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Diez promesas: en diez meses casi ninguna se cumplió

Durante la campaña electoral, Celso Jaque fue una máquina de prometer. Ganó con el compromiso de bajar drásticamente los índices del delito, pero quedó en el olvido que también dijo que crearía banco provincial y que iba a bajar impuestos. Un repaso por su "Plan de Gobierno 2007-2011", el documento de 197 páginas en el que asumió "diez ejes de gestión" de los que hasta ahora casi nada se ha hecho.

Como todo candidato que se precie, en la campaña de 2007 Celso Jaque fue una máquina de prometer.

Quizás la promesa de mayor impacto, que  produjo luego la mayor decepción, fue la de bajar los índices del delito un 30% en los primeros seis meses de gobierno.

Pero ese compromiso que le dio viento de cola a su candidatura, fue uno de los tantos que el malargüino asumió para dar el batacazo electoral del que hoy se cumple un año.

Un repaso al “Plan de Gobierno 2007-2011”, la plataforma electoral de Jaque, sirve de punto de partida para comprobar, a doce meses de aquella hazaña política, cuánto de lo que se prometió se está cumpliendo.

“No propongo nada que no pueda cumplir y mi experiencia en la gestión pública avala cada una de mis palabras”, anunciaba Jaque en los primeros párrafos del compendio de promesas amontonadas en 197 páginas.

Para seducir Jaque prometió de todo: no sólo una baja de los índices del delito, sino también una baja de impuestos. Desde una  nueva forma de hacer política “que renunció al engaño, al doble lenguaje y a la manipulación de las opiniones”, hasta medidas urgentes de “shock para darle competitividad a la provincia en el corto y mediano plazo”.

En el medio, una iniciativa que, apoco de andar en el gobierno, quedó en la nada. Celso Jaque prometía “un nuevo Banco de Mendoza, para tener mayor acceso al financiamiento, más plazos y mejores condiciones”.

Pero lo que más se destaca en el programa que el entonces candidato aspiraba a aplicar, fue la creación de decenas y decenas de planes y programas que, a punto de cumplir doce meses en la gestión, casi ninguno vio la luz hasta ahora.

Jaque dijo que iba a crear un Estatuto General para las Pymes, un plan de Innovación Integral para el turismo, el plan de Impulso al Turismo Cultural, la Comisión Interministerial de Asuntos Rurales, una ley contra la discriminación, un plan de Medicamentos y otro de Política farmacéutica, una ley de Apoyo a las Familia Numerosas, un plan contra la Violencia Doméstica, un Fondo de Reserva de la Seguridad Social, una agencia Estatal para la construcción de viviendas y planes integrales de salud de todo tipo.

En campaña, el candidato del Frente para la Victoria también prometió la creación del Instituto Provincial de Consumo, darle a cada deportista de la provincia una tarjeta para su seguimiento, una ley Provincial de Ciencia, una ley Audiovisual “para simplificar el marco regulatorio de la radio y la televisión”, un Pacto de Estado para la reforma de la Administración Pública y un ambicioso Plan Provincial de Infraestructura del Transporte, entre algunos otros.

El Jaque candidato prometía así en la campaña, según este video registrado en una de las tantas visitas que hizo a San Martín durante la campaña.


Diez promesas, varias desilusiones
 
Según el Celso Jaque de 2007, “diez ejes, valores y principios, guían nuestra acción”.

Un breve recorrido por estos ejes, dan la pauta de que, hasta ahora, ese rumbo marcado todavía no se encuentra.

1. “Lucharemos contra la delincuencia hasta su derrota definitiva.  Lo haremos con toda la firmeza del Estado de Derecho. Es una lucha que requiere mantener claridad de ideas, perseverancia y una solidaridad permanente con todas las víctimas, además de una firmeza sin dudas y de una verdadera planificación integral”.

Fue la promesa número uno, como así también la decepción más fuerte. A principios de junio el mismo Jaque debió salir a aceptar que no cumpliría con su promesa de campaña, luego de que la sensación de inseguridad, lejos de disminuir, se disparara en los seis primeros meses de gobierno. El punto débil estuvo en la falta de una “planificación integral” que se hizo evidente con la caída de Juan Carlos Aguinaga como ministro de Seguridad allá por el mes de marzo.
 

2.“Aumentaremos la seguridad en las calles y la eficacia de la Justicia.

Porque no es posible disfrutar de la libertad sin seguridad. Dotaremos de más medios, de más personas y de más capacitación a las Fuerzas de Seguridad; y apoyaremos a la Justicia, para que el crimen y la delincuencia no gocen de la actual impunidad”. Poco de eso pasó hasta el momento: en las últimas semanas se reveló que la policía prácticamente no hace prácticas de tiro desde hace meses y no se consiguió mejorar la cantidad de efectivos a incorporar por año. La promesa fue que en el período 2007-2011 se incorporarán unos 6.000 efectivos. Este año, sólo terminarán egresando del Instituto de Seguridad Pública unos 500. El resultado que arrojó el publicitado Pacto Social por la Seguridad es otro ejemplo de desmanejo: en medio de otra crisis profunda, Jaque firmó con los intendentes un acuerdo de 17 puntos para mejorar la seguridad en los municipios. A más de un mes, sólo se han cumplido, y en algunas comunas, sólo 2 de esos puntos. 

3. “Nos proponemos generar empleo para todos los mendocinos. Debemos crear más de cien mil empleos y no podemos perder tiempo. Propondremos a sindicatos y empresarios un Gran Acuerdo Provincial para el Pleno Empleo, avanzando juntos hacia los objetivos anhelados; sobre todo construyendo viviendas, escuelas, Centros de Salud, canales de riego y la pavimentación que hace falta, especialmente hablamos de obras de infraestructura destinadas a las clases media y baja”.

La severa crisis financiera internacional y cómo se gestionaron los recursos previstos para obras públicas están matando esta promesa de Jaque. El gobierno aún no se enfrenta a la caída del empleo en la provincia, pero sí está frente a una desaceleración de creación de nuevos puestos de trabajo. La concreción de obra pública, es el déficit principal de esta administración: durante el primer cuatrimestre de 2008 casi no se licitó ningún emprendimiento de importancia de los previstos en el Presupuesto y las pocas obras que se han licitado anticipan una fuerte sub ejecución de estas partidas, Adrián Cerroni, ministro de Hacienda, anticipó en varias oportunidades en el primer semestre que esos fondos previstos para obras podrían destinarse a otros fines.

4. “Construiremos una economía estable, que procure bienestar y progreso para todos. Y que apoye a los emprendedores y la pequeña y mediana empresa, que garantice un sistema social para el presente y el futuro. Podremos incorporar también la protección del medio ambiente”.

Por falta de financiamiento, el campo mendocino está al borde de una crisis muy fuerte.  El Este mendocino es una de las zonas más castigadas por la falta de condiciones adecuados. Y no hubo grandes novedades en cuanto a nuevas herramientas para las pymes.En cuanto al sistema social "que garantice el presente y el futuro", el gobierno no confecciona índices confiables que permitan seguir la evolución económico-social de Mendoza. 

5. “Bajaremos los impuestos, especialmente aquellos que afectan en forma directa a la canasta familiar.

Defendemos un sistema fiscal que devuelva a los ciudadanos más recursos para sus iniciativas. Sin endeudamientos y con equilibrio presupuestario”.

No hubo señales del gobernador en cuanto a la baja de impuestos. Esta promesa no quedó plasmada en la leyes Impositiva y Avalúo de 2008 y no se espera que para 2009 el panorama cambie. Es más, en algún momento del año Jaque avanzó hacia el sentido contrario: el propio gobernador sostuvo que “no hay que tenerle miedo a endeudarse” y Hacienda transparentó que estaba bajo análisis la eliminación de la tasa cero para el pago de Ingresos Brutos en algunas actividades, medida que luego fue desestimada.

6. “Apoyaremos a la familia, especialmente a las que tienen más hijos y/o sus mayores dependientes a cargo. La familia será una orientación fundamental de todas nuestras políticas: fiscales, laborales, educativas, sociales, culturales, etc. Tenemos que hacer más fácil y agradable la vida familiar y más productiva la vida laboral. Acceso igualitario de la familia a la salud, la cultura, la educación, y la justicia. Igualdad de trato, de oportunidades y de condiciones. Hay que conseguir algo más que trabajo: debemos valorar y asumir las responsabilidades familiares”.

Con respecto a los programas de Desarrollo Humano y Familia, esta administración avanzó en un punto: el mejor manejo de los programas de asistencia social. Sobre todo, luego de lo que significó el descalabro que dejó la gestión de Julio Cobos con el Vale Más. Sin embargo, aún se está lejos de las promesas anunciadas en esta materia.

 7. "Cancelaremos la enorme deuda en salud pública. Permitiendo un acceso igualitario de todos los mendocinos a un sistema sanitario que los jerarquice como personas, con eficiencia y calidad”.

Especialistas en materia de salud coinciden en que es muy difícil transformar el sector de la salud si, como sucedió, se tardó más diez meses en regularizar la conducción de la OSEP. La obra social de los empleados públicos abarca a la mitad de los mendocinos que poseen obra social. Además se calcula que en lo que va del año, se ejecutó sólo el 15% de los fondos enviados por la Nación para la salud. El retraso en la entrega de turnos y la falta de equipamiento y medicaentos en los hospitales públicos continúa siendo crónico. 

8. “Daremos su verdadera importancia a la calidad de la educación.
Para que las futuras generaciones tengan mayores oportunidades. Invertiremos en el desarrollo y difusión de nuevas tecnologías, investigación e innovación. Queremos un sistema educativo y científico que anticipen el futuro y no vaya detrás del presente. El espacio de la cultura será nuestro punto de encuentro”.

En esta área fue donde el gobierno ha mostrado mayor movilidad y algún logro específico, a pesar de que desde el punto de vista político Iris Lima, la titular de la DGE, tambaleó durante todo el año. Más allá de las polémicas que generó, la medida de eliminación de los globales marcó un rumbo en la política educacional y también se espera que se profundice otro de los aspectos en los que se trabajó con resultados: la infraestructura escolar. Jaque consiguió que este año las clases comenzaran con escuelas en condiciones desde el punto de vista edilicio. Para el año próximo, el panorama es similar de alentador: en el Presupuesto nacional de 2009 se está a punto de sancionar un incremento de 197% en infraestructura educativa, lo que constituye uno de los pocos logros concretos que Jaque obtuvo en la pauta de gastos nacional. Confirmado este incremento, fue que el ministro de Infraestructura se apuró en anunciar hace dos semanas un ambicioso plan de construcción de escuelas para los próximos años. 


9. “Impulsaremos políticas que superen los desequilibrios territoriales. Promoveremos la cohesión social y territorial de nuestra provincia. Queremos una Mendoza más cercana y más integrada, para que no haya ciudadanos de primera y de segunda. Integrados con el interior y con el exterior provincial, no aislados por dentro y por fuera. No divididos, ni enfrentados, ni resentidos; sino sumados y multiplicados en cientos de creaciones auténticas y representativas del talento de los mendocinos. Juntos desarrollaremos todo nuestro potencial. No más mendocinos excluidos, marginados o limitados”.

Esta promesa es difícil de cuantificar: como sucede en otras áreas, el gobierno no ha difundido los indicadores sociales de Mendoza en lo que va del año, con lo cual no se tiene una referencia cierta acerca de si mejoraron los índices de distribución del ingreso o marginalidad social. Desde el punto de vista político, Jaque fue errático en el cumplimiento de esta promesa: si bien el gobernador marcó una presencia más fuerte de su gabinete en el interior de la provincia manejó a su antojo la asistencia financiera para los municipios.  

10 “Propondremos una política para integrar a quienes emigraron de la provincia, por falta de trabajo y hoy deben residir fuera de ella.

No podemos seguir expulsando sobre todo a nuestros jóvenes, para vivir partidos en pedazos. Nacimos en una tierra cuya historia destaca por su acogida ilimitada y por los magníficos frutos surgidos de ella. No es casual que la mayoría de los mendocinos cuente entre sus ancestros a los inmigrantes que recibió esta tierra hace muchos años. Hay que volver a ese camino, sin nostalgia por el pasado, pero con la fuerza de saber que nos jugamos el futuro, las esperanzas y los sueños”.

No hubo ningún anuncio hasta el momento de que se esté diseñando una política para que vuelvan los mendocinos radicados en el exterior.

Una de las frases de cabecera del gobernador fue siempre: “Lo que no se hace el primer año de gobierno, luego no se hace más”. A juzgar por lo hecho hasta ahora, ojalá que esté equivocado.