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Los cobistas volverían a la UCR ortodoxa

La estrategia excluye al vicepresidente ya que Cobos espera cumplir el mandato como número dos del Ejecutivo hasta 2011. Varios dirigentes radicales están de acuerdo con la "amnistía".

Tras su ruptura con el kirchnerismo, el vicepresidente Julio Cobos planea el regreso de todos sus aliados "ex radicales K" a la UCR, aunque la estrategia contempla su caso como excepción, ya que espera cumplir el mandato como número dos del Ejecutivo hasta 2011.

Se trata de gobernadores, intendentes, legisladores y ex funcionarios que rompieron relaciones con la Casa Rosada y acompañaron a Cobos tras su voto negativo en el Senado, y cuyas
afiliaciones al centenario partido se encuentran "suspendidas" por "inconducta partidaria", a raíz de su alianza con el oficialismo bajo el paragüas de la Concertación Plural.

A diferencia de ellos, Cobos fue "expulsado de por vida" de la UCR por haber integrado la fórmula presidencial junto a Cristina Kirchner, y de acuerdo a la resolución del Tribunal de Disciplina partidario eso significa que no puede reafiliarse ni volver a ocupar cargos bajo el sello radical.

Según pudo saber Noticias Argentinas de fuentes cercanas a Cobos, el vicepresidente "quiere que vuelvan todos al partido menos él", teniendo en cuenta que, a pesar de las diferencias con
el Gobierno, "ya firmó un contrato con el kirchnerismo y con la ciudadanía" por el que debe continuar en su cargo hasta 2011.

En este marco, es que varias espadas del cobismo mantienen contactos con dirigentes de peso en la UCR a fin de evaluar las posibilidades de la vuelta, algo sobre lo que se podría avanzar en
la próxima reunión de la Convención Nacional del radicalismo, prevista para el 3 y 4 de octubre próximo.

En caso de producirse se haría bajo una "amnistía general" a todos los dirigentes que se comprometan a trabajar políticamente por fuera del oficialismo e incluiría a dos de los cuatro
gobernadores radicales, el de Corrientes, Arturo Colombi, y de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, y varios ex funcionarios nacionales y provinciales, encabezados por Horacio "Pechi" Quiroga y Juan Carlos Jaliff.

A diferencia de ellos, los mandatarios Miguel Saiz (Río Negro) y de Santiago del Estero (Gerardo Zamora) se mantienen cerca de la Casa Rosada y trabajan con el Gobierno en el fortalecimiento de una Concertación sin el cobismo.

En el plano parlamentario, en tanto, los legisladores cobistas continuarán marcando autonomía, aunque apuestan a trabajar en conjunto con los bloques radicales en aquellos proyectos para los que muestren coincidencias: en la Cámara de Diputados esta alianza podría fortalecerse a raíz de la buena relación que mantienen el cobista Daniel Katz y el radical Oscar Aguad.

En tanto, el conductor de la UCR, Gerardo Morales, analiza por estas horas cuál es la mejor salida para el radicalismo con miras a las próximas elecciones y contempla el pedido de un importante grupo de dirigentes de peso dentro del partido, que presionan por la vuelta de los "radicales K".

De hecho, históricos caciques del partido, como Leopoldo Moreau, Federico Storani, Enrique Nosiglia y Rafael Pascual organizaron un encuentro a puertas cerradas en un hotel porteño en
el que se discutió "cómo abrirles la puerta" a los radicales K que quedaron del lado del vicepresidente Cobos.

Estuvieron allí y participaron de un áspero debate Jesús Rodríguez, Juan Manuel Casella, Adolfo Stubrin, los ex gobernadores Angel Rozas (Chaco), Roberto Iglesias (Mendoza),
Oscar Castillo (Catamarca) y los jefes de los bloques parlamentarios del Senado, Ernesto Sanz, y de Diputados, Oscar Aguad.

"La posición unánime ha sido la de abrir las puertas", remarcó el ex diputado Rafael Pascual, quien se pronunció a favor del "reencuentro de todos los radicales".

Por su parte, Rozas señaló: "Yo propuse sacar una resolución del Comité Nacional llamando a que sean parte de la UCR todos los radicales que por diferentes motivos se hayan alejado del
radicalismo".