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La seguridad en el Este: los móviles no tienen combustible

Desde hace 15 días, el proveedor oficial de los móviles de la distrital Este cortó el suministro. Los municipios y los privados debieron abastecer a los patrulleros para que salgan a la calle, al menos en Rivadavia, Junín y San Martín. Hoy la situación se agravó.

"Hermano, fijate que podés hacer. Tengo todos los móviles parados" ¿Cómo que veinte litros nada más?, dame un poco más". La voz del policía de la distrital Este sonaba a ruego en el mediodía del miércoles, mientras del otro lado lo escuchaba uno de los encargados de la estación de servicio Milenum, en el departamento de Rivadavia.

Luego de unos minutos de regateo, la situación parecía haber mejorado al menos un poco.

- ¿Cuarenta litros me dás? Está bien, ahí te mando los móviles para que vayan a cargar.

El diálogo del que fue testigo MDZ, sirvió para sintetizar la situación que padecen desde hace más de quince días las fuerzas de seguridad del Este provincial y que ya encendió la alarma y el reclamo de los intendentes de la zona: desde el 4 de febrero pasado el proveedor contratado en la zona por el ministerio de Seguridad, la empresa Allub, dejó de cargar gas oil y nafta a los 50 móviles policiales y mantiene al borde del parate el servicio de seguridad en San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.

La situación por estas horas es grave, pero hace unos días lo fue mucho más. Los intendentes de Rivadavia, Junín y San Martín debieron socorrer con cupos de combustible propios para que los móviles pudieran cargar ante la alarma encendida por el jefe de la distrital Este, Pedro Giménez.

Para evitar quedarse sin servicio de patrullaje, Junín entregó en las últimas dos semanas más de 600 litros de combustible, Rivadavia no bajó de los 200 litros y otro tanto habría entregado San Martín.

El comisario Giménez confirmó la falta de abastecimiento, aunque se mostró cauto. "Es cierto que estamos teniendo problemas y que la situación fue seria hace unos días. Pero debo decir que jamás el servicio de seguridad se dejó de prestar", afirmó.

Los móviles siguieron patrullando, no sólo porque los intendentes Jorge Giménez (San Martín), Mario Abed (Junín) y Gerardo Del Río (Rivadavia), entregaron vales para que los patrulleros fueran a abastecerse a las estaciones de servicios que trabajan con esas municipalidades.

Sino que los autos y camionetas de la policía salieron a trabajar porque al menos dos empresarios locales aportaron lo suyo. La estación de Servicio Eloy Guerrero y Santochia Motos de San Martín, "colaboraron" con la policía con decenas de litros de gas oil.

El juninense Abed, fue uno de los jefes comunales que confirmó a MDZ lo que está pasando. "Es así, desde hace varios días que nosotros venimos poniendo combustible para que los móviles salgan a brindar el servicio", dijo el jefe comunal.

Como testimonio, vale la filmación de uno de las camionetas policiales que cumple servicios en la zona, cargando gas oil el miércoles a las dos de la tarde en la estación de servicio Esso de Junín. La misma que trabaja con la municipalidad de ese departamento.


Por  estas horas la situación es más grave. Si bien la distritital pudo arreglar con la estación de servicio Milenium la entrega de combustible, esta estableció cupos debido a la crisis de abastecimiento que se vive desde el martes en Mendoza por los piquetes en la destilería Luján de Cuyo.

Para los próximos días, a los móviles del Este les repartieron 40 litros para funcionar.

El ministerio no dio respuesta

A pesar de los muchos intentos, el ministerio de Seguridad no respondió las consultas acerca de la situación del Este provincial y por qué, si son ciertos los problemas con la empresa proveedora, no aplicó la Ley de Emergencia en Seguridad que Aguinaga pidió al asumir y que le permite hacer compras directas.

Una de las explicaciones extraoficiales que se dieron fue que la empresa Allub (proveedor oficial de combustible para la policía en la zona Este) dejó de recibir los primeros días de febrero el pago de combustible con tarjetas magnéticas. Este es el mecanismo establecido para la compra de combustible por el ministerio de Seguridad.

Esto generó que la zona se quedara sin proveedor y que además quedaran muy afectados los distritos muy alejados del centro de San Martín. Allub  expendía combustible en lugares como La Dormida, con lo cual se generó una crisis particular: los móviles de La Paz necesitaban viajar hasta San Martín para abastecerse, lo cual es un despropósito.

Los problemas comenzaron el 4 de febrero, se solucionaron el 14 y se volvieron a generar el 15. En todo este tiempo, la policía cargó combustible a través de los municipios, de los privados y de algunas estaciones que reciben el viejo sistema de los vales, aunque ponen cupos para la entrega.

Los intendentes ya le plantearon la queja a Aguinaga a fines de la semana pasada cuando el problema ya era serio. "Ya lo vamos a solucionar - les dijo el ministro -, en todo caso después les devuelvo la plata". Hasta ahora, ni una cosa ni la otra sucedió.