El caso del Enjoy y una trama judicial inconclusa
En medio de las peleas entre empleados del Casino de Mendoza y los planteos hechos por los empresarios que, a pesar de la nueva ley que restringe las salas de juego, quieren instalar sus hoteles con casinos, todavía está pendiente la definición del caso judicial que tiene al Enjoy en la mira.
La jueza federal Olga Pura Arrabal anunció hace diez días que había resuelto confirmar su fallo, en el que establecía que el gobierno debía abstenerse de habilitar el casino del Sheraton, a pesar de que su resolución fue posterior a la firma del decreto que lo puso en funcionamiento. Pero su información fue de merco corte periodístico: en Casa de Gobierno no sólo siguen esperando la notificación, sino que los abogados estatales fueron a buscarla a Tribunales Federales y tampoco la recibieron.
Lo que más preocupa por estos días es la posibilidad de que la jueza saque un nuevo fallo unas horas antes de subirse al un avión que la llevará de vacaciones al caribe.
De ser así, nadie sabe cuál puede ser el contenido. Y justamente es eso lo que provoca cierta incertidumbre: si Arrabal insiste y determina la clausura del Enjoy, se planteará un serio problema de competencia, ya que la Justicia provincial garantizó funcionamiento. Entonces será el Gobierno de Mendoza el que tendrá que elevar el planteo a la Corte Suprema de Justicia.


