Presenta:

Primer foco de tensión en el gobierno de Jaque

En la Secretaría de Gobierno, comandada por Alejandro Cazabán, siguen de cerca las designaciones hechas por Juan Carlos Aguinaga en Seguridad. No los convence la idea de que tantos comisarios retirados ocupen cargos clave en esa cartera.
Cazabán-Aguinaga. Por el momento, sólo es una alarma. Foto: Marcelo Ruiz / MDZ
Cazabán-Aguinaga. Por el momento, sólo es una alarma. Foto: Marcelo Ruiz / MDZ
Si bien todavía no alcanza para hablar de una crisis, sonó la primera alarma en el gobierno de Celso Jaque. El foco de tensión apareció luego de que Juan Carlos Aguinaga comenzara a nombrar a los funcionarios que lo acompañarán durante su gestión como ministro de Seguridad. Tiene que ver con la aparición en escena de comisarios retirados y con la nueva impronta que el demócrata quiere darle al área más sensible del gobierno.

Esta situación no cayó del todo bien a la gente que rodea al secretario de Gobierno, Alejandro Cazabán, impulsor de la reforma policial durante el mandato de Arturo Lafalla, y cuyo espíritu era acotar el poder de los uniformados dentro del ministerio y que los cargos ejecutivos estuviesen ocupados por civiles.

Sin embargo, la convocatoria hecha por Aguinaga -colaborador de Cazabán en la redacción de aquella reforma- pareciera estar haciendo marcha atrás con las decisiones tomadas en ese momento.

Por el momento, Cazabán quiere mantenerse al margen de esta cuestión. Pero está claro que no termina de comprender el porqué de estas designaciones. Entre los apellidos que trascendieron, aparecen los comisarios retirados Muñoz, Strawicz, Puchmuller, Ochoa y Chacón. Todos ocuparían cargos dentro del ministerio y se sumarían a la tendencia que Aguinaga mostró al nombrar a Carlos Rico como subsecretario de Seguridad.

"Por el momento estamos expectantes. No queremos opinar antes de tiempo. Queremos conocer la historia de cada uno de ellos para después ver cómo actuamos, porque la intención de Cazabán es no interferir en las decisiones de Aguinaga, ya que la idea de Jaque es darle todo el apoyo político a ese ministerio. Pero, llegado el caso, no vamos a permitir que alguien cuestionado o sospechado de abusos esté en funciones", aclaró una fuente cercana al secretario de Gobierno.

Otra designación que desorientó fue la del director de Investigaciones. Se trata de Carlos Morales, un ex empleado judicial que se desempeñó como secretario de juzgados de Instrucción y de la Cuarta Cámara del Crimen. "El problema no es que no tenga experiencia, pero tiene 73 años, y en ese lugar la idea es que haya alguien más joven para poder seguir el ritmo con que funciona esa dirección", aclaró la misma fuente.

De todos modos, el objetivo sería armar la estructura necesaria en el Ministerio de Gobierno para que Investigaciones e Inteligencia Criminal salgan de órbita de Seguridad y pasen a esa cartera. Sería el paso previo y necesario para la creación de la Policía Judicial.