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Cómo fue el pase de facturas entre Jaque y sus legisladores por la crisis en el PJ

El gobernador y sus diputados tuvieron una reunión dura el jueves por la noche. La pelea con Cazabán y la extraña reacción de Jaque, las críticas a los medios y la afirmación del mandatario de que las encuestas que le dan mal son falsas. Por qué los diputados se fueron "con gusto a poco".

Fue una reunión dura y tensa, convocada de apuro para frenar la crisis.

Celso Jaque llamó a sus diputados a un encuentro en Casa de Gobierno el jueves por la noche, en la que buscó contener el malestar que desde hace meses sale de la Legislatura. Y que esta semana explotó, con el amague de renuncia del jefe de bloque del PJ, Carlos Bianchinelli.

Jaque se quejó durante el encuentro por las filtraciones a la prensa del conflicto y buscó que, de ahora en más, el silencio reine entre las desavenencias internas del partido.

Sin embargo MDZ pudo reconstruir, con algunos  de los asistentes al cónclave, parte de lo que allí se dijeron.

El gobernador giró en torno a tres puntos. Uno de ellos fue cortar con la mediatización de la crisis y para ello dedicó una buena parte de su intervención a criticar a los medios. Por otro lado trató de defenderse de las críticas hacia la marcha del gobierno, con el argumento de que las encuestas en las que  aparece muy mal reflejado son falsas.

Y por último, Jaque trató de recomponer la relación, hoy rota, entre el secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán, y el bloque oficialista.

Y lo hizo con un gesto que descolocó a todos los que estaban allí. Los diputados plantearon claramente que Cazabán no debía formar parte de la reunión. Pero cuando terminó, Jaque hizo una movida que los dejó a todos con la boca abierta.

"Esperen que voy a llamar al 'Chiqui' para que los salude", les dijo y terminó obligando a todos los diputados a darle la mano a su enemigo en la interna política.

Ese gesto no cayó del todo bien entre los diputados. "Nos fuimos con gusto a poco", sinceró uno de ellos.

Una semana complicada

El gobernador Celso Jaque se mostró molesto por la repercusión pública que tomó el pedido de renuncia del presidente del bloque de diputados justicialistas, Carlos Bianchinelli que evidenció la profunda crisis que existe entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo.

Según fuentes, el reproche del mandatario fue directo hacia los hombres que dejaron trascender los problemas que se arrastran desde hace meses en el bloque: la poca participación de los legisladores en el tratamiento de los proyectos oficialistas.

La gota que rebalsó el vaso fue el acuerdo que realizó el Secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán, el miércoles a la mañana con los intendentes de la oposición por el refuerzo presupuestario para los municipios, y que según dejaron trascender fuentes legislativas los diputados se enteraron a través de los medios de comunicación.

Ante este panorama, el jefe del bloque en la Cámara baja, puso el grito en el cielo y presentó su renuncia, que luego fue declinada por el presidente de los diputados, Jorge Tanús.

Sin embargo el berrinche de los hombres justicialistas sirvió para que el gobernador, a pesar de intentar ocultar el encuentro, recibiera a los diputados para consensuar posiciones.

Tirón de orejas

Si bien ayer no se dieron demasiadas precisiones sobre la reunión y el hermetismo reinaba entre los legisladores, la noche sirvió para que más de un diputado evaluara el cónclave justicialista.

Según relataron fuentes a MDZ, en el encuentro estaban presentes además del gobernador, su vice Cristian Racconto, y el presidente de la Cámara baja, Jorge Tanús que apuntalaron al mandatario. El comienzo de la exposición estuvo a cargo de los legisladores  (a excepción de Fabián Miranda que no asistió) quienes  expresaron sus inquietudes y sobre todo el principal problema que es la falta de comunicación entre los poderes que dificulta el trabajo legislativo.

Luego de haber escuchado a los diputados, el mandatario tomó la palabra y comenzó su descargo con un pase de factura a los legisladores que dieron información a los medios, lo que para Jaque significó la mediatización del conflicto.

Preocupado por la repercusión pública, continúo con el tirón de orejas a los legisladores y recriminó por las notas periodísticas que dieron a conocer la interna justicialista.

Luego el gobernador se abocó al problema de fondo: la bronca de los legisladores por la falta de información y de comunicación que tienen con el Poder Ejecutivo.  

Al respecto, si bien reconoció falta de diálogo por parte de ambas sectores, les propuso a sus diputados generar una nueva metodología de trabajo para que se solucione el serio inconveniente que hoy tienen.

Aunque por otro lado comentó que en sus épocas de senador nacional él se buscaba la información para tratar los proyectos en el Congreso, lo que generó el desconcierto en algunos diputados que entendieron en las palabras del gobernador que las cosas no van a cambiar. 

Además en la charla, los justicialistas trataron otros temas concernientes a la gestión y a la repercusión que tiene en la sociedad el modelo político.

Uno de esos temas fue central: "Yo soy un aliado del gobierno nacional", dijo Jaque.

Cazabán: el hombre de confianza

Una de las premisas que solicitaron los legisladores fue la presencia exclusiva del gobernador, es decir que no asistieran ministros ni secretarios para que el diálogo fuera lo más sincero posible.

Sin embargo ya finalizado el encuentro, el gobernador llamó al "Chiqui" como se le dice al secretario de la Gobernación para que saludara a los diputados. Sin embargo el gesto conciliador de Jaque fue visto por más de un legislador como una clara señal de que el hombre de confianza es y continuará siendo Alejandro Cazabán.