ver más

Historia de una sigilosa compra del ministro Cornejo

El Ministerio de Seguridad compró una flota de 43 Ford Fiesta. Unos aseguran que no quisieron que pareciera parte de la campaña. Para otros, no pudieron lucirlos porque, como no cancelaban una deuda anterior por la compra de las camionetas Ford Ranger, se los entregaron tarde.

A primera vista, no se logra determinar si se trata de un móvil policial o de una empresa de seguridad privada. Los Ford Fiesta Max comprados por el Ministerio de Seguridad salieron a las calles mendocinas sin anuncio previo y sorprendieron en sus primeros patrullajes.

Se trata de una flota de 43 autos nuevos que reforzarán la tarea de vigilancia, principalmente, en Gran Mendoza. Fueron adquiridos recientemente, pero no hubo acto oficial de entrega. O al menos no se hizo público. Cada uno tuvo un costo aproximado a los 63 mil pesos, con el equipamiento de comunicaciones y GPS incorporado.

Fuentes del ministerio aseguraron que, como la compra fue reciente, apenas días antes de las elecciones, a las autoridades de esa cartera les pareció inoportuna una presentación en sociedad, porque bien podría haber sido tomada como parte de la propaganda electoral. Especialmente, explicaron, porque quien más quedó expuesto en el cruce verbal de la campaña fue el actual ministro, Alfredo Cornejo, quien ya había arremetido contra Celso Jaque en un acto de entrega de armas y camionetas. Esta vez, optaron por el silencio de los funcionarios y eligieron que las sirenas suenen solas.

Esto dista de la historia que cuentan de puertas hacia adentro los policías que estuvieron cerca del proceso de compra. Dicen que ellos no sólo aconsejaron comprar otros autos (las otras opciones eran Fiat Siena, Peugeot 206 y VW Polo) y que no sirve tener un patrullero con aire acondicionado, sino que el verdadero objetivo era presentarlos como parte de la campaña, pero que no pudieron porque no habían terminado de cancelar los pagos por las camionetas Ford Ranger compradas anteriormente. Y a falta de plata, falta de entrega.

Esto provocó dolores de cabeza al encargado de Logística, Diego Coronel. Por esos días se lo escuchó gritar para solucionar este tema, ya que debía cumplir con el mandato de quien es su mentor político, Alfredo Cornejo.

Una versión indica que las unidades fueron entregadas de manera escalonada, y aún quedan algunas por llegar, las autoridades de Seguridad prefirieron hacer rodar a los que ya habían sido equipados en la Dirección de Logística y no dejarlos estacionados ante el temor, entre otras cosas, de las críticas de la oposición y el riesgo de una granizada que los dañara. Sin embargo, hay quienes afirman que continúan inactivos porque no se terminaron los trámites de patentamiento.