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Aquel día y esta democracia

MDZ le hizo 4 preguntas a un grupo de protagonistas de la vida pública argentina. Las respuestas de Víctor Heredia y Piero; Reynaldo Sietecase, Felipe Pigna, Gustavo Nielsen, Claudio Fantini y Rodolfo Braceli.

El 30 de octubre de 1983 los argentinos concurrimos a las urnas después de un largo período de horror y autoritarismo. Se inauguró allí un período con las reglas clásicas de la democracia occidental. Pero ¿hay suficiente democracia en esta democracia? ¿Cuáles han sido sus momentos clave a favor y en contra?

Consultamos a personas que transmiten y analizan la realidad a través de su trabajo, intelectuales, escritores e historiadores, para conocer su punto de vista.

Les formulamos a todos, estas cuatro preguntas.

1- ¿Cómo vivió usted, personalmente, aquel 30 de octubre?

2- ¿Qué rescata de estos 25 años de vigencia democrática?

3- ¿Qué deplora de este mismo período?

4- ¿Qué reclamaría para estar totalmente conforme con la democracia argentina?

Y éstas son las respuestas:

Felipe Pigna, historiador

1-     Lo viví muy intensamente. Con mucha alegría, fue una fiesta de la democracia independientemente del resultado electoral. En la Plaza había peronistas, radicales, socialistas, gente que no tenía una identidad política definida festejando sobre todo que se terminaba aquella horrorosa dictadura antinacional, criminal y ladrona.

2-     Creo que lo rescatable es la lenta pero persistente democratización de la sociedad. El poder escucharnos y tolerar la opinión del otro. Para mi gusto es un proceso muy lento, creo que todavía hay muchos nichos autoritarios y sigue primando en no pocas discusiones la frase descalificatoria: "estás totalmente equivocado" sobre la más lógica y sana: "no etsoy de acuerdo con vos", que invita a seguir conversando más allá de que nos pongamos de acuerdo o no. Rescato de los últimos años el accionar de la justicia que llevó y sigue llevando a los asesinos de la dictadura a la cárcel.

3-     Creo que lo peor fue la traición de la clase política en varios momentos clave de este proceso. El convertirse en lobbystas de las peores causas y de los mejores negocios (obviamente para ellos y sus contratantes) . La mayoría de los políticos no estuvieron ni están a la altura de las circunstancias y no terminan de entender que su función es trabajar para la gente, que el voto no es un cheque en blanco para hacer lo que quieran, es un mandato para cumplir a rajatabla la plataforma electoral. Y sobre todo en su irresponsabilidad, no advierten el peligro que implica en una democracia tan joven y como seguimos viendo  fragil, de facilitar el descreimiento en el sistema democrático, abriendole el espacio a los sectores autoritarios de trágica memoria.

4-     Ante todo que esta democracia apenas formal se convierta en una democracia real, en donde la equidad social, la igualdad de oportunidades, el acceso a la educación, la salud y la seguridad social de calidad esté habilitada para todos. Que la distribución de la riqueza sea una realidad y no un enunciado.

Víctor Heredia, cantautor

1- Con una enorme expectativa. Todo era inminente. Teníamos nuestras libertades y derechos perdidos al alcance de la mano. Sólo faltaba confirmarlo desde la Constitución y la presencia del pueblo en las calles. Las dos cosas sucedieron y fue una fiesta maravillosa.

2- La clara convicción del pueblo argentino de sostener este espacio democrático a pesar de las crisis sociales, económicas y políticas. Ese sacrificio es la mejor demostración que nuestro pueblo ofrenda  a la gestación de un país desarrollado.

3- La manipulación mediática sobre la historia de aquellos años, tratando de ocultar lo inocultable, minimizando el dolor que produjeron los crímenes de lesa humanidad cometidos en la etapa de la dictadura militar, o lo que es peor: buscando razones para excusar tamaña ilegalidad.

4- Un gesto de parte de quienes más tienen hacia los que menos tienen. Una colaboración generosa para poder todos juntos refundar la patria que tanto mencionan en los discursos en defensa de sus intereses sectoriales. Les reclamaría un voto en favor de los intereses comunes. Este país nuestro es capaz de albergarnos a todos, de darnos cuanto merecemos de acuerdo a lo que hacemos, ni más ni menos. Todavía nos debemos ese país equitativo.

Reynaldo Sietecase, escritor y periodista

1- Con alegría y esperanza, estaba en la universidad y había peleado por la democracia, desde mi humilde lugar. Ese día trabajé ad honorem en Radio Nacional Rosario, recuerdo que entrevisté como movilero a Alberto Natale, el demócrata progresista que había sido el último intentende de rosario nombrado por la dictadura.

2-

La libertad. Sólo cuando falta uno toma conciencia de lo que significa.

3- La corrupción de muchos dirigentes, el remate del patrimonio nacional, la impunidad, la falta de justicia social, la mezquindad de la clase política y de muchos sectores que se preocupan más por el estado de su auto que por los miles que no pueden vivir dignamente.

4- Mejor distribución del ingreso, menos injusticia, un plan para combartir la pobreza, más educación, mejor calidad institucional y como decía Juan Bautista Alberdi que los políticos dejen de pensar en la próxima elección y piensen en la próxima generación, así serán estadistas.

Gustavo Nielsen, escritor y arquitecto

1- Estuve en la Plaza de Mayo festejando la victoria de Alfonsín.

2- La libertad.

3- Deploro las hiperinflaciones, los gobiernos radicales (sobre todo al imbécil de Chupete), el corralito y al traidor Cobos.

4- Equidad, estabilidad monetaria y un poco más de paz.

 

Rodolfo Braceli, escritor y periodista

Todas las respuestas en una: Afirmar que nuestra democracia transita por la adolescencia es una peligrosa exageración. Ni por la adolescencia, ni por la pubertad. Entonces, al menos, ¿estamos en la niñez? No lo parece. ¿Podemos decir acaso que nuestra democracia es un niño que sabe caminar? Esta democracia todavía no sostiene la cabeza, es un bebé que apenas si gatea. Y eso, adentro del corralito. No hace tanto, después del ruidoso e irresponsable “que se vayan todos” estuvimos jodiendo alegremente con la idea de mandarnos la fundación de la Segunda República. No consolidamos la Primera y queremos pavonear con la Segunda República. Debiéramos observar que en este cuarto siglo de democracia la libertad que más ejercitamos es la del des-control de esfínteres. Caceroleamos sólo por cuestiones que tienen que ver con el corazón del bolsillo. ¿O no?

Claudio Fantini, analista internacional

1- Lo viví con la expectativa de que se trataba de un renacimiento. Así como aquel período de de apertura hacia la racionalidad y la libertad del espíritu puso fin a la era de oscurantismo impuesto por el rigor de la convicción absoluta en el medio evo, nuestro renacimiento libertario pondría fin a la oscura Edad Media de las convicciones absolutas que convirtieron el paìs en un campo de batalla, introducièndolo en la dictadura genocida instrumentada como reino de la crueldad desenfrenada.

2- De estos 25 años rescato la superación de la lógica del exterminio por la posibilidad de coexistir entre diferentes sin aborrecernos ni aniquilarnos. La consideración de que el otro es un adversario y no un enemigo abyecto al que debo destruir. Rescato todo eso que
vuelve a estar en peligro cuando las visiones binarias reinventan la remañida artimania con la que se construye el poder total. Rescato lo que quiso señalar Churchill cuando dijo que "la democracia es el peor de los sistemas, con excepción de todos los demás.

3- Deploro que la tradición de los liderazgos personalistas y su impronta monàrquica, haya impedido el surgimiento de una clase dirigente.

4- Reclamaría la capitulaciòn del liderazgo personalista ante la imponencia de la sociedad participativa, que es aquella que al votar retiene poder en lugar de concederlo totalmente al monarca de turno. Reclamaría la búsqueda del desarrollo con equidad social, basados ambos
en la claridad de las reglas de juego y en la excelencia de la educación y la salud como genuinos instrumentos de igualitarismo. Reclamaría poder decir, como el economista finalndés Penti Vartia al explicar el por qué del éxito socio-económico de su sociedad, "porque en mi país, el populismo nunca fue una tentación".

Piero, cantautor

1- Con muy moderadas expectativas...pero igual se me fue la mano. Exageré.

2- Que algo se aprende, con tantos errores.

3- Cuando la democracia se parece a los gobiernos de facto, o a la monarquía.

4- A la democracia hay que trabajarla, enriquecerla, darle sentido y contenido. Y, sobre todo, la gente tiene que participar mucho más.

Y nos dejó la letra de una canción: Milonga de lo peor

 

Que nadie le diga a nadie que nos sobra de comer

Que la mentira la guarden para contarla después

Tenemos pastos tranquilos mucho campo, qué joder

Y el agua se toma gratis cuando hay ganas de beber.

       

Unos miran adelante y otros miran para atrás

Muchos miran al costado y otros no quieren mirar

Hay quien se tapa la cara no la quiere destapar

Otros que se la disfrazan y la mandan guardar.

       

Hay lenguas de pura lengua que sólo hablan por hablar

Siempre prometen milagros que no pueden realizar

Proponen que no comamos, para hacer austeridad

Hermano el hambre no es broma, esta es la pura verdad.

       

El que nace laburando hoy no puede laburar

Para un tipo de finanzas el tiempo es para gozar

Sino que vengan y cuenten los mal paridos nomás

Qué bien se vive mirando cómo hacen los demás.

       

Milonga la milonguita

Milonga de lo peor

Milonga bien Argentina

Qué mentira y confusión.

       

La democracia se usa pa’ cualquier explicación

De nada sirve informarse un truco la información

En este país bendito la vaca no es un animal

Es el pan de cada día que uno sueña masticar.

       

Nuestro país es muy rico nadie lo podrá vaciar

Sino que cuente la historia si alguien lo pudo quebrar

A este casino de prados y vacas para jugar

Siempre le quedaron fichas para perder o ganar.

       

Mi patria está de milonga desde el primer carnaval

Cuando al tango lo bailaron de pura casualidad

¡Entre bueyes no hay cornadas! Aprendimos a gritar

mientras otros se olvidaron de contarnos la verdad.

       

Y vamos a no asustarse que no llegó lo peor

Este país tiene cuerda como cuerda de reloj

Y el que salta en una pata que empiece a saltar con dos

Como dice la escritura: Subordinación y Valor.

       

Milonga la milonguita

Milonga de lo peor

Milonga bien argentina

Qué mentira y confusión.

       

Y así me voy cantor

Con esta milonga de lo peor

Porque yo soy cantor

Con esta milonga de lo peor.

Piero/ José  1984