Presenta:

Aguinaga pide más fondos para Seguridad en el Presupuesto

Ya analiza las primeras medidas y una será pedir $40 millones extra en la pauta de gastos. Es para solucionar un conflicto oculto: hay unos 21.000 reclamos administrativos y judiciales de los policías sin respuesta. La trama de la designación, los problemas de salud del futuro ministro y el compromiso de Jaque de que no le reclamará que cumpla la promesa electoral de bajar drástricamente el delito en los primeros meses de 2008.

Celso Jaque acababa de hacerle hacia fines de la semana pasada el ofrecimiento a Juan Carlos Aguinaga para que sea su ministro de Seguridad y el demócrata pensó en dos cosas.

Primero, cómo iba a sentarse en ese sillón explosivo con el problema de cadera que arrastra desde hace varios meses y que lo tiene a maltraer a sus 71 años. Y lo segundo: cómo iba a hacer para ponerle el pecho a la promesa casi irrealizable hecha por Jaque en la campaña, de que en Mendoza va a bajar drásticamente  el delito en la primera mitad del 2008.

La primera duda, la superó tranquilo. “Este principio de artrosis me tiene mal, pero si mantengo la dieta que estoy haciendo lo puedo controlar”, se autoconvenció.

Superar la segunda duda, fue más complejo. “Mire que yo jamás hablé de que se podía bajar un 30% el delito en los primeros seis meses de gobierno”, le planteó a Jaque.

El electo lo tranquilizó: “Vos no te hagás problema, que ese no será un asunto tuyo únicamente. Será de todo el gobierno, sobre todo del ministerio de Gobierno y del ministerio de Desarrollo Social”, le respondió.

Con esa frase, Aguinaga terminó de convencerse de que esta vez sí podrá ocupar la cartera para la que ya lo había convocado Julio Cobos en 2003. En aquella oportunidad, el ex candidato a vicegobernador por el PD no logró asumir por la presión que ejerció sobre el entonces gobernador electo el propio partido radical.

“Esta vez será diferente, porque el Partido Justicialista se encolumna detrás de su gobernador”, confió Aguinaga a sus colaboradores el lunes por la tarde, cuando su designación ya había trascendido en la prensa y su nombre ya había provocado duras reacciones dentro del PJ.

“Jaque se agarraba la cabeza el lunes a la madrugada, cuando leyendo los diarios por Internet se enteró de que el nombre de Aguinaga había trascendido”, relató a MDZ un colaborador del malargüino.

Más recursos y el “shock de confianza”

Con su nombre en boca de todos, Juan Carlos Aguinaga pasó las últimas 48 horas diciendo que aún no le habían ofrecido de manera oficial ningún cargo. Aunque al mismo tiempo dibujó los primeros trazos gruesos de lo que será su gestión.

- El primer paso será pedir un refuerzo a los fondos que el propio Jaque baraja otorgarle a Seguridad en el proyecto de Presupuesto 2008. En esa pauta, que fue acordada con el ministerio de Hacienda actual, están previstos unos $480 millones. Aguinaga pretende por lo menos $40 millones más y que no son los que Jaque tiene prometidos del gobierno nacional.

La preocupación del futuro ministro por conseguir estos recursos apunta a un dato que maneja desde hace unas semanas, que se mantiene en secreto por las autoridades actuales y que lo alarmó.

Actualmente existirían en el ministerio de Seguridad alrededor de 21.000 reclamos administrativos y judiciales de policías, que implican un fuerte impacto económico en la cartera y que no fueron respondidos durante el gobierno de Julio Cobos.

Aguinaga, como una de sus  primeras medidas, quiere solucionar esos reclamos. Algunas versiones indicaron que el propio Aguinaga, a través de su estudio jurídico, lleva adelante varios de esos reclamos.

- El segundo paso que dará el demócrata será “aplicar un shock de confianza” desde el primer día de su gestión. Para ello apuesta a una jugada clásica: que la presencia policial en las calles se note a partir de la semana próxima. Aunque para ello deba reasignar partidas del presupuesto 2007 del ministerio y reordenar el funcionamiento de la fuerza policial sacando a patrullar a integrantes de los Cuerpos Especiales. Esto es, la elite de la policía.

- Como parte del compromiso que asumió Jaque, los dos subsecretarios del ministerio (Seguridad y Relaciones con la Comunidad) serán de la confianza del futuro ministro. Aguinaga estudia cambiar el status de Relaciones con la Comunidad y convertirla en Dirección. Más allá de este acuerdo, dirigentes del PJ ocuparán cargos estratégicos en la próxima estructura de Seguridad.

- Aguinaga ya tiene en carpeta medidas para la policía. La cúpula se mantendrá y sólo se relevaría al actual jefe de Policía. Otra decisión será reestructurar a la división Infantería, en dónde considera que el personal que allí presta funciones es excesiva, en relación a la función que cumplen y que es acudir en casos de disturbios.

- Por otra parte revitalizará la dirección de Inteligencia Criminal, en donde el perfil de director que colocará en ese puesto será “el de un policía, que además sea abogado”.

- Por último el designado funcionario intentará su jugada más riesgosa. Planea convocar a los editores de los diarios mendocinos para explicarles su plan y conseguir, al menos, moderar las críticas en los primeros meses de su gestión.

Las últimas horas fueron frenéticas para el próximo ministro. El lunes por la noche, cuando la confirmación de su postulación ya era inevitable, habló con Jaque para que le dijera qué hacer. El justicialista lo ratificó y le adelantó que hoy a la mañana iba a dar un gesto en público de que estaba confirmado como uno de sus colaboradores.

"Quedate tranquilo, no voy a decir nada: ni que sí, ni que no. Pero voy a hacer caritas como para que se entienda de que ocuparás ese cargo”, le dijo.

Y así fue. Jaque apareció esta mañana en el Aeropuerto y no confirmó que Aguinaga será ministro. Pero tampoco lo desmintió. No hizo ninguna “carita”. Pero quedó en claro que a partir del lunes, el minsterio más duro quedará en manos de un dirigente demócrata.