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El nuevo "estilo K" se mostró a pleno en la Municipalidad de Godoy Cruz

Néstor Kirchner cumplió con la promesa de visitar al intendente Alfredo Cornejo y dio un respaldo pleno a la Concertación. Se mostró abierto con la prensa y se explayó respecto del tema económico: "Acá hay que controlar a los pícaros que se quieren quedar con la renta nacional", sentenció.

Mendoza tuvo el privilegio de conocer esta tarde el nuevo modelo de Néstor Kirchner. El ex presidente de la Nación ahora no elude las preguntas de la prensa. Contesta todo y dialoga.

Este cambio permitió escuchar de boca del titular del PJ la opinión suprema respecto del tema que desvela al país: el futuro de la economía. Y en ese sentido, se explayó en contra del enfriamiento de la economía y dio un crédito casi explícito al cuestionado secretario de Comercio interior, Guillermo Moreno.

“No creemos en el enfriamiento de la economía porque siempre trajo desocupación, pobreza, exclusión y concentración económica”, disparó Kirchner, en claro mensaje al ex ministro de Economía, Martín Lousteau, quien había amagado con esta política poco antes de que se viera forzado a renunciar.

Esto vino de la mano de un pleno apoyo al sistema de control del mercado que se sintetiza acabadamente en la figura del secretario Moreno: “Hay que luchar para que no haya encarecimiento de precios en aquellos grupos concertados y los pícaros y sinvergüenzas que siempre tratan de lucrar con el esfuerzo de todos. Hay que controlarlos. Hay que hacerles seguimiento, teniendo un absoluto control de los movimientos de supermercados y los mercados concentradores, y todos los que manejan la cadena de valor”.

“Es muy fácil –completó el ex presidente-. Hay dos supermercados en la Argentina que tienen la rentabilidad más alta de toda la región. Tienen que reducirla. Hay que distribuir el ingreso, como dice la presidenta. Lo que pasa es que hay algunos pícaros que se quieren adueñar de la renta nacional”.

Al remplazante de Lousteau en el Palacio de Hacienda, Kirchner lo elogió: “El contador Carlos Fernández es un ministro excelente”, repitió ante las preguntas de los periodistas locales.

Concertación

Lo anticipó este diario ayer y se cumplió hoy: apenas se alejó de los bombos peronistas del estadio Andes Talleres, Néstor Kirchner se dirigió a la Municipalidad de Godoy Cruz para tener un gesto con uno de los principales radicales K de la provincia: el intendente Alfredo Cornejo.

Lejos del estruendo, Néstor Kirchner caminó con tranquilidad por los jardines de la comuna, ofrendó su "corazón pingüino" a los vecinos y a todos los mendocinos, recibió un cerrado aplauso de peronistas y radicales en el Concejo Deliberante y hasta mantuvo una charla a solas con Cornejo.

En ese contexto, el líder peronista bajó un cambio y, en tono suave, dejó muy en claro su respaldo a la Concertación con los radicales K. Por eso, cuando un puñado de periodistas le preguntó qué significaba políticamente la visita a Godoy Cruz, respondió: “Significa una continuidad de conductas, porque creo firmemente en la Concertación Plural. Estamos trabajando todos para eso”.

Así las cosas, cuando el ex presidente se subió a la combi para irse definitivamente de Mendoza, Cornejo no cabía en su traje gris. Es que la visita incluyó una reunión a solas con Kirchner en su despacho comunal. Y en ese encuentro se quedaron afuera la guardia de hierro peronista que lo había acompañado hasta allí: los gobernadores José Luis Gioja (San Juan), Jorge Capitanich (Chaco) y el propio Celso Jaque.

“Me ratificó que quiere hacer una mesa de Concertación, que él va a liderar, donde van a estar los radicales, los demócrata cristianos y los socialistas que nos han apoyado. Y que él preside el PJ para agrandar la Concertación, no para achicarla”, declaró Cornejo.

Tras disparar con munición gruesa contra los líderes del peronismo local (principalmente contra el ministro Juan Marchena), el intendente de Godoy Cruz dijo que en privado al ex presidente le puso “las quejas” por las actitudes de los justicialistas de la provincia.

Sobre las políticas del gobierno nacional, Cornejo dijo que está de acuerdo con la “línea gruesa”. Sin embargo, dijo que le preocupa la inflación.

Sin embargo, en el balance general, Cornejo apareció como un kirchnerista hecho y derecho: apoyó las retenciones al campo y hasta se cuadró con Moreno. “Es un emergente. En Mendoza, por ejemplo, Mario de Casas (ex jefe del EPRE) ha sido un gran freno. Nosotros necesitamos también funcionarios que hagan valer los controles del Estado. Por ahí no nos gustan las formas, pero la línea gruesa es de apoyo”.