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Jaque se refugió en el interior provincial mientras sigue el suspenso

La Casa de Gobierno es un hervidero, pero el gobernador optó por refugiarse en los departamentos. En Tupungato repartió juguetes y pelotas. Fue además a Junín y ahora va a Tunuyán, cumpliendo así una serie de actividades que lo alejaron, y bastante, de la crudeza de su despacho.
Jaque en el Este, lejos de los problemas de Casa de Gobierno. Foto: Eugenia Gentile
Jaque en el Este, lejos de los problemas de Casa de Gobierno. Foto: Eugenia Gentile

Lacónico, un alto funcionario en Casa de Gobierno se excusó ante este cronista: “No sé para qué tanto apuro para saber quien reemplaza a Marchena. Si hace diez meses que estamos sin ministro de Gobierno”.

Ese mismo poco apuro del funcionario, es el que le impuso  Celso Jaque a la situación en los últimos dos días. Y todo apunta que en las jornadas siguientes la cosa también seguirá así.

Mientras buena parte del gabinete se desespera por saber si seguirá o no en su cargo, mientras en la cartera de Gobierno siguen los mismos funcionarios que acompañaron al renunciante Juan Marchena, mientras Silvia Ruggeri (ministra de Desarrollo)  está a cargo del ministerio acéfalo pero los papeles los firma el ministro de Producción, Guillermo Migliozzi y mientras en la casa de Gobierno no se habla de otra cosa más que de los reemplazos, Jaque se refugió en el interior de la provincia. Y con un agenda bastante relajada.

El gobernador estuvo el martes en Tupungato, este miércoles en el Este y mañana estará en Tunuyán, cumpliendo una serie de actividades que lo alejaron , y bastante, de la crudeza de su despacho.

En una jornada a pleno sol, el gobernador firmó ayer un convenio para la construcción de un centro universitario en Tupungato y luego se dedicó a pasarla bien.  Luego de la firma, almorzó con el intendente y algunos concejales en el Hotel Turismo.

Después visitó la escuela Domingo Lucas Bombal, en Ancon, le regaló un muñeco a la directora y  “jugó con los chicos, les daba besos, las manos y se hacía el gracioso”, según relató un testigo de esa visita escolar.

Por la tarde, en otra escuela del mismo departamento, la Vicente Gil del distrito San José, un Celso Jaque convertido en Papa Noel quedó como tal. El gobernador apareció con una bolsa repleta de pelotas y juguetes y se divirtió repartiéndolos entre los alumnos.

El gobernador compartió buena parte de la tarde con los estudiantes de la escuela y hasta revisó los cuadernos de los chicos que mostraron sus tareas escolares. No es cosa de que todo sea diversión.

Hoy en el Este la situación no cambió demasiado. El gobernador visitó Junín y Rivadavia y recorrió las obras del barrio Posta, en Junín, que será inaugurado dentro de quince días.
 

 

Luego- según recogieron los corresponsales de MDZ en la zona-- Jaque y los intendentes fueron a charlar con personal docente y alumnos de la Escuela de Comercio de Junín, del nivel medio provincial, donde no los esperaban ni a él ni a Iris Lima, directora General de Escuelas, quien repentinamente apareció por el lugar. "Nos enteramos hace un rato y buscamos algo para mostrarles", susurró una educadora a este diario.

Otra docente completó: “Nos enteramos por unos fotógrafos que vinieron”. “Y buscamos algo para mostrar, justo habíamos hecho unos arreglos en el techo...”, completan la frase que ilustra la improvisación de la gira por el Este mendocino.

En la recorrida del barrio sin terminar, Jaque pasó un momento incómodo. Dado lo  improvisado de su viaje,  el gobernador paseó por las obras “acompañado solo por una docena de personas del distrito”.

Uno de los datos controversiales de la visita, fue que el gobernador debía entrevistarse con pequeños productores del Este. Pero faltó ala cita y optó por refugiarse en el calor que le brindó una visita a una escuela. Antes se había ido al tradicional restaurante rivadaviense "Los Rodriguez", cuya especialidad gastronómica es el conejo. Aunque el gobernador prefirió la ensalada rusa y el jamón.

Mañana en Tunuyán, lo espera otra “apretada agenda”. Entregará  57 casas correspondientes a la penúltima etapa del barrio  Proyecto San Antonio, que seguirá con una reunión para abordar “una pequeña agenda de trabajo”, según lo manifestado por el intendente Eduardo Giner.