Cobos volvió, tuvo su noche de gloria y ratificó que no renunciará
La "marcha federal" de Julio Cobos llegó finalmente hasta la casa de la Sexta Sección de la Capital de Mendoza, donde lo esperaban más de 500 personas que gritaban "Julio, querido, el pueblo está contigo". En su recorrido, pasó por los departamento de La Paz y San Martín. Además, durante su regreso a la provincia, escuchó frases como "gracias por devolvernos la democracia" o "aguante Cleto, te seguimos a muerte".
-
Te puede interesar
Cómo funciona el nuevo sistema para "predecir" delitos que anunció Cornejo
Cerca de las 21.25 del jueves 17, quien fuera durante la madrugada del mismo día el protagonista de una agónica votación en un Senado de la nación que echó por tierra el proyecto oficial por las retenciones móviles, no dudó en detener la marcha para saludar y recibir abrazos. Durante unas cuatro veces, antes de arribar a su domicilio local, bajó del auto que lo transportaba para recibir, al menos por unos segundos, el afecto de los mendocinos que lo aguardaban de "azul y blanco" al costado del camino.
Como pudo, se arrimó hasta su casa con la ayuda del custodio oficial, observó una cuadra colmada de vecinos y simpatizantes, y subió a la planta alta propia para luego asomarse al balcón y saludar. A esa altura de la noche -pasadas las 23- la concurrencia rayaba la euforia
| |
Periodistas locales y hasta los de CQC, familias completas, policías y un ploter gigante con el rostro del nuevo amigo del campo, marcaron el escenario frente a la casa del "Cleto".
| |
Una vez dentro de su hogar, el vicepresidente de la nación volvió a aparecer ante el público que no dejaba de sacar fotos con cámaras digitales y teléfonos celulares. Algunos, hasta llegaron a colgarse de las rejas de las ventanas del domicilio. particular de Cobos.
Ya en el primer piso, sin saco y en mangas remangadas, agitó los brazos y besó sus manos para seguir batiéndolas hasta las 23.30, cuando finalmente se despidió.
Antes, en la entrada a la ciudad de San Martín, en la región del este mendocino, a ambos costados de la ruta, hubo más de quinientos metros vehículos estacionados. Los que trasladaron a las trescientas personas que cortaron la ruta cuando divisaron las balizas policiales. Todos querían ver y tocar a Cobos.
Quienes desprevenidos circulaban por la ruta, aminoraban su marcha "a paso de hombre" y cuando advertían lo que sucedía comenzaron a tocar bocinazos.
| |
Entre La Paz y San Martín, Cobos hizo dos paradas y se encontró con muchos simpatizantes que se acercaron al vicepresidente.
En la parada de la doble vía, el vicepresidente se detuvo a saludar a unos cincuenta productores que habían llegado hasta la ruta con sus famialias y sus herramientas de trabajo: tractores abanderados e implementos agrícolas, flanqueaban su paso. La complacencia de un grupo familiar hizo saber que "a pesar de ser radical Cobos, nosotros lo bancamos como a un verdadero compañero", definieron. También atendió a muchos periodistas.
Fue en ese momento cuando se enteró de que Carlos Le Donne ventiló "por la mañana" que se había abierto una puerta en la UCR para él. Cobos respondió: "Me alegro mucho, porque tenemos que normalizar el radicalismo local a partir de un proceso interno, y así terminar con la intervención".
Cuando estaba por ingresar a la Ciudad de Mendoza, a la altura del Cóndor, recibió la llamada de Diego Armando Maradona. Una cena con el astro ahora ha quedado en la agenda el ingeniero.
La espera
A la vera de la ruta, en el peaje de La Paz, unas doscientas almas se mantuvieron expectantes, desde las 19 del jueves 17, por el arribo del vicepresidente Julio Cobos. Los vehículos que transitaron hacia el oeste y el este y advirtieron la concentración, saludaron y tocaron bocinazos de algarabía. Nadie temió que “los del campo” manifestaran algún tipo de enojo y por lo tanto debieran detener la marcha.
Cerca de las 19.45 había anochecido. El grupo de personas humildes al borde de la ruta 7, que cada tanto fue iluminado por un reflector o un flash de los medios, levantaron las banderas y rieron “para la foto”. En su mayoría eran empleados de la Municipalidad de La Paz y productores. De zandías, tomates, y otros productos que nunca corrieron riesgo por el asunto de las retenciones móviles.
| |
Los productores Adlofo Alvarez, José Canziani, Natacho Mantoban y "el profe" Teófilo Sosa, esperando a Cobos en el bar del peaje.
“Estamos porque queremos saludar al vice. Por los h… que puso anoche. Según sabemos viene por San Luis y queremos saludarlo”, destacó Adolfo Alvarez, productor local, mientras en una mesa del fondo del bar consumía “una picadita”. En la espera atendió su Nextel y ordenó: “Cerrá la operación. Lo estamos esperando al Cleto”, dijo en voz alta.
En torno al kiosco del peaje, al amparo del frío, las mesas fueron ocupadas por el grupo de periodistas que se sorprendió cuando ordenaron o pagaron y miraron -sobre sus cabezas- la nutrida oferta de alpargatas en bolsas de nylon.
Los camiones no cesaron de circular. Y los hermanos Pinto no dejaron de hablar por teléfono en el lapso hasta que todos salieron a la ruta. “Entró a San Luis”, dijo Sergio, ex ministro de la gestión Cobos frente a la provincia. “Creo que entrará a San Luis para buscar a un hijo que se está por recibir y que también vuelve a Mendoza”, ventiló un periodista local del Este.
Una mesa con mujeres de la zona, apostó con la mesa de hombres “de enfrente” por quién haría la mejor recepción “al Cleto” y ganó. El viernes cobrarían el premio: "un lechoncito".
“Me dijo que está muy cansado y que quiere llegar rápido a la casa, pero si es para atender a quienes lo quieren saludar que va a parar un rato”, aeguró Sergio Pinto al grupo de periodistas prontos a correr la voz.
Mientras, otro grupo miró la TV y escuchó a De Angeli. “Decían que estaba hablando Cristina”, comentó un productor con un niño en brazos. “Menos mal que no hace frío”, le contestó la esposa, aludiendo directamente al hijo de ambos. “No voy a ser candidato a nada”, se escuchó desde el canal de noticias que habían sintonizado.
“Cuiquito corréte”, le dijo una de las señoras de la mesa femenina ante la vuelta de Cristina a su discurso desde el Chaco. Eran casi las 20.30. A esa altura el horario de llegada se había corregido por tercera vez y era a las 21.30.