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Desilusión de FAVIM ante el fracaso de la reforma electoral

Hace cuatro años, cuando se firmó la Agenda de los Mendocinos, el gobernador Cobos se comprometía a suprimir la lista sábana "en seis meses".Ayer, los senadores provinciales rechazaron un cambio en este sistema porque "no hay tiempo". Quitita Neme, de FAVIM, expresó su decepción: "Hay una negativa total a los cambios", dijo.

El 22  de diciembre del 2003, el gobernador de la provincia, Julio Cobos; y el vicegobernador, Carlos Jaliff, firmaban el Acuerdo Nº 1 de Ejecución Inmediata de la Agenda de los Mendocinos, que había sido acordada en de septiembre del mismo año.

En el acuerdo, cuatro temas eran fundamentales: la Reforma de la Constitución; la Reforma Política, la Ley Electoral y de los Partidos Políticos; Responsabilidad Fiscal y el Acceso a la Información.

Pocos de estos compromisos han sido llevados a cabo, y no porque los principales actores sociales no lo hayan querido.

Uno de estos temas, la Reforma Política, planteaba un tema que hoy está muy vigente: Establecer un sistema superador de la lista sábana.

“Es firme propósito de los firmantes que las reformas propuestas estén en funcionamiento en un plazo máximo de seis meses. En cumplimiento de esta pauta, comprometemos un trabajo evaluatorio mensual con plena disposición de la colaboración con todos los organismos públicos pertinentes”. Este párrafo pertenece al acuerdo y a continuación están las firmas de Cobos y de Jaliff.

Hoy, cuatro años después, el oficialismo asegura que no hay tiempo para modificar la lista sábana.

Irma Quitita Neme, titular de FAvim, una de las organizaciones que firmó el acuerdo en el 2003 y que desde entonces impulsó esta reforma de la lista sábana, expresó su desilusión frente al rechazo de los legisladores de hacer una reforma política.

Por un voto

El proyecto que había sido impulsado por Carlos Aguinaga perdió sólo por un voto.

La reforma política planteada en el 2003 consistía en presentar las boletas divididas por categorías: los candidatos nacionales, separados de los provinciales y municipales.

La propuesta contaba con el apoyo de la ONG. Neme indicó que de esta forma “los electores tienen mayor claridad al momento de votar”.

La presidente de la asociación destacó que el proyecto, que sólo se componía de un artículo, contó con la mayoría negativa debido a “la división que hay entre los partidos”. Si bien los iglesistas apoyaron la reforma, los cobistas votaron en contra.

“Es una resistencia total a los cambios. Realmente, cuando se quiere avanzar en puntos pequeños no lo hacen”, con estas palabras Neme definió la actitud de los legisladores.

Finalmente, agregó: “en el discurso todos se preocupan por el bien común. Pero cuando tienen que hacer cambios, piensan en los propios esquemas partidarios”.

El acuerdo de 2003 termina con un párrafo que parece haber sido olvidado, aunque a continuación tiene la firma del entonces electo gobernador, Julio Cobos:

“Y reiteramos que ‘Todos aquellos que hemos participado en la construcción de los consensos que dan a lugar a este documento, nos encontramos satisfechos por la disposición de las diferentes fuerzas políticas, económicas, sociales y del trabajo de Mendoza, en la definición de objetivos comunes que contribuyan al beneficio de la Provincia toda, convocando desde su espíritu emprendedor y hacedor de gestas, a la más amplia participación de todos los mendocinos en el desarrollo y consecución de las metas propuestas”.