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Cobos negocia en firme con la UCR su vuelta al partido

El vicepresidente se iban a reunir anoche con el titular de la UCR, Gerardo Morales.  Pero la difusión del encuentro abortó todo. Sin embargo esa reunión, que se hará en los próximos días, es el corolario de las negociaciones que vienen manteniendo desde hace semanas los dirigentes mendocinos de la ortodoxia radical y del cobismo para reunificarse. Ernesto Sanz es la clave del acuerdo.

El radicalismo y el cobismo apuntan a reencontrarse luego de más de un año de distanciamiento político y después de haberse dicho y hecho de todo tras la decisión de Julio Cobos de convertirse en vicepresidente de Cristina Kirchner.

Para anoche estaba prevista una  reunión entre el mismo Cobos y el presidente del Comité Nacional de la UCR, el senador Gerardo Morales, que iba a ser la primera de una serie de encuentros que abriría el camino del regreso al partido radical de decenas de dirigentes mendocinos que siguieron a Cleto en 2007 hacia la Concertación  Plural.

Ese encuentro se frustró unas horas antes de concretarse y fue abortado por los dos protagonistas a raíz de la difusión pública que tuvo en la previa. Tanto Morales como Cobos, no ocultaron su malestar por la filtración a la prensa y terminaron congelando ese encuentro que ahora podría realizarse recién dentro de unos días.

Sin embargo, dentro de la UCR en Mendoza y entre los seguidores del vicepresidente nadie habla de otra cosa y de lo que está pasando por estos días en Buenos Aires, lugar en dónde se está tratando de cerrar un acuerdo.

Pero si bien la vuelta de los ex radicales K de Mendoza a su partido es una posibilidad firme, la discusión está en cómo se vuelve y cómo empuja esa vuelta quien tiene la llave del regreso: el sanrafaelino Ernesto Sanz.

El legislador por Mendoza, es quien puede convencer o no a Morales de que abra la puerta.
La discusión está trabada en un punto. Sanz plantea la vuelta de los radicales mendocinos díscolos, pero como corolario de un acuerdo en el que primero se definan las candidaturas principales para las legislativas de 2009.

Algo similar, al acuerdo que se alcanzó hace poco menos de un mes en la provincia de Río Negro y que permitió que la conducción partidaria levantara la intervención de ese distrito que todavía sigue gobernado por Miguel Sainz, uno de los pocos radicales K que aún quedan.

El cobismo plantea su regreso en términos distintos. Lo que quiere imponer es una discusión interna previa a la definición de las candidaturas, en una elección que pretende dar luego de que las autoridades partidarias permitan la unificación de padrones entre el radicalismo y la Concertación Plural.

Este sector entiende que no se puede plantear un regreso, sin que Cobos lo lidere y para ellos quiere dar la discusión en las urnas. En este punto están juntos Alfredo Cornejo y César Biffi, aunque este último es menos exigente en sus pretensiones.

Fiel a su estilo, Cobos mira, se sienta a negociar y espera. Los más cercanos a él insisten con que el vice trabaja para el regreso, aunque todavía no está convencido de volver a compartir espacio político con la vieja estructura partidaria.

Como elemento que Cleto apunta a negociar, está la traba que le impone Morales de no dejarlo volver mientras sea vicepresidente. Para los cobistas, a Cobos al menos lo deberían dejar que siga como afiliado del partido.

La discusión es tensa y seguramente será larga, amén de que la reunificación significará que dirigentes que hasta hoy mantienen enconos muy fuertes, como el que existe entre Roberto Iglesias y Alfredo Cornejo, por ejemplo, serán difíciles de superar.

Pero los tiempos se apuraron luego del escenario electoral que Néstor Kirchner planteó tras la reunión con Celso Jaque y los intendentes del PJ de la semana pasada, en dónde amenazó con poner todo en los comicios mendocinos para que Cobos no gane en Mendoza.

Más allá de de esto, las señales que se han dado en los últimos días fueron fuertes. Juan Carlos Jaliff, próximo  titular del ConFe Mendoza (el nuevo partido de Cobos) habló de una alianza con la UCR de partido a partido y plantea el regreso con algunas condiciones. Por ejemplo, que le permitan volver a Cobos.

Roberto Iglesias, el más duro de la ortodoxia radical, reconoció ante allegados que el camino de la reunificación del partido en la provincia es “inexorable”, a pesar de que lo ve como lleno de espinas. Por ejemplo, la definición de las candidaturas el año próximo.

Alfredo Cornejo, del otro lado de Iglesias, entiende que es posible volver a convivir con sus archienemigos “si se plantean reglas de juego claras”.

Pero quizás el mensaje de unificación más fuerte, lo dieron Sanz y Biffi quienes en las últimas semanas ya se reunieron al menos dos veces.

La mayoría del tiempo de esos encuentros, se dedicaron a pasarse facturas por los años de enfrentamiento. Pero también, comenzaron a fijar las pautas del regreso.