Las últimas perlitas de la política nacional de 2007
Una selva apta para ex presidentes
Toc, toc
Tanto, que suelen quejarse airadamente por las demoras en las que entran esos procesos. En las últimas semanas, uno de ellos no aguantó más. Cansado de citar a un acusado que se negaba a comparecer, decidió subirse a un avión con destino mediterráneo.
Toc, toc, le golpeó la puerta. "Buenas tardes, aquí tiene, su citación judicial". Le entregó la comunicación en mano y asunto solucionado.
Necesita descanso
Dicen que dicen que varios integrantes del Gabinete nacional están sumamente cansados. Claro que no son quienes entraron en funciones el 10 de diciembre, sino quienes iniciaron su gestión hace ya algunos años, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Exhaustos, muchos imploraron vacaciones. Fue el caso de la ministra de Defensa, Nilda Garré, quien pidió por favor a sus superiores aunque sea una semana de descanso.
"Está bien, pero con el celular abierto", concedieron desde las altas esferas de la Rosada.
De la Ferrari al bondi
Dicen que dicen que, salvo unos pocos afortunados que consiguieron pasajes aéreos, la gran mayoría de diputados y senadores del interior debió aguzar el ingenio para concurrir el miércoles pasado al Congreso, día en que se votó la ley de cambio del huso horario.
Muchos llegaron en auto, como el senador Miguel Angel Pichetto, quien debió manejar más de doce horas para arribar en horario al Palacio de las Leyes desde Río Negro.
Pero el caso más insólito fue el del ex piloto de Fórmula 1 Carlos Reutemann, quien no tuvo empacho en confesar que vino "en bondi". Ante la sorpresa de sus oyentes explicó: "El bondi venía a 80 kilómetros por hora, y para mí eso está bien".
"Es que es un bombón suculento..."
Dicen que dicen que el ministro Julio De Vido gusta de almorzar escuchando música clásica, en un ambiente tranquilo, mientras conversa con sus ocasionales compañeros de mesa.
Pero tanta tranquilidad se vio opacada días atrás en Mar del Plata. Y por obra de uno de sus más estrechos colaboradores. Mientras ministro y comitiva degustaban sus platos escuchando una delicada interpretación del Ave María de Schubert, un indiscreto teléfono celular interrumpió la charla.
"Es que ella tiene un bombón asesino, se sabe un bombón bien latino", retumbó en el ambiente para sorpresa de varios.Principalmente de De Vido.


