Jaque pidió disculpas
Con un toque de dramatismo, Celso Jaque pidió disculpas públicamente por no haber alcanzado a cumplir en sus seis primeros meses de gestión con la promesa de bajar drásticamente los índices del delito y reconoció que "no se alcanzaron los resultados, aunque revertimos la tendencia".
Te puede interesar
El Gobierno dispuso la intervención de los Bomberos de Guaymallén
Te puede interesar
La decisión de Juegos y Casinos tras el incendio del casino de San Martín
![]() |
Celso Jaque comenzó su mensaje a la población minutos después de las 13 y ante la gran expectativa acerca de qué iba a decir luego de haber fracasado en su intento de disminuir un 30% los índices del delito en los primeros seis meses de gestión.
El gobernador habló por casi 16 minutos y empezó atajándose de entrada. "El delito no es un número ni es un índice, es un problema que nos afecta a todos. Ataca a aquellos a los que les va bien y a los que les va mal. Mi obligación es trabajar todos los días para hacer de esta nuestra provincia un lugar donde podamos desarrollarnos", indicó.
Tras lo cual agregó: "Quiero ser sincero. Yo sé que hemos avanzado no lo suficiente como para poder estar tranquilos, pero sí como para poder decir que estamos cumpliendo con el compromiso empeñado" . Y en ese sentido trató de mostrarse conforme porque, si bien el delito no bajó, se consiguió cambiar la "tendencia" del incremento de casos delictuales.
"Créanme, estoy feliz de poder estar hablando con todos los mendocinos, de decir que no alcanzamos los resultados, pero estamos revirtiendo la tendencia", se exculpó Jaque.
Antes, había buscado en público los motivos de su fracaso en seguridad. Habló de "una política integral" que adoptó desde que asumió, se refirió a las mejoras en la situación de la policía, ratificó su proyecto de ley para la creación del ministerio Público y anunció un nuevo sistema de comunicaciones a través del 911.
También aprovechó para tirar responsabilidades sobre el accionar del Poder Judicial: "Tenemos que tener un Poder Judicial más comprometido, una política criminal y de interpretaciones judiciales acorde con la realidad y el sentido común de nuestra gente", soltó y exhibió recortes de diarios en los cuáles se relataba el caso de un hombre que había sido robado y que los delincuentes quedaron rápidamente en libertad.
Por supuesto se refirió a sus críticos. "Hoy vengo a decirles a todos ustedes que voy a seguir siendo tolerante con toda la crítica bien intencionada. Pero voy a ser muy intolerante con la delincuencia", se mostró enojado.
Tras el mensaje no se permitieron preguntas de la prensa y los periodistas acreditados en el palacio gubernamental fueron mantenidos lejos del gobernador, detrás de un cordón rojo y a más cinco metros de distancia del pupitre en el que Jaque se paró para hablar. Si bien estaba previsto en un momento la asistencia del gabinete, finalmente el mensaje se produjo en un salón lleno de sillas vacías.
Para el final, Jaque eligió un cierre a pura escena. Casi con lágrimas en los ojos, dejó una frase que sonó a trabalenguas. "Quiero decirles que cuando los que sueñan, sueñan solos, solo sueñan. Pero cuando los que sueñan están juntos, construyen. Y yo sé que no estoy sólo. Este sueño no es solo el sueño de este gobernador y por eso sé que juntos lo vamos a lograr", dijo, se bajó del estrado y se fue.



