El PJ respalda al equipo de Seguridad
Dos referentes del entorno de Jaque salieron a expresar que están conformes con el ministro Aguinaga y el subsecretario Rico, a pesar de las críticas de otro peronista, el intendente Miranda.
En medio de la tormenta, voces importantes del justicialismo mendocino salieron a dar hoy una fuerte señal de respaldo a la política de seguridad del gobernador Celso Jaque. El apoyo llegó en el momento justo: por primera vez, un peronista local hizo tronar su descontento contra el ministro del área, Juan Carlos Aguinaga. Se trata del intendente de Las Heras, Rubén Miranda. Pero la reacción de hoy actuó, a tiempo, como antídoto, y aisló la queja de Miranda.
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“Me parece una situación muy puntual de Miranda. Cualquiera podría haber reaccionado como él en su momento, pero el lunes tuvimos una reunión con el gobernador y la decisión de todos es apoyar la gestión en seguridad a muerte”, afirmó el intendente de Maipú, Adolfo Bermejo.
La situación "puntual" a la que aludió Bermejo es la problemática de las usurpaciones en el barrio Santa Teresita. Por este tema, Miranda salió a reprocharle inacción al ministro demócrata que conduce la seguridad. Pero las palabras del lasherino sólo obtuvieron como eco algunas señales de solidaridad. “Cualquiera hubiera reaccionado como él, pero tenemos el acuerdo de bancar la gestión”, insistió Bermejo.
Por su lado, Jorge Tanús, presidente de la Cámara de Diputados, también remarcó su apoyo a las personas que puso Jaque al frente de la seguridad. “Si el gobernador decidió esta política, hay que respaldarlo”, afirmó Tanús. No fue casualidad que la frase sonara a advertencia hacia el seno del PJ: por estas horas, desde el propio peronismo, algunos referentes alientan los rumores de que el gobernador se verá obligado a hacer cambios en la conflictiva cartera que conduce Aguinaga.
Y es que, en vísperas de una Fiesta de la Vendimia que algunos intentan calentar, recorre algunos ámbitos el rumor de que el comisario retirado Carlos Rico tiene las horas contadas como subsecretario de Seguridad. La versión es defendida por algunas fuentes del peronismo en la Legislatura y dice que en dentro de dos días desembarcará en Mendoza un emisario del poder kirchnerista para anunciar que Rico no puede continuar, por el simple hecho de ser un símbolo que va a contramano de la política nacional en derechos humanos.
Rico está sospechado de haber tenido vínculos con la dictadura y ya quedó probado que formó parte de un grupo especial de tareas antisubversivas en 1978. Sin embargo, no hay hasta aquí ninguna prueba de que haya cometido delitos de lesa humanidad.
No obstante, para parte del peronismo, las pruebas no hacen falta. “Esto es una cuestión de símbolos. A Jaque le van a pedir que haga lo mismo que Kirchner, cuando bajó los cuadros en la ESMA. Además el problema con Rico ya es un conflicto nacional”, explicó una fuente legislativa que abona la teoría de que la ida de Rico es "inminente".
Algunos infidentes van más allá y afirman que algunas señales de frialdad del Ejecutivo nacional tienen que ver directamente con la presencia de Rico en el Gobierno mendocino. Y en este punto, mencionan la falta de respuesta nacional para el reclamo de los 40 millones de pesos para la seguridad provincial, la ya famosa promesa electoral incumplida de Jaque.
Los nubarrones que parte del PJ siembra dicen que el gobernador no podrá sostener a Rico lo que queda de marzo. Más en vistas de un nuevo aniversario del golpe militar (24 de marzo), que podría generar manifestaciones de asociaciones de derechos humanos en contra de Rico y poner a Mendoza en la vidriera nacional, no precisamente por sus virtudes.
Pero frente a tantos malos augurios, sorprenden las señales de fortaleza que da el entorno jaquista. “Lo conozco a Celso y no creo que se vaya a dejar influenciar por agentes externos al Gobierno provincial”, sostuvo esta tarde, sin vueltas, el diputado Tanús.
“En lo personal estoy conforme con la gestión del Ministerio de Seguridad. Hay colaboración y diálogo permanente. Apoyamos la gestión, incluido Rico”, cerró, a su turno, el intendente Bermejo.
Rico está sospechado de haber tenido vínculos con la dictadura y ya quedó probado que formó parte de un grupo especial de tareas antisubversivas en 1978. Sin embargo, no hay hasta aquí ninguna prueba de que haya cometido delitos de lesa humanidad.
No obstante, para parte del peronismo, las pruebas no hacen falta. “Esto es una cuestión de símbolos. A Jaque le van a pedir que haga lo mismo que Kirchner, cuando bajó los cuadros en la ESMA. Además el problema con Rico ya es un conflicto nacional”, explicó una fuente legislativa que abona la teoría de que la ida de Rico es "inminente".
Algunos infidentes van más allá y afirman que algunas señales de frialdad del Ejecutivo nacional tienen que ver directamente con la presencia de Rico en el Gobierno mendocino. Y en este punto, mencionan la falta de respuesta nacional para el reclamo de los 40 millones de pesos para la seguridad provincial, la ya famosa promesa electoral incumplida de Jaque.
Los nubarrones que parte del PJ siembra dicen que el gobernador no podrá sostener a Rico lo que queda de marzo. Más en vistas de un nuevo aniversario del golpe militar (24 de marzo), que podría generar manifestaciones de asociaciones de derechos humanos en contra de Rico y poner a Mendoza en la vidriera nacional, no precisamente por sus virtudes.
Pero frente a tantos malos augurios, sorprenden las señales de fortaleza que da el entorno jaquista. “Lo conozco a Celso y no creo que se vaya a dejar influenciar por agentes externos al Gobierno provincial”, sostuvo esta tarde, sin vueltas, el diputado Tanús.
“En lo personal estoy conforme con la gestión del Ministerio de Seguridad. Hay colaboración y diálogo permanente. Apoyamos la gestión, incluido Rico”, cerró, a su turno, el intendente Bermejo.


