Postales: el Senado que se apresta
Una escalada de frases altisonantes pronunciadas desde ambos sectores de la lucha entre el campo y el Gobierno durante la semana que concluye, se sumaron a un par de hechos muy preocupantes. Las agresiones de un grupo de jóvenes K al irrumpir en una conferencia de prensa de Eduardo Buzzi en Rosario y los insultos y amenazas que recibe el senador oficialista Alberto Cantero son un dato que muestra que el camino del debate institucional está lleno de pozos.
Mientras se crispa una relación que nació tensa, en la Cámara Alta se realizan los preparativos para una sesión que lo pondrá, nuevamente, en el ojo de la tormenta.
Te mostramos cómo se prepara el ambiente frente a las marchas del martes y el tratamiento del proyecto oficial al día siguiente.
Arco iris antes de la tormenta
Todo parece ser de color blanco o negro en el debate por las retenciones a la producción agrícola. El maniqueísmo reina en cualquier charla de café dentro y fuera del Congreso. Sin embargo, la presencia de un arco iris de circunstancias que puedan surgir sin cálculo previo el miércoles, desorienta tanto a oficialistas como opositores. Se trata de las posiciones “únicas, autorreferenciales o egocéntricas”, como se les llama por lo bajo, de senadores como Carlos Reutemann (en la foto de la derecha, junto a Kirchner), quien no votará a favor ni en contra del proyecto oficial, sino de uno propio. Los radicales de Sanz no lo cuentan entre los opositores. Los oficialistas varios no lo tienen en su lista. Y ni siquiera los cobistas lo suman para sí.
La vuelta del aguante
El jueves, las carpas de la plaza de Los dos Congresos tenían música pero no militantes. El viernes, con los móviles de los canales de TV transmitiendo en directo, se reinstalaron en el lugar quienes le “hacen el aguante a Cristina”. La música no paró. El dato curioso es la dualidad de la situación: un Congreso en donde el aire se corta con cuchillo, tensión y espera de una semana difícil y decenas de turistas fotografiándose junto a las carpas, palomas, carteles, militantes y hasta policías frente al palacio.
El reposo del guerrero
A pesar de la expectativa creada alrededor del trabajo en comisiones del Senado, de la presencia en el lugar de intendentes de zonas agropecuarias, de dirigentes de las entidades del campo y de todos los senadores que integran las comisiones que abordan el tema, los legisladores decidieron hacer una pausa durante el fin de semana para retornar a sus provincias. El viernes por la mañana ya eran muy pocos los senadores que permanecían en Buenos Aires. El vicepresidente Cobos, al revés que sus pares, decidió quedarse en su casa de Ezeiza en lugar de retornar a Mendoza.
Gran Hermano
Un canal de TV interno con acceso permitido sólo para algunos, delata durante las 24 horas del día quién “se encuentra en Palacio” y quién no. Un empleado acciona un número telefónico cada vez que alguno transpone la puerta lateral del edificio y pasa el dato a un anónimo
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interlocutor con una cadencia grave y que, aunque repetitiva y rutinaria, no pierde jamás su sesgo pomposo. Inmediatamente, la presencia queda registrada en el panel catódico que permite conocer quiénes se encuentra a mano. Quien no pasó por la puerta giratoria, sin que nadie pronuncie su nombre, quedará marcado como “ausente”.
Cerrado
El palacio del Congreso permaneció vallado durante la semana. Sólo quiénes tienen alguna tarea que cumplir en su interior pueden transponer el cordón conformado en partes por metal y por uniformados que requieren estrictamente la presentación de acreditaciones o identificación a quien quiere pasar. Los periodistas aprovechan el cuello de botella producido al permitirse el acceso por una pequeña abertura para abordar a los senadores y personajes que se acercan al edificio. Camiones hidrantes, en tanto, permanecieron apostados en las inmediaciones.
Expectativas y dientes afilados
Muchos se preguntan qué harán figuras del peronismo como el senador Carlos Menem o la senadora Chiche Duhalde el día del debate. Se espera una actuación solitaria del cobista y ex gobernador de Río Negro, Pablo Verani, quien presentó un proyecto solitario. Y se duda sobre el rol que cumplirá una correntina, Isabel Viudez, quien quiere a votar a favor, pero el Partido Nuevo (al que pertenece) le juró que si lo hace, la echan. A Reutemann, en tanto, ya le llaman “el Solá del Senado”. En declaraciones que este sábado publicó el diario La Capital de Rosario, el ex automovilista dijo: "No sabemos si estamos solos, somos tres, cinco o veinte los que podríamos jugar con un proyecto alternativo al oficial, o bien lograr que modifiquen el oficial, algo que hoy por hoy no lo veo”.
Autosatisfacción
Nadie que se precie de pertenecer al Senado puede disimular su orgullo por la tarea previa a la sesión que han realizado las Comisiones que analizaron el proyecto sobre retenciones. Destacan el clima de seriedad, despojado de pasiones que tuvieron las jornadas de trabajo. Además, desde el 9 de julio de 1989 en que asumió Menem la presidencia, nunca más se había trabajado en esa fecha patria que los encontró a todos unidos en sus ámbitos laborales y con una gran sensación de estar “haciendo patria”. En particular, afirman que desde hacía mucho tiempo no se veía una presentación del alto nivel que tuvo el debate en Comisión de los expertos Belisario Alvarez Toledo, Daniel Sabsay, Felipe González Arzac, Mario Marincovich, Javier González Fraga, Alieto Guadagni, Alejandro Roffman y Ricardo Forster.