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El posible anuncio por el Atuel genera polémica antes de ser oficial
Si bien esta mañana el gobernador de La Pampa anunció que se impermeabilizará un tramo de ese río, aún no se habla de la forma en que Mendoza cedería parte de uno de sus derechos naturales. Antes de que se ceda un milímetro de agua, el proyecto deberá pasar por varias partes.
El adelanto hecho por el gobernador de La Pampa, Oscar Mario Jorge, quien ventiló que el próximo jueves la presidenta Cristina Fernández hará en Mendoza un anuncio millonario para la impermeabilización de un canal del Río Atuel, desataría una fuerte polémica en torno a los derechos de agua provinciales. Derechos que hasta el momento sólo podrían ser cedidos a través de la Legislatura provincial y no sin antes respetar una serie de acuerdos que consideran las viejas pretensiones de La Pampa.
Esta nueva embestida del gobierno pampeano por el agua de Mendoza se complementa con otras anteriores que ya en el pasado habían armado la histórica polémica con esa provincia vecina. Hoy, el anuncio de Jorge es por unos cinco metros cúbicos por segundo. Según lo que ha dicho ese gobernador, “sería la mitad para Mendoza y la mitad para La Pampa”.
Sin embargo, según una fuente técnica autorizada consultada por MDZol, “antes que hablar de la impermeabilización del canal entre las localidades de Carmensa en Mendoza y La Puntilla en La Pampa hay que evaluar lo que se conoce como la recuperación”.
Esto es lo que se considera cuando se evalúa el agua que pierden todos los ríos de Mendoza durante la conducción del líquido vital. Según lo que ya se ha observado, cerca de un 30% se pierde en forma natural cuando el agua transita por lechos de tierra, otro 30% se pierde por la distribución y otro 30% se pierde por la mala aplicación en las fincas. “Sobre unos cien litros a los cultivos le llegan casi 30 litros”, explicó el técnico en asuntos hídricos locales retirado que solicitó reserva de su nombre.
En tanto, MDZol conoció que “un borrador de proyecto” de impermeabilización del canal en cuestión ya lo había realizado el Departamento General de Irrigación. “En ese borrador se había calculado que la obra de la que se está hablando costaría unos $ 200 o $ 300 millones”, cifra mucho menor que la que reveló el gobernador de La Pampa. “Seguramente porque Julio De Vido va a querer licitar esa obra”, deslizó la fuente.
Pero antes de analizar la cesión de agua cruda a favor de la provincia vecina, se deberá estudiar la forma de respetar una serie de acuerdos que en lo atinente a la pretensión de La Pampa se considera que “Mendoza antes de entregar un milímetro de agua debe regar más de 72 mil hectáreas con sus recursos propios”, recordó. Y advirtió: “Esto también lo van a tener que aprobar en el Río Atuel. Y es grave si lo aprueban así como así debido a que hay un fallo de la Corte Suprema de Justicia donde se establece que Mendoza tiene que regar 72.150 hectáreas a una eficiencia de un 28%”, explicó.
Dicho esto, si se cumpliera la obra que tanto ansía el gobernador pampeano, al aumentar la eficiencia también debería aumentar el requerimiento de riego de los cultivos de Mendoza. “Si la eficiencia fuera de un 35%, entonces Mendoza debería regar unas 80 mil hectáreas antes de ceder agua”, calculó la fuente técnica consultada.
Hoy, Mendoza posee una capacidad de riego que ronda las 55 mil hectáreas.
Además de la Legislatura provincial, antes el proyecto deberá ser aprobado por el Consejo de Regantes del Río Atuel y por la Junta Honoraria de Inspectores de Cauces.
Suponiendo que el proyecto ventilado por Jorge fuera aprobado por el sistema local, también cabría la posibilidad de que cualquier mendocino llevara el asunto ante la Justicia. Aunque no fuera regante y sólo con el argumento de que la medida es dañina porque no garantiza la provisión de agua que necesita una localidad mendocina para su correcto desarrollo.
El otro punto en conflicto que se avizora es quién realizaría la supuesta obra. “Si la realiza irrigación seguro saldrá unos $300 millones. Si la realiza la nación seguro saldrá unos $ 600 millones”, consideró la fuente consultada.
Pero antes de analizar la cesión de agua cruda a favor de la provincia vecina, se deberá estudiar la forma de respetar una serie de acuerdos que en lo atinente a la pretensión de La Pampa se considera que “Mendoza antes de entregar un milímetro de agua debe regar más de 72 mil hectáreas con sus recursos propios”, recordó. Y advirtió: “Esto también lo van a tener que aprobar en el Río Atuel. Y es grave si lo aprueban así como así debido a que hay un fallo de la Corte Suprema de Justicia donde se establece que Mendoza tiene que regar 72.150 hectáreas a una eficiencia de un 28%”, explicó.
Dicho esto, si se cumpliera la obra que tanto ansía el gobernador pampeano, al aumentar la eficiencia también debería aumentar el requerimiento de riego de los cultivos de Mendoza. “Si la eficiencia fuera de un 35%, entonces Mendoza debería regar unas 80 mil hectáreas antes de ceder agua”, calculó la fuente técnica consultada.
Hoy, Mendoza posee una capacidad de riego que ronda las 55 mil hectáreas.
Además de la Legislatura provincial, antes el proyecto deberá ser aprobado por el Consejo de Regantes del Río Atuel y por la Junta Honoraria de Inspectores de Cauces.
Suponiendo que el proyecto ventilado por Jorge fuera aprobado por el sistema local, también cabría la posibilidad de que cualquier mendocino llevara el asunto ante la Justicia. Aunque no fuera regante y sólo con el argumento de que la medida es dañina porque no garantiza la provisión de agua que necesita una localidad mendocina para su correcto desarrollo.
El otro punto en conflicto que se avizora es quién realizaría la supuesta obra. “Si la realiza irrigación seguro saldrá unos $300 millones. Si la realiza la nación seguro saldrá unos $ 600 millones”, consideró la fuente consultada.