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Los "fantasmas de estatización"


Mientras el Gobierno y los sindicatos exigen la intervención de la empresa Aerolíneas Argentina y se hace cargo del pago de los sueldos de junio de los empleados de la empresa controlada por la española Marsans, en España prefieren abandonar el uso de eufemismos y mencionar, en este tema, a los “fantasmas de estatización”. El diario La Nación, en tanto, informó que está por presentarse un proyecto para concretar la reestatización en el Congreso nacional.

Aunque sin citar a las fuentes y adjudicando a “altos funcionarios” las versiones, el diario porteño anuncia sin vueltas: “Avanza el Gobierno en un plan para estatizar Aerolíneas”.

El panorama, en tanto, es más complejo y no se puede sintetizar en una puja de intereses. Este jueves, el Gobierno nacional dispuso el aporte de $ 50 millones para el pago de los salarios de junio de Aerolíneas Argentinas. Además, los representantes de los dos grandes accionistas, tanto Marsans (dueño del 95% de las acciones) como el Esta

do (con el 5% restante), tendrán que reunirse la semana que viene ante la Justicia para resolver la difícil situación financiera de la línea aérea.

Así lo dispuso también el jueves el juez a cargo del proceso de suspensión de pagos que inició Aerolíneas en 2001, Jorge Sicoli, después de que el Gobierno junto a tres de los siete sindicatos que representan a los trabajadores de la empresa le pidieran formalmente que designara un interventor para que la pilotee.

La Nación afirmó que “lo que hasta ahora era una presunción comenzó a transformarse en certeza: el Gobierno tiene la intención política de que el proceso de intervención judicial iniciado ayer en Aerolíneas Argentinas termine en una nacionalización”.

Más adelante, agregó que “la concreción de este viejo anhelo gubernamental se plasmaría en un proyecto de ley que sería enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional en los próximos días”.

Las críticas contra el manejo español de la empresa llueven. Inclusive, el momento por el que atraviesa ha producido milagros, como que el secretario de Transporte de la Nación hable,

después de años de silencio. "No hay repuestos y no tienen toda la capacidad operativa. 71 aviones es la flota entre las dos empresas y en este momento están volando 37", dijo Jaime a radio 10 de Buenos Aires y sus palabras fueron reproducidas este viernes en Madrid por el diario El Mundo.

En la capital ibérica, en tanto, se ha tomado la decisión unánime de Gobierno y sindicatos argentinos como un desafío. El vicepresidente segundo del Gobierno español y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, con prudencia, sólo aceptó decir que "estamos hablando de una empresa privada que sé que ha estado negociando con el Gobierno argentino, aunque no sé en qué términos. Si el ingreso de capital argentino es pactado, no tenemos nada que objetar. En general, lo que hemos aprendido es que el inversor privado demanda normas claras y estables. Cuando esto cambia y no se explican las razones, lógicamente los inversores piensan en hacer negocios en otros países con reglas más estables". Así lo resaltó este último día hábil de la semana el otro diario influyente de España, El País.

Como pasó con el conflicto del campo, lo que se ha iniciado, antes de que un juez logre sentar frente a frente a las partes, es una guerra de frases. A las del funcionario Jaime se sumó la de los sindicalistas: "No puede estar un minuto más en el país", señalaron. Luego, los gremialistas ofrecieron un paraguas a las acciones que lleva adelante la Gestión K, cuando 5 de los 7 sindicatos se comprometieron a no realizar huelgas durante los próximos dos meses, el período que puede durar la intervención judicial.

Por ahora, la niebla es la excusa ideal para la suspensión de los vuelos que unen a la Capital de nuestro país con las provincias. Pero no hay esperanzas de que se conozca, en realidad, la verdadera causa o el real objetivo del caos que sufren miles de usuarios de Aerolíneas Argentina y de Austral.