El nuevo gobierno: retrato de un día peronista
El retrato de un día peronista. Caras peronistas, marcha peronista, bombos peronistas y peronistas al poder. Ese mensaje le llegó directamente a Julio Cobos apenas se asomó a la explanada de Casa de Gobierno. Había apostado a esos pocos seguidores que al rayo del sol corearon un tibio “olé olé olé olé... Cobos, Cobos”. Pero fue principio y fin. Hasta por una cuestión histórica, el clima caluroso y con el cielo despejado siempre estuvieron más cerca de los descendientes del General. Y por eso, este mediodía, no hubo lugar ni para radicales ni para concertadores. Sí para demócratas, a quienes Jaque agradeció haberle prestado a Juan Carlos Aguinaga para conducir Seguridad.
Siempre con el sol de frente, algunos los gestos en algunos rostros decían más que el chico encargado de hacer la interpretación para sordos y mudos. El ahora ex ministro de Salud, Armando Calletti, por ejemplo, frunció el ceño y puso cara de “no te lo puede creer” cuando algunos de los nuevos funcionarios pasaban a prestar juramento. Nunca quedó claro si fue porque no compartió el criterio de Jaque para elegir parte de sus colaboradores o si esas muecas fueron casuales y provocadas por el encandilamiento.
Los cobistas, en tanto, parecieron manejar un discurso único ante cualquier pregunta relacionada con el nuevo gabinete. Todos reconocieron haber tenido noticias de amigos a quienes el jueves por la noche les ofrecieron un cargo como ministro o secretario. De eso modo, golpearon fuerte al lugar donde Jaque dejó más lugar para dudas y críticas. E insistieron con que, hasta unas horas antes del anuncio oficial, el nuevo gobernador no tenía la lista completa con los encargados de las diferentes áreas del Ejecutivo.
De ese lado –el de los perdedores- también estuvieron Enrique Thomas y María Cristina Perceval. No fue una situación fácil para ellos, sobre todo para la senadora, que fue una de las primeras representantes de la Concertación. Thomas, en cambio, generó cierta indiferencia, casi la misma que le criticaron durante la campaña, cuando acompañaba a César Biffi en la fórmula. Para Perceval, el golpe fue más duro, porque ya no tuvo primer plano que suele ganar en este tipo de acontecimientos y porque le hicieron saber que ya no era parte de un día peronista.
(Más información sobre el traspaso de mando en el sumario de Política)