"Julio Cobos, un protagonista inesperado"
Así titula el periodista Joaquín Morales Solá su editorial en la edición de hoy del diario La Nación. Presionado por una situación que afecta a todos, Cobos hoy tendrá que tomar una decisión, cualquiera sea su opción, significará un antes y un después en la gestión del vicepresidente. Morales Solá manifiesta que hoy podría producirse una de las crisis más serias de un sistema institucional: la pérdida de confianza del Poder Ejecutivo en el vicepresidente de la Nación.
Joaquín Morales Solá hace hincapié en su editorial del papel que desempeñará el vicepresidente Julio Cobos en el conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario que ya lleva casi 100 días.
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El periodista manifiesta que Julio Cobos deberá resolver en la tarde de hoy si convoca por su cuenta a una reunión especial del Senado para tratar el aumento en las retenciones de la soja, tal como se lo pidieron los bloques opositores en la tarde del viernes. Esa convocatoria del vicepresidente era improbable hasta que se conoció su carta pública, anteayer, en la que reclamó una activa participación del Congreso para resolver el conflicto.
En una nota formal a Cobos, todos los líderes opositores del Senado le reclamaron, en la tarde del viernes pasado, que él convocara por su cuenta para hoy a una reunión especial del cuerpo, informa la editorial del diario La Nación.
La nota opositora que ingresó al despacho vicepresidencial llevaba la firma del presidente del bloque radical, Ernesto Sanz; del socialista Rubén Giustiniani; de María Eugenia Estenssoro, de la Coalición Cívica; de Liliana Negre de Alonso, una "adolfista" de San Luis, y de Carlos Rossi, un "juecista" de Córdoba. Son todos los exponentes de la oposición al kirchnerismo. "Cobos no hará nada", se resignaron los firmantes en esas horas del viernes.
Sin embargo, el domingo el vicepresidente pidió públicamente la intervención del Congreso para resolver el conflicto. Ahora, las alternativas de Cobos son dos. Una significaría la convocatoria a esa sesión especial reclamada por la oposición. "Sería una indisciplina absoluta, una manera burda de cortarse solo. Los Kirchner lo echarán al día siguiente", adelantaron fuentes kirchneristas del Senado.
La otra alternativa del vicepresidente consistiría en no hacer nada, explica Morales Solá. En tal caso, la opacidad de su gestión se profundizaría aún más. "Quedaría simplemente como un charlatán, que dice lindas palabras en público pero que le tiembla la mano cuando debe ir a los hechos", anticipó un exponente opositor. La incógnita se resolverá esta tarde, a las 16.30, cuando Cobos deberá presidir una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, que integran los presidentes de todos los bloques.
Morales Solá manifiesta también en su análisis que Cobos puede haber sido presionado por los radicales K para que se diferenciara de un gobierno con problemas de popularidad cada vez más catastróficos. De todos modos, debió existir también una decisión política propia del vicepresidente, porque él ha deslizado siempre que es consciente del delicado papel institucional que le toca jugar.
Cobos quemó las naves con el radicalismo, que lo expulsó de sus filas hace muy pocas semanas. Es posible que el vicepresidente esté rearmando los pergaminos para volver a su viejo partido o que, simplemente, haya decidido exponerse como una alternativa seria en medio de la crisis, agrega el periodista para finalizar.
La otra alternativa del vicepresidente consistiría en no hacer nada, explica Morales Solá. En tal caso, la opacidad de su gestión se profundizaría aún más. "Quedaría simplemente como un charlatán, que dice lindas palabras en público pero que le tiembla la mano cuando debe ir a los hechos", anticipó un exponente opositor. La incógnita se resolverá esta tarde, a las 16.30, cuando Cobos deberá presidir una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, que integran los presidentes de todos los bloques.
Morales Solá manifiesta también en su análisis que Cobos puede haber sido presionado por los radicales K para que se diferenciara de un gobierno con problemas de popularidad cada vez más catastróficos. De todos modos, debió existir también una decisión política propia del vicepresidente, porque él ha deslizado siempre que es consciente del delicado papel institucional que le toca jugar.
Cobos quemó las naves con el radicalismo, que lo expulsó de sus filas hace muy pocas semanas. Es posible que el vicepresidente esté rearmando los pergaminos para volver a su viejo partido o que, simplemente, haya decidido exponerse como una alternativa seria en medio de la crisis, agrega el periodista para finalizar.

