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Cristina abogó por un país "más tolerante, democrático y respetuoso"
En medio del conflicto con el campo, la Presidenta destacó hoy en un acto en la provincia de Buenos Aires, la tarea de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, quienes, según señaló, "nunca" cometieron "un acto de intolerancia" si bien "no les habían cobrado un impuesto, les habían quitado a los hijos".
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró hoy que se siente "más que nunca presidenta de los argentinos" cuando puede segurar que el gobierno está trabajando para que "todos y cada uno de los argentinos puedan tener casa y trabajo".
"Desde la gestión de un gobierno, desde el Estado, estamos ante la responsabilidad política y moral de reparar esa injusticia de vivir una vida que no se quiere y que merece ser mejor", afirmó la mandataria al encabezar este mediodía un acto de entrega de viviendas sociales en la localidad bonaerense de Avellaneda, en el Club Independiente.
Asimismo, afirmó que la redistribución del ingreso "no sólo es un discurso, sino una realidad cotidiana". "Ese debe ser el compromiso de quienes gobernamos en nombre del pueblo, no para renegar del resto de la sociedad", dijo Cristina, quien abogó por afianzar el "ascenso social" de los sectores menos favorecidos.
También, destacó hoy la tarea de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, quienes, según señaló, "nunca" cometieron "un acto de intolerancia" si bien "no les habían cobrado un impuesto, les habían quitado a los hijos". Así, en forma indirecta, la presidenta pidió al campo que tome ejemplo de las Madres de Plaza de Mayo.
Al mismo tiempo, la jefa de Estado abogó por una Argentina "más tolerante, más democrática y más respetuosa".