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Jaque maneja mal la cuestión pública

El gobernador descargó toda la culpa de su flojo arranque en la herencia que le dejó Julio Cobos. El vicepresidente le entregó al PJ una gestión con agujeros, que Jaque agrandó en algunos casos. Cómo profundizó la crisis de Seguridad, paralizó la obra pública y congeló reformas.  El superministro que quiere manejar la política energética y no sabe cuántos pozos petroleros hay.

Celso Jaque apostó fuerte para quitarse de encima la imagen de que, tras cinco meses de gestión, no le encuentra la vuelta al asunto del gobierno. En su discurso del 1 de mayo miró para atrás y señaló con el dedo a su antecesor, Julio Cobos, acusándolo de dejarle una herencia dura.

Parte de razón tiene el mandatario: el actual vicepresidente dejó una provincia con serias deficiencias estructurales, saturada de empleados públicos, con un presupuesto acotado y sin haber podido solucionar el problema de la inseguridad, entre otros.

La gestión de Cobos, desde 2005 hasta que terminó, giró en torno a la interna del partido radical y las energías de la mayoría de los ministros y del propio ex gobernador se concentraron en esa pelea abandonando la gestión. En este marco, la última gestión de la UCR se vio envuelta en el escándalo de corrupción más grande de los últimos tiempos como fue el desfalco millonario del Vale Más. 

El “estilo Cleto” dejó a Mendoza con la necesidad de un presupuesto de casi 5.000 millones (cuando asumió la provincia se manejaba con 1.600 millones) y con más de 80.000 empleados (en diciembre de 2003 no llegaban a 65.000), sólo por mencionar algunos datos.

Y además le heredó a su sucesor un acuerdo salarial traicionero. Para quitarse de encima los reclamos de los estatales en un año electoral, Cobos firmó en 2007 aumentos salariales a cuenta del 2008 que terminaron comprometiendo buena parte de los recursos disponibles para este año.
 
Sin embargo esta realidad difícil, no explica todo lo que Jaque hizo desde diciembre hasta ahora. Con serias fallas propias en el manejo de la cosa pública, el gobernador es en gran parte responsable de que hoy tenga una imagen negativa que ronda el 80% a seis meses de haber sido elegido. Y eso va más allá de lo que se ve en la superficie como los problemas en gestionar la salud o fijar una política educativa.

La transición que todavía sigue.

 El gobernador lanzó la frase más dura de todo su discurso: “Encontré la provincia peor de lo que pensé” y puso a ese hallazgo como una de las causas por las cuáles le costó gobernar durante estos primeros cinco meses. Pero esa frase desnudó el pecado original de Jaque: al no tener equipos preparados para hacerse cargo del gobierno luego de ganar las elecciones, prácticamente no hubo transición entre una gestión y otra. Eso llevó a perder un tiempo valioso de casi dos meses, durante el cual la actual administración podría haberse empapado de la realidad del Estado que se iba a encontrar. El problema no terminó el 9 de diciembre, cuando Jaque asumió, sino que se extendió varios meses más. Hasta bien entrado febrero todavía había puestos en el Ejecutivo sin cubrir, cuestión que todavía hoy persiste. El caso testigo es OSEP, la obra social de los empleados públicos, que aún sigue sin director.

¿Quién es el responsable de la crisis actual de Seguridad?

En su discurso ante la Asamblea Legislativa, Jaque arrancó  por este tema para lanzar sus críticas hacia Cobos. Parándose en la seguridad, soltó la primera frase fuerte: "No estábamos improvisando durante los primeros meses, como dijeron algunos. El desorden administrativo era mayor a lo imaginado". Lo que nadie iba a imaginar tampoco, es que el gobierno iba a transformar una crisis administrativa, cómo quizás había en el ministerio de Seguridad, en una crisis política con un cambio de ministro a los 150 días de haber empezado. La misma gestión de Juan Carlos Aguinaga tuvo serios problemas para manejar el ministerio, a pesar de que lo que primero que pidió (y obtuvo) fue una ley de emergencia para pasar por arriba de ese supuesto desorden.

Dos ejemplos de ello: en enero y febrero los intendentes del Este provincial tuvieron que pagar de los bolsillos municipales el combustible para que los móviles policiales pudiera patrullar, sencillamente porque la dirección de Administración de Seguridad no solucionó un problema que se generó con el único proveedor contratado de la zona. El otro caso de desmanejo, fue uno de los motivos que terminó por expulsar a los demócratas del gobierno. Jaque participó activamente del proceso de licitación para la adquisición de uniformes de la policía. Pero ató esa compra a los $40 millones que la Nación se comprometió a enviar para asistir financieramente a la provincia en su lucha contra el delito. La plata nunca llegó y cuando Aguinaga le reclamó a Jaque porque se venía la apertura de los sobres, el ministerio de Hacienda buscó sacarse el problema de encima firmando una resolución por la cuál el propio ministro de Seguridad debía tramitar esos fondos imposibles en Buenos Aires. El final de la historia es sabido: Aguinaga ya no está y hasta ahora la policía deberá pasar el invierno con la misma ropa.

La apelación del gobernador al desorden administrativo heredado abre también un interrogante. Si la situación era tal ¿Cómo fue que dos de los principales responsables de manejar la cuestión pública durante la administración radical fueron puestos por Aguinaga y avalados por Jaque en un área estratégica como Seguridad? Esto sucedió con Gustavo  Maradona y Flavio Arjona, dos figuras clave de Cobos. Maradona fue casi tres años subsecretario de Hacienda, es decir fue quien armó los presupuestos provinciales. Arjona también ocupó ese cargo y además se desempeñó por más de tres años como director de Administración de la Dirección  General de Escuelas, una repartición que es un Estado dentro del Estado mismo. Si estos dos ex funcionarios se manejaron mal antes ¿Por qué Jaque les confió el manejo administrativo de la Seguridad?

 ¿Quién frenó la obra pública? 

Uno de los problemas más severos que se avecinan en el mediano plazo es el seguro freno a la obra pública financiada por la provincia durante 2008. Jaque nada dijo de esto en su discurso, a pesar de que mencionó toda una serie de proyectos que, en su mayoría, son de financiamiento nacional y comenzarían recién a partir de 2009. El panorama hasta el momento es así: entre el 11 de diciembre de 2007 y el 30 de abril de 2008, no figura en el Boletín Oficial ningún llamado a licitación de ninguna obra pública grande o mediana de las contempladas en el Presupuesto de este año. Ninguna. Todo lo que ha licitado esta administración hasta el momento es equipamiento para la policía y alguna que otra obra vial de pequeña magnitud. Esta situación de parálisis de cinco meses puede tener dos causas. Una comprensible demora del ministerio de Infraestructura por echar a andar expedientes de este tipo que son complejos en muchos casos y que requieren de funcionarios con una sólida experiencia legal y técnica. O bien puede ser que el gobierno esté haciendo "caja" para afrontar todos los compromisos salariales que firmó con empleados estatales y jueces provinciales. De una u otra forma, durante 2008 se hará poca obra pública provincial y habrá que esperar que, para cumplir las promesas de Jaque, que la Nación derrame fondos.

¿Quién empantanó la política energética?

Una de las primeras medidas que Celso Jaque tomó al asumir, apuntó a emular al kirchenrismo para crear un Julio De Vido a la mendocina. Esto fue, la formación de un ministerio de Infraestructura con una cabeza fuerte y que abarcará no sólo a las obras públicas. Sino también el manejo de la cuestión energética. Pero Francisco Pérez (el ministro de Infraestructura) no es De Vido. Aunque en este caso la diferencia debería sonar a elogio y deberíamos respirar aliviados.

Pérez quiere acaparar la licitación de las áreas secundarias de petróleo (un problema que Cobos le dejó sin solucionar) y en el cual se juega gran parte del futuro de los ingresos de la provincia. También aspira a quedarse con el control de las regalías petrolíferas, una de las fuentes de ingresos clave después de la coparticipación y de la recaudación de impuestos. Pero, a cinco meses, todavía no puede hacer ni una cosa ni la otra. El gobierno de Jaque envió en diciembre a la Legislatura una Ley de Ministerios que creó, entre otras cosas, el ministerio de Infraestructura que quedó en manos de Pérez. (En la foto junto a Jaque)

Semanas más tarde el gobernador pasó por decreto el manejo de la licitación de las áreas revertidas y de la subdirección de Regalías (en manos del ministerio de Hacienda) a Infraestructura, sin reparar en el detalle de que ese cambio debía haberse realizado por ley. ¿Qué pasó? , que hoy por hoy la licitación petrolera y el control de las regalías están en un limbo administrativo. Hace 20 días, MDZ lo consultó al ministro de Producción, Guillermo Migliozzi, sobre el avance del proceso de las áreas secundarias. "Eso yo ya no lo manejo más, ahora lo lleva Pérez", respondió el funcionario, sin saber quizás una dato de la realidad: como el traspaso que firmó Jaque es irregular, esta compleja licitación legalmente todavía está en sus manos.

El propio gobierno está tratando de salir para adelante del lío en que se metió. La semana pasada envió un nuevo proyecto de ley para regularizar el traspaso, que ya comenzó a ser discutido por el Senado. Ese debate, generó un episodio notable. Pérez y su par de Hacienda, Adrián Cerroni, visitaron la Legislatura para defender la iniciativa. En su alocución, el de Infraestructura estaba brindando un panorama de la situación energética de la provincia y soltó el dato: "En Mendoza tenemos unos ochocientos pozos petroleros en explotación", dijo.

- Ministro, desde hace años se sabe que los pozos en la provincia son mil ochocientos noventa y dos,  lo corrigió uno de los senadores de la oposición.

- Bueno -se apuró Pérez- para precisar esto es que necesitamos hacer el traspaso al ministerio.

La duda quedó  flotando en el Senado y fue si un funcionario con dificultades para establecer cuántos pozos petroleros hay en la provincia, puede estar en condiciones de manejar una licitación en la que están involucrados las principales empresas petroleras del mundo y en dónde están en juego más de U$S 200 millones.
 
¿Quién le impide al gobernador encarar las reformas prometidas?

El gobernador, en su discurso del 1 de mayo, no dijo una palabra sobre las reformas de fondo que durante la campaña dijo que iba a encarar y que esperan para ver la luz recién el año que viene. Juan Marchena, ministro de Gobierno, dijo en febrero que en el mes de marzo el Ejecutivo iba a remitir un proyecto de ley para recomenzar con el proceso de reforma de la  Constitución. Esa ley no se vio por la Legislatura y Jaque tampoco la mencionó como una de sus prioridades para 2008. Está claro que una nueva ley de coparticipación municipal, otras de las promesas, tampoco se discutirá en los próximos meses. El propio Jaque pateó esa discusión para más adelante con un mensaje a los intendentes que dio hace poco: "Ellos saben que esta ley no se discutirá este año", les dijo. Si el gobierno piensa abrir esta discusión el año próximo, le será difícil por tratarse de un año electoral.

Tampoco se habla en Peltier 251 de una reforma del Estatuto del Empleado Público o de un cambio e raíz en los mecanismos de ingreso de personal a la Administración Publica. Jaque sí mencionó como un acierto, y lo es realmente, la creación de una Escuela de Gobierno para la formación de funcionarios, aunque muchos de los que hoy ocupan puestos de relevancia deberían rendir algunas materias allí. Hoy, nada garantiza que las designaciones que se han hecho en el Estado desde diciembre, no se hayan realizado con los mismos viejos procedimientos del acomodo político. El armado de la estructura del gobierno justicialista es ejemplo de ello, dónde el gobernador pagó favores electorales con puestos públicos. Es más: la polémica votación en el Senado de Eduardo Frigerio (izquierda) para ocupar la supertintendencia del departamento General de Irrigación, fue un caso testigo de que poco habría cambiado y que muchos deberían revalidar su título en la nueva escuela de Jaque. En esa sesión fue fuerte la sospecha de que el Gobierno había comprado, con cargos, las voluntades de los senadores para que avalaran a Frigerio.

 ¿Qué problema heredado no lo deja firmar un acuerdo de asistencia financiera con la Nación? 

Desde mediados de enero, el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, está trabajando en la redacción de la propuesta que la provincia le hará a la Nación para que esta asista financieramente a la provincia (que se hace desde la época de la crisis de 2001) y que se traduce en el Programa de Asistencia Financiera (PAF) que se firma todos los años. Mendoza, junto a Jujuy, son las dos únicas provincias que aún no le han presentado su propuesta al ministerio de Economía de la Nación. Esto no quiere decir que sean las únicas que no firmaron todavía el acuerdo, que desde la Casa Rosada se maneja con discrecionalidad hacia las provincias.

Pero Jaque aún no le planteó al gobierno nacional sus necesidades financieras que estaría estimada este año entre los $200 y los $250 millones ¿Por qué Mendoza no avanzó?  No hay explicación oficial, aunque la demora estaría en un punto. Uno de los aspectos centrales para que la Nación defina la asistencia financiera a una provincia, es que esta presente un detalle de su ejecución presupuestaria. Hacienda no tendría todavía nada de eso y recién está cerrando la información de 2007 y poco se sabe de cómo será la proyección del gasto en 2008, con agujeros negros en la información y en las lagunas que Jaque tiene sobre algunos temas. Algunos de ellos son: si la provincia va a comprar o no las acciones de Obras Sanitarias, si va a participar en la compra de acciones de YPF, el subsidio de tasa que se lanzó (sin más detalles) para  encarar el plan de viviendas para la clase media, entre las más importantes.

Mucho más no se puede saber sobre este aspecto. La información disponible es nula  ya que no hay un sólo dato sobre la ejecución presupuestaria de 2008 en internet, a pesar de que así lo dispone la Ley de Responsabilidad Fiscal.

Los temas son más y en ese listado podría incluirse la entrada a sangre y fuego de la política en organismos mixtos (privados y estatales) como Pro Mendoza o el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) que tenían hasta el momento un funcionamiento armónico. También la reducción a la nada de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), uno de los pocos organismos de este tipo que había logrado prestigio nacional por su independencia con respecto al INDEC. El futuro dirá, porque el gobernador no lo dice, cuál será el impacto financiero del arreglo con los jueces que se firmó casi en secreto.

Cobos disimuló todas sus falencias de gestión tapando los problemas con una caja disponible de más de $200 millones por año y con un carisma blindado ante la gente que, antes que hacerlo responsable a él de los problemas,  buscaba culpables en otro lado. Sin embargo el ex se manejó con cierta astucia: cuando asumió, se rodeó de los equipos técnicos de Roberto Iglesias que ya tenían cuatro años de gestión encima.

Jaque no tiene a la mano ni la caja ni el carisma. Y reemplazó sólo por su color político a funcionarios de segundas o terceras líneas que al Estado le llevó años (y mucho dinero) formar, por otros que en muchos casos ni siquiera son de Mendoza. Ojalá encuentre mejores métodos para gobernar. Aunque a esta altura lo mejor sería que encuentre alguno.