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Otro cambio más de comisario en Lavalle
Darío Agüero lleva sólo tres días al frente la dependencia, pero el ministro Aguinaga ya está pensando en desplazarlo. Además, el ministro colocaría allí personal que no pertenezca al departamento, "para evitar amiguismos". Se viene una auditoría en las comisarías.
La reunión del gabinete de Celso Jaque se trasladó al sur de la provincia, más precisamente al departamento de Malargüe, de donde el primer mandatario provincial es oriundo, y desde allí, los anuncios más importantes fueron en materia de Seguridad.
En primer lugar, el ministro de esa cartera, Juan Carlos Aguinaga – bastante reticente a tratar directamente con la prensa - se refirió a la posibilidad de remover al actual jefe de la comisaría 17 de Lavalle, Darío Agüero. Lo llamativo es que Agüero sólo lleva 3 días frente a la 17, desde el domingo a la madrugada.
El comisario asumió luego del aberrante crimen de Román Ciraudo, el bebé lavallino raptado y muerto de un golpe en la cabeza, episodio por el que toda la cúpula de seguridad de la comisaría 17 fue pasada a disposición, aunque muchos de ellos habían asumido sólo dos días antes.
El motivo del recambio fue, según Aguinaga, una estrategia rápida del cuestionado subsecretario de Seguridad, Carlos Rico, para ayudar a calmar los ánimos del vecindario, que reclamaba por lo ocurrido con el bebé, ya que los uniformados de la 17 se negaron a salir inmediatamente en la búsqueda de Román, aduciendo falta de personal y móviles en condiciones.
Sin embargo, Agüero tampoco goza de un pasado inmaculado. Es que tiene un sumario de la Inspección General de Seguridad, (IGS) por haberse negado el año pasado a dejar asentado en el libro de novedades un decomiso de autopartes robadas.
La idea de Aguinaga no es sólo reemplazar a Agüero, sino también realizar cambios significativos de toda la distrital norte, porque reconoce que en Lavalle hay problemas, y muy serios, sobre todo en lo que respecta a la venta compra y venta de droga.
El ministro señaló, además, que no colocará en cargos importantes a personal oriundo de este departamento, para evitar “amiguismos” y dijo que Lavalle ya no será “el último destino” de los policías a punto de jubilarse, o que se encuentren castigados por alguna causa, como ocurría hasta ahora, según reconoció el funcionario.
Por otra parte, anunció que se realizarán auditorias de gestión en las comisarías para detectar cómo es atendida la gente que se acerca a radicar una denuncia, a pedir ayuda o a buscar información. Este aspecto será relevado por personal de su ministerio, ya que el control del funcionamiento institucional de las comisarías está a cargo de la IGS.
En otro orden de cosas, Aguinaga informó que se llamará a licitación para comprar los uniformes -tanto de invierno como de verano- de los 6000 policías que integran la fuerza provincial, para que ya no tengan que ser ellos quienes costean su ropa de trabajo.
Además, se incorporarán cien motos, la misma cantidad de camionetas y 120 móviles policiales para renovar parte del parque automotor de la Policía mendocina.
La idea de Aguinaga no es sólo reemplazar a Agüero, sino también realizar cambios significativos de toda la distrital norte, porque reconoce que en Lavalle hay problemas, y muy serios, sobre todo en lo que respecta a la venta compra y venta de droga.
El ministro señaló, además, que no colocará en cargos importantes a personal oriundo de este departamento, para evitar “amiguismos” y dijo que Lavalle ya no será “el último destino” de los policías a punto de jubilarse, o que se encuentren castigados por alguna causa, como ocurría hasta ahora, según reconoció el funcionario.
Por otra parte, anunció que se realizarán auditorias de gestión en las comisarías para detectar cómo es atendida la gente que se acerca a radicar una denuncia, a pedir ayuda o a buscar información. Este aspecto será relevado por personal de su ministerio, ya que el control del funcionamiento institucional de las comisarías está a cargo de la IGS.
En otro orden de cosas, Aguinaga informó que se llamará a licitación para comprar los uniformes -tanto de invierno como de verano- de los 6000 policías que integran la fuerza provincial, para que ya no tengan que ser ellos quienes costean su ropa de trabajo.
Además, se incorporarán cien motos, la misma cantidad de camionetas y 120 móviles policiales para renovar parte del parque automotor de la Policía mendocina.