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Antes de irse, el PD activó de nuevo la página en internet de Seguridad
El sitio figuraba como "en construcción" hasta unas horas antes de la renuncia de Aguinaga. Llamativamente, se publicaron las estadísticas de este año que estaba ocultas y se descolgó un trabajo de investigación hecho durante la gestión de Alfredo Cornejo.
Llamativamente, el Ministerio de Seguridad volvió a poner en funcionamiento su sitio en internet. Sólo unas pocas horas antes de anunciar la renuncia, los funcionarios del Partido Demócrata decidieron sacar el cartelito que se veía en los monitores y que indicaba que ese sitio “estaba en construcción”. Pero esa no fue la única novedad: también colgaron los datos estadísticos del primer trimestre de 2008 que habían estado ocultando durante este tiempo; asimismo, sacaron del sistema el trabajo comparativo y minucioso hecho durante la gestión de Alfredo Cornejo, que incluía gráficos y mapas de las zonas “calientes” de Mendoza.
“En estos cuatro meses bajamos casi la mitad de lo que había anunciado Jaque”, ironizaron los demócratas, mientras convocaban a visitar la página digital y ver las planillas con los datos delictivos de 2008.
Para ellos, el cotejo de datos arroja una disminución del delito cercana al 13 por ciento. Claro que incluyen datos como incendios, accidentes de tránsitos o lesiones culposas, que son las que ocurren sin querer.
En algunos aspectos sí pudo percibirse una merma: robos, hurtos y sustracción de automotores. Sin embargo, los casos de homicidios y asaltos a mano armada aumentaron.
El análisis de las estadísticas criminales va más allá de lo meramente matemático, sino que tienen relación directa con la coyuntura social. Suele ocurrir que, cuando un plan de seguridad es eficiente y la gente vuelve a creer en las instituciones, las denuncias aumentan. Esto sucede porque quienes se transforman en víctimas de delitos están confiados en que su caso será esclarecido y podrá recuperar el material robado.
En cambio, si el descreimiento en la Justicia y en la Policía crece, las denuncias disminuyen. Se genera una mezcla de impotencia y resignación que provoca rechazo a cumplir con el trámite formal. Como resultado, aumenta la cantidad de hechos que quedarán incluidos en lo que se conoce como el la zona “gris” del delito.
En cambio, si el descreimiento en la Justicia y en la Policía crece, las denuncias disminuyen. Se genera una mezcla de impotencia y resignación que provoca rechazo a cumplir con el trámite formal. Como resultado, aumenta la cantidad de hechos que quedarán incluidos en lo que se conoce como el la zona “gris” del delito.