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El jefe de Diversión Nocturna protagonizó un escándalo en un boliche de Maipú

Se trata de Ariel Guirín. El funcionario se enojó porque no le quisieron vender alcohol en El Santo después de las 4,30, hora en que cierran las barras, según la ley de Boliches. Lo sacaron a la calle y allí discutió con la Policía. Un efectivo terminó lesionado.

Ariel Guirín es el funcionario del gobierno de Celso Jaque que tiene a su cargo el Programa de Diversión Nocturna. Este programa tiene la misión de controlar, entre otras cosas, el cumplimiento de la ley de Boliches, que prohíbe el expendio de bebidas alcohólicas en los locales después de las 4,30. Pero esa meta no la cumplió en la madrugada de este lunes. Por el contrario, según el dueño de un local bailable, Guirín protagonizó un verdadero escándalo, que incluyó un policía herido, luego de que el funcionario reclamara que le vendieran alcohol después del horario permitido.

El director Provincial de Juventud (área que absorbió Prevención Nocturna en la gestión de Jaque) fue este domingo a la noche a bailar al boliche El Santo, de Rodeo del Medio, en compañía de dos personas (una de ellas es funcionario) y tres mujeres.

Según explicó Javier Mesa, uno de los dueños de El Santo, Guirín fue a la barra a pedir tragos después de las 4,30, que es la hora tope para el consumo de bebidas, de acuerdo con lo que establece la ley 6444. Pero la negativa de los empleados a satisfacer esta demanda habría desatado la ira de los clientes-funcionarios.

“Mi hermano (Arnaldo Mesa, el otro dueño de El Santo) le dijo que no podía venderle alcohol. Ante lo cual él (por Guirín) nos respondió que le teníamos que vender, porque son del Gobierno. Luego se arrimaron dos o tres amigos de él y quisieron pegarle a mi hermano y le tiraron  un cigarrillo, por lo cual la seguridad del boliche los sacó afuera”, explicó Javier Mesa. Uno de los que acompañaban a Guirín es, según esta fuente, Gaspar Contreras, coordinador de área de Cultura y Medio Ambiente de la  dirección Provincial de Juventud.

Pero el inesperado conflicto por los tragos continuó en la calle. Según la versión de Mesa, que fue corroborada por fuentes policiales a pesar del hermetismo que reina en torno de este caso, Guirín y sus compañeros se trenzaron en una riña con policías y uno de ellos terminó golpeando en la nariz a un efectivo que cumplía servicios extraordinarios en la puerta de El Santo. El uniformado quedó con el tabique nasal roto, por lo cual uno de los integrantes del grupo fue a parar a la comisaría de la localidad de Fray Luis Beltrán (a pocos kilómetros de El Santo).

En tanto, fuentes judiciales confirmaron que hay una denuncia radicada en la Fiscalía Correcional Número Seis por este caso. Y que un funcionario está involucrado en ella.

De quien no pudimos obtener su versión de los hechos fue del propio Guirín, quien no atendió su teléfono celular en el transcurso de esta tarde cuando lo llamamos. Pero lo que sería inevitable es que el episodio que protagonizó en El Santo tenga repercusiones políticas, ya que sus dueños quieren hablar con la ministra de Desarrollo Humano, Silvia Ruggeri. Para ponerla al tanto de lo ocurrido, pero fundamentalmente para obtener protección.

“Nosotros queremos hablar con Ruggeri para que ella tome cartas en el asunto y para no tener represalias, porque estos tipos deben estar recalientes con nosotros”, expresó al respecto Mesa.

El empresario de la noche también indicó que Guirín y sus amigos no se encontraban realizando un operativo en su local, sino que esa noche fueron a El Santo sólo a bailar. Según presume Mesa, cuando se produjo el incidente, sus protagonistas ya habían bebido bastante.

“Yo, si quiero, les hago cerrar el boliche, porque soy la mano derecha de Jaque”, habría dicho Guirín a los hermanos Mesa, durante el afiebrado reclamo de tragos de la madrugada del lunes.

Quién es Ariel Guirín

Ariel Guirín tiene 35 años, es padre de tres hijos y milita en el justicialismo de Godoy Cruz (más precisamente, en el barrio La Gloria) desde la adolescencia.

Peronista de base, los medios lo individualizaron durante la última Vendimia, no por alguna medida de gestión, sino por su fervoroso apoyo al gobernador. En efecto, fue distinguido como el promotor de los “aplaudidores” de Jaque, ese grupo de jóvenes que se ocupó de que el mandatario tuviera una entrada triunfal al teatro griego Frank Romero Day, en medio de las versiones de que sería fuertemente silbado por la concurrencia en el acto central de la Fiesta.

Este diario publicó una entrevista a Guirín el 20 de setiembre pasado, en la cual el funcionario habló de mejorar la gestión en el área de Juventud y Diversión Nocturna.

Destacó en aquella nota que, en su gestión, la Diversión Nocturna iba a estar manejada “por jóvenes, no por inspectores de salud” y anunció varios cambios, como el aumento de la planta de inspectores y la creación de un 0-800 de protección a los jóvenes.

Se jactó, además, de haber sacado en un operativo más de 300 menores de un boliche de Tunuyán y de haberlos “entregado a sus padres”.

Postuló que los locales bailables tenían que cerrar a las 6, en vez de las 5,30, para asegurar el transporte de los chicos que vuelven a su casa en micro.

Y cerró con una frase que, tras el hecho del lunes en la madrugada en El Santo, suena casi a sentencia. Al hablar del cierre de barras a las 4,30, afirmó: “tiene que tomar conciencia el empresario de la noche que no va a ganar más plata si vende alcohol media hora más”.

INFORMES: MAXI QUINTEROS Y LEONARDO OTAMENDI