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El peor arranque de un gobierno en cuanto a la sanción de leyes

En los primeros meses de gobierno de Jaque, sólo se aprobaron 38 leyes en la Legislatura. Es la cifra más baja desde 1996, si se tienen en cuenta las 119 normas que le sancionaron en el arranque a Julio Cobos, las 58 que le aprobaron a Roberto Iglesias y las 44 que consiguió Arturo Lafalla.
Jaque junto al vicegobernador y al presidente de la Cámara baja de la Legislatura. Foto: Ivana González/MDZ
Jaque junto al vicegobernador y al presidente de la Cámara baja de la Legislatura. Foto: Ivana González/MDZ

Este arranque legislativo ha sido el más pobre de los últimos cuatro períodos de gobierno. Desde que comenzó el 2008 la gestión justicialista cuenta sólo con 38 leyes sancionadas de las cuales 23 corresponden a iniciativas del Poder Ejecutivo.

Tal vez la crisis interna que viven los legisladores justicialistas por la falta de diálogo con el Ejecutivo sea uno de los síntomas de una grave enfermedad que se padece en la Legislatura: la escasez en la sanción de leyes. Por lo que hasta el momento la tropa justicialista logró que le aprueben 5 normas.

Sin embargo la oposición legislativa tampoco ha realizado un aporte significativo de leyes, la Concertación Ciudadana al igual que el oficialismo tiene 5 leyes, mientras que la Concertación Plural, el Partido Demócrata, el ARI y la Unión Cívica Radical sólo una ley. 

En los últimos 12 años de gobierno, la gestión de Julio Cobos (2003-2006)  fue la que tuvo el arranque más fuerte en la Legislatura, ya que consiguió un total de 119 normas sancionadas en siete meses, de las cuales 33 corresponden a proyectos del Ejecutivo, 6 al Poder Judicial y 80 leyes aprobadas entre Senadores y Diputados.

Entre las normas que se aprobaron en ambas Cámaras, los oficialistas aportaron 37, los justicialistas 30, los demócratas 9 mientras que Fiscal y Otros 2 respectivamente. 

Por su parte, el radical Roberto Iglesias (1999-2003) consiguió en su primer semestre legislativo 58 leyes; 21 del Poder Ejecutivo y 37 de los legisladores. Sin embargo los oficialistas impulsaron sólo 6 normas, mientras que la principal oposición justicialista consiguió 15, el PD 7, 6 la Alianza y 3 los bloques independientes.        

Para el justicialista Arturo Lafalla (1995-1999) el arranque legislativo también fue lento, en su primer año de gobierno obtuvo la sanción de 44 normas, las cuales 25 correspondieron al Ejecutivo, 1 al Poder Judicial y 18 provenientes  de la Cámara baja y alta, de las cuales 8 aportó el oficialismo, 4 la UCR, 5 el PD y 1 País.

Las leyes clave aprobadas en el primer semestre de los últimos gobiernos.

El arranque legislativo de los últimos cuatro gobiernos, contó con leyes clave:   

Arturo Lafalla pidió en 1996 abrir el  procedimiento licitatorio convocado por decreto 1612/95,  para la venta del sector privado del 90% del capital social de los bancos de Mendoza y Previsión Social, por caso. Y también la creación de un Fondo Provincial de Cultura. Esos fueron dos pilares, equivocados o no, de su política.

Roberto Iglesias pidió en el 2000la modificación de la carta orgánica de OSEP, la creación de un Fondo de Infraestructura Provincial y solicitó también la autorización legislativa para reconvertir la actividad frutícola y vitivinícola.


Julio Cobos en 2004, solicitó que le aprueben  el plan de transporte elaborado por el ministerio de Ambiente y Obras Públicas para que le permitan la adquisición de vehículos para el mejoramiento del servicio de transporte público de pasajeros por veinte millones de pesos. Asimismo pidió autorización para suscribir con la Nación un contrato de préstamo subsidiario destinado a obtener financiamiento del programa mejoramiento de barrios - Promeba.

Celso Jaque pidió la emergencia en materia de seguridad pública en la provincia y arreglar el conflicto con los jueces, como dos temas centrales. En ese sentido, solicitó la ratificación del decreto 838/08, por el cual se aprueba el convenio suscripto el 1° de abril de 2008 entre la provincia, la asociación de magistrados y la suprema corte de justicia, a fin de concluir el conflicto en torno a la forma de liquidación de las retribuciones de los magistrados del Poder Judicial.

También impulsó establecer el régimen general de estímulos para la adquisición de vivienda nueva, única, familiar y de ocupación permanente.

Pero también, entre los pocos que impulsó, presentó proyectos de menor envergadura.

La semana pasada los diputados justicialistas le reprocharon a su jefe político la falta de comunicación entre ambos poderes, lo que para ellos generaba entre otras cosas no poder defender los proyectos del Ejecutivo  por no contar con la información suficiente.

Un ejemplo de fue el proyecto que el Ejecutivo envió a la Casa de las Leyes para reforzar el presupuesto de los municipios que durante semanas se debatió sin lograrse un acuerdo hasta que finalmente el propio Secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán, destrabó al consensuar directamente con la oposición. 

Sin embargo más allá del conflicto que hoy vive el oficialismo en la Legislatura, en el resto de los bloques la situación no es diferente, la falta de iniciativas se refleja sesión tras sesión en la escasez de proyectos de ley y la frase: “Hoy no se tocarían temas de gran envergadura” es la  más escuchada en la Casa de las leyes.

Si se comparan las normas que aportó el Ejecutivo en cada comienzo de período legislativo, los números son medianamente parejos, sin embargo la mayor diferencia radica en el trabajo de los legisladores sobre todo en la producción y aprobación de leyes.

La relación entre un gobierno y el otro resulta más que llamativa, si se comparan las 80 leyes que se sancionaron entre ambas Cámaras en el primer año de gobierno de Julio Cobos y las 15 que hasta el momento se aprobaron en la Legislatura.

Resulta evidente que la crisis interna y la falta de iniciativa de la oposición marcan un comienzo legislativo lento para el gobernador, sin embargo es tarea de los senadores y diputados analizar cual es la causa y generar una rápida solución para brindarle a la sociedad la representación necesaria para la que fueron elegidos.