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Diez perlitas políticas relacionadas con Seguridad

Son días agitados e incesantes los que vivimos. En oficinas, pasillos, casas y cafés no se habla de otra cosa: los que se van, los que deben irse y los que están llegando. Aquí, algunos chismes políticos para pintar el panorama que se observa desde los rincones de la gran escena política provincial.

 

* Mucho viaje en poco tiempo

 

Irma Kitita de Neme ha tenido meses muy agitados. Como sabemos, abandonó su organización de la sociedad civil Favim para embarcarse en la candidatura a diputada nacional, en primer lugar de la lista, por el Partido Demócrata. Como también sabemos, perdió el PD, que hizo una elección de regular para abajo y ni siquiera logró colocarla. Después, la alianza PJ-PD hizo que Aguinaga la convocara como “asesora general sin cartera”. Desde el ministerio, nos marcan que Kitita desarticuló las áreas de Asistencia a Víctimas del Delito y de Violencia Intrafamiliar y que se puso al frente del personal de esas áreas, sin que se conozcan mayores detalles de su actuación. Ahora, con la partida de Aguinaga,¿volverá a Favim? Seguramente, allí la han de estar esperando.

 

 

* El asesor externo

 

Alberto Montbrun fue candidato a diputado nacional por el ARI y no entró. Luego, lo convocó Aguinaga a Seguridad como asesor y, sorpresivamente para casi todo el mundo, aceptó liarse con el demócrata como “asesor externo” (¡genial ese cargo!). Empezó a dictar unos cursos y a coordinar el Comité de Seguridad de Tránsito. Dicen que aspiraba a dirigir el Instituto Universitario de Seguridad Pública, pero que se vio truncado su deseo, porque Hugo Duch tiene mandato hasta el año que viene. Los memoriosos saben que Montbrun era senador radical cuando se produjo la llamada Reforma Policial del Chiqui Cazabán, en 1998 y que fue el único que votó en contra de las leyes de la reforma. Entonces, supo ser ferviente opositor. Ahora que el PJ toma el poder de la seguridad de Mendoza, ¿qué será de Montbrun? ¿Volverá a asesorar a la policía de La Rioja?

 

 

* En Pampa y La Vía

 

Fue candidato a intendente de Guaymallén por Recrear y también por el PD. Fue asesor de Gabriel Fidel en el Ejecutivo provincial y director de la cárcel con Alfredo Cornejo. Fue asesor de Cobos en la Dirección de Personas Jurídicas. Y luego, con Aguinaga, se hizo cargo de la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad. Y ahora, ¿qué? ¿Volverá a su estudio de escribano en la calle Santa Cruz? Todo parece indicar que sí, aunque, por las dudas, antes repartió a cuanta persona influyente pudo un balance de cuarenta páginas sobre más reciente su tarea. El joven ganso, como no tiene cargos ni conchavos reservados en el Estado de ningún tipo, quedó en la calle.

 

 

* ¿Estamos o no estamos?

 

Ayer, cuando se inauguraba una subcomisaría en El Bermejo, Guaymallén, desde Protocolo se les preguntó a los funcionarios quién iba a cortar las cintas. La respuesta, simpática por cierto, de Marcelo Perez Diez, que trabaja en Relaciones con la Comunidad fue clara: “Cualquiera. Si total, ni sabemos si estamos o no estamos”.

 

 

* Lámenme, no los voy a defraudar

 

A muchos les ha llamado la atención algunos desfiles de autopostulados para el cargo de ministro de Seguridad. Y varios nos marcaron una presencia que quiso hacerse notar: la del justicialista Jorge Vicchi, quien se veía uñas de guitarrero. Sin embargo, Jaque, más que un guitarrero, prefirió a un bombista. Y llamó a Ciurca.

 

 

* Abogaditos

 

Cuando el demócrata Sergio Miranda se hizo cargo de Relaciones con la Comunidad, por esas cosas de alianzas y poderes, Roberto Godoy Lemos le hizo designar en su área a un puñado de abogaditos recién recibidos. Miranda se quejaba por lo bajo. Y ahora, ¿qué será de estos seis o siete flamantes profesionales? ¿Serán ascendidos?

 

 

* Oficial Miranda (no Cabo, como nos corrigieron los lectores)

 

El intendente de Las Heras, Rubén Miranda, fue policía, oficial, más  precisamente como nos indican un par de lectores. Luego fue director de Seguridad de Cazabán. Ahora, dicen desde dentro del PJ, no conforme con que su aliado Carlos Ciurca desembarque, busca obtener también un par de subsecretarías. Dicen que tiene muchos policías amigos y quiere poner a Alejandro Gil (funcionario suyo del área Seguridad, con igual nombre que el marido de Laura Abonassar) en Relaciones con la Comunidad. Por ello, algunos “mirandistas” se han reunido para barajar nombres de peronistas de pura cepa, que vienen trabajando en el tema desde la Generacional, sector al que adscribieron alguna vez no sólo Miranda, sino también el propio Cazabán, Mauricio Guzmán y Fernando Simón, entre otros.

 

 

* Volvé al barrio

 

El nuevo ministro, Carlos Ciurca, es un peronista de barrio que estudió una tecnicatura, la de Sicología Social, escuela que promueve la figura de Enrique Pichón Riviére. Quienes conocen del tema de esta ciencia social, dicen que se busca formar técnicos más cercanos a las problemáticas de la gente y menos al diván de los conflictuados existencialmente. En este sentido trabajó Ciurca en los barrios. Y algo importante: dicen que el peronismo puro que representa tiene equipo para abordar la participación comunitaria y el contacto con barrios. Según parece, Ciurca apostará por escuchar a la gente e implementará la idea de volver a los foros vecinales, como solía hacer Leopoldo Orquín.

 

 

* Qué será de ti…

 

Finalmente, Carlos Rico se fue del gobierno, asunto que la mayoría festeja. No obstante, hay otras dos personas, además de él, que seguramente lamentan su renuncia: su hermano y, según parece, también su hija, a quienes se llevó al ministerio cuando fue nombrado. Seguramente, ante la partida de su mentor, el o los parientes de Rico también dejarán el ministerio. Claro es que el ex integrante del G78 no fue el único funcionario que llevó parientes al Gobierno, pero también es claro que el caso de este señor, acusado de participar activamente en la dictadura militar, es por demás particular.

 

 

* Guarangada

 

Nos hemos enterado de que Emma Cunietti, la titular de la Dirección General de Escuelas en la gestión cobista, se puso como loca al enterarse que Ciurca fue designado ministro. Como recordarán, Ciurca –en un arranque de animal prehistórico– tildó a la entonces funcionaria como “Licenciada Pucherito”, en medio de una controversia que él y Serralta mantenían con la mujer, que entonces estaba embarazada. Ahora que, según parece, Emma busca posicionarse en lo alto de la Concertación , no puede quitar de su cabeza aquel episodio con la tremenda guarangada que le propinó el ahora ministro.