Un mes de Jaque: "Y esto, para empezar"
Se cumplió el primer mes de Celso Jaque al frente del gobierno provincial, y tal vez si hay un concepto que define su breve gestión es el tanteo. Y si bien un mes no es una medida contundente, al menos sirve como muestra para lo que puede llegar a venir. Porque ya en el gobierno, pero aún con espíritu de transición, este mes sólo ha sido el tránsito hacia lo que puede ser, pero todavía no es.
Porque los problemas no acabaron ahí. Entre esos policías-funcionarios apareció Carlos Rico y los organismos de derechos humanos pusieron fina su lupa para conocer en profundidad el pasado del ahora subsecretario de Justicia. Paralelamente, abogados emblemáticos del denominado “garantismo”, como Diego Lavado o Pablo Salinas accedieron a poner su cuerpo y su nombre a la gestión jaquista. Otra incógnita cuyo final no se sabe cuál será, pero que demuestra que la convivencia entre los duros de la Policía brava y los abogados implacables será más que difícil. Ya el caso Oros mostró algunas diferencias de criterios entre aquellos que defienden el accionar policial y aquellos que dudan de él, aunque ambos compartan el mismo gobierno.
Para completar el cóctel, varias figuras ligadas o cercanas a la Iglesia Católica, como David Fúnes de la Pastoral Social, el ex cura Nacho Hernández y la misma directora general de Escuelas, Iris Lima, (incluso algunos colocan aquí hasta al mismo vicegobernador Cristian Racconto) desembarcaron en el funcionarato jaquista y parecen asegurarle una visión suficientemente cautelosa al nuevo gobierno en áreas claves como son Desarrollo Social y Educación. Es más, hasta trascendió que hubo un ofrecimiento ministerial para el padre Carlos Flecha García, que éste finalmente declinó, aunque no eludió influir en la decisión de algunos nombramientos.
Y si bien la figura del padre Flecha está asociada a la de los curas “gauchos”, esos que están más cerca de los pobres y sus problemas que de la mirada de la jeraquía eclesiástica, lo cierto es que entre sumas y saldos, la Iglesia parece tener vía directa al gobierno, según quedó plasmado con la audiencia que le brindó el gobernador y su vice a las máximas figuras de Mendoza y San Rafael, José María Arancibia y Eduardo Taussig, a quien por otra parte todos mencionan como el principal impulsor de Iris Lima a la DGE.
Emergencias de todo tipo. En este mes, Jaque impulsó la declaración de la emergencia en seguridad, con un paquete de medidas para combatir el delito (algunas discutibles) y le pidió a la Legislatura que aprobara una partida especial para cubrir el déficit de la Dirección General de Escuelas. Fueron instancias donde asumió el liderazgo, más allá de la opinión que pueda significar tales medidas.
Asimismo, presentó ante la Legislatura una pauta de gastos para el 2008 con un déficit de 500 millones que generó más de una polémica, en especial con la oposición (o lo que queda de ella ante ciertos “coqueteos” del ARI que se quedó con la presidencia de la Bicameral de Seguridad; la UCR que vía la intervención partidaria hasta le ofreció a Jaque cuadros de gobierno y el PD que sin dudarlo demasiado parece ser funcional al oficialismo para lo que éste guste mandar). En realidad, el asunto es que más que “sincerar” las cuentas provinciales, todo podría indicar que si como se presume según los pronósticos de los expertos, la economía del país y la provincia siguen creciendo, el “déficit” no será tal. Por el contrario, hasta podría convertirse en superávit y eso podrá exhibirse entonces a fin de año como un gran éxito político.
Sin embargo, en estos treinta días, Jaque también ratificó que de ahora en más la provincia no polemizará más con el INDEC, en una decisión que sonó más a obsecuencia que a una determinación política conciente. En un ámbito sensible, como es la medición de los índices de precios y la determinación de la inflación por la que se miden, entre otras cosas, el aumento de los salarios, el gobernador dijo que se acatará la ficción que la Nación determine. Incluso, la deflación, como profesión de fe kirchnerista.
Asimismo, en este mes, el gobernador tampoco hizo demasiada fuerza, al margen de la opinión de especialistas, para que Mendoza no modificara su huso horario. Se adaptó sin chistar, a los dictados de la mayoría oficialista en el Congreso de la Nación, que es tan oficialista que hasta se olvida de la gente y los estados federales que representa. En este caso, los del Oeste argentino que se ven claramente perjudicados con una medida de estas características que lejos de contribuir al ahorro energético, al menos por estos lares, hasta incrementa su uso. O al menos, el malhumor popular que la medida ha generado. Eso sí, dentro de unos días, tal vez todo pueda volver a fojas cero… ¿Quién sabe?
Gente y plata. Como en cualquier ámbito de gestión, especialmente en la pública, el asunto (y los problemas) terminan siendo recursos humanos y recursos económicos. En este panorama, recién por estas horas y a casi un mes de haber asumido, el gobernador va completando su elenco gubernamental, lo que ha generado trastornos de diversa índole en muchas reparticiones. Incluso, algunos episodios no habituales como el caso de funcionarios nombrados por Cobos que no dejaban su cargo pues no se había nombrado un reemplazante. Algo pocas veces visto en un recambio gubernamental.
Asimismo, y en tren de traer agua para este molino, sigue la novela de los famosos 40 millones para seguridad que Jaque aseguró en campaña que tenía acordado con Cristina Kirchner, y que todavía no tienen origen especificado, ni fecha de depósito en las arcas provinciales. Todo parece circunscribirse “al cumplimiento de pactos preexistentes” que en caso de que aparezcan, ya tienen tantas bocas que alimentar que seguramente será escaso. Entre ellas, y especialmente, los intendentes de todos los colores que les dijeron en un reflotado Foro comunal que ellos también quieren comer de esa torta.
Para colmo de males, la ley de Emergencia en Seguridad ha entrado en zona de disputa parlamentaria, en especial por la rispidez que generan esta especie de “superpoderes” para que el Ejecutivo modifique partidas a su antojo, o como argumenta alguna oposición más atenta, se le permita al Gobierno soslayar la Ley de Contabilidad o la injerencia del Tribunal de Cuentas para realizar grandes contrataciones asignadas a tal fin. Aunque la inclusión de algunas claúsulas de garantías podrían allanar el camino de la norma, y de paso, “emprolijar” el proyecto oficial.
Completo el elenco y con fondos para caminar, tarea que ha insumido todo un mes, tal vez de ahora en más el nuevo gobierno se vea en acción con la audacia y la enjundia que todos esperan de la escoba que no sólo por nueva barre bien.
¿Conservador, pragmático o peronista? A pocos días de la elección, opinamos que se avecinaba para la provincia una especie de “revolución conservadora”. Celso Jaque había asegurado que su gobierno y su impronta iban a estar lejos de la que durante los últimos cuatro años gobernó la provincia. Se especuló entonces que en todo caso ese giro estaría marcado por una concentración de las decisiones y una distribución del poder entre los socios internos del PJ y los sectores sociales afines. Algo de lo poco y mucho que ha sucedido en este mes.
Aunque esta visión no fue única de MDZ. Carlos La Rosa en Los Andes, incluso fue más allá y catalogó a este gobierno, de ser la primera gestión “conservadora desde el retorno democrático de 1983”. Por supuesto, otros analistas consideran que aquí no hay una opción doctrinaria, y que en el caso que la haya, sólo se trata de puro pragmatismo. Es decir, ciento por ciento cálculo político, en una ecuación que busca réditos en base a sus esfuerzos. Aunque en el camino se quemen algunas naves y también se destrozen algunas ilusiones.
Gobernar también es navegar con equilibrio, y en ese sentido, -y más allá de las ideologías o sus visiones- la presencia en el gabinete de figuras como Alejandro Cazabán, Juan Marchena, y el mismo Luis Bohm (ministeriable y ahora devaluado a secretario) aseguran que al margen de los encierros y misterios a los que parece ser afecto el gobernador, la nave pueda transitar con cierta estabilidad, si es que el tanteo no se transforma en pifia. O que al menos, estos dirigentes y ahora miembros del almirantazgo, puedan sugerir cambios de rumbos o intensificación de potencia para alcanzar los objetivos fijados.
Tal vez el primer mes no sea –según Jaque- el de la máxima velocidad y la furia, si no, el del precalentamiento de la máquina y el estudio de las rutas para elegir el mejor camino. Aunque para ello no alcance con un eslógan que nos asegure, todavía, que por lo visto esto es sólo el comienzo.

