Su embajador en Washington, Héctor Timerman, se animó a decir que la Argentina es uno de los países preferidos por Obama. Lo dijo durante una entrevista que le hizo el diario oficialista Miradas al Sur, este fin de semana.

En tanto, la oposición no se quedó callada.

El diputado nacional socialista Roy Cortina, desde el centro del poder mundial habló por radio Nihuil y formuló un extenso análisis de situación. Pero al terminar la nota aclaró que no estaba invitado a ninguno de los actos: lo iba a presenciar en medio de la multitud. Pero allí.

Por su parte, el sitio Parlamentario.com informó que el jefe del radicalismo, el senador Gerardo Morales, expresó respecto a la asunción del nuevo presidente norteamericano que espera que las relaciones entre ambos países a partir de ahora se encaminen “con seriedad” en “la búsqueda de soluciones frente a cuestiones centrales para la vida de los pueblos”.

En tal sentido, citó elementos tales como “inmigración, energía, o narcotráfico”, como temas en los cuales se debe llegar a acuerdos.

Por su lado, el titular del bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, reclamó “establecer una relación razonable” con el nuevo presidente norteamericano, aunque no se mostró muy optimista en la materia, por cuanto “Argentina es imprevisible”, observó.

Para Pérez, "lo que ha habido en política internacional ha sido un desacierto tras otro".

A su vez, el senador Morales sostuvo que “si bien para las últimas administraciones estadounidenses la Argentina casi no estuvo en agenda, bregamos para que el nuevo gobierno comprenda el potencial de los países de nuestra región e implemente políticas adecuadas de comercio e integración".

El diputado nacional (PJ disidente), Francisco De Narváez, mostró optimismo ante la asunción del nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y dijo que en ese país no existe sólo un problema económico sino de liderazgo porque de otra manera Obama no hubiese ganando las elecciones.

“Yo lo veo con mucho optimismo, en EE.UU. no hay sólo un problema económico sino de liderazgo; sino Obama no hubiera conquistado al pueblo americano”, dijo De Narváez a Cronista.com, y agregó: “Esto demuestra que el mundo tiene vocación de cambio”.