Celso Jaque, un gobernador agradecido
En las designaciones de las autoridades legislativas, el mandatario electo dio señales de su fidelidad hacia dos de los intendentes que más lo apoyaron: Adolfo Bermejo (Maipú) y Jorge Giménez (San Martín).
En sólo dos movimientos, Celso Jaque demostró fidelidad hacia los suyos. Le hizo un guiño a sus “compañeros” del PJ y despejó todo tipo de dudas acerca de cuál sería su comportamiento una vez electo gobernador. No los traicionó; al contrario: los posicionó con los nombramientos de las autoridades legislativas.
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La designación de Miriam Gallardo como presidenta -con a- provisional del Senado fue un gesto de agradecimiento hacia unos de los bastiones del peronismo ortodoxo en la provincia, Adolfo Bermejo. El intendente de Maipú se convirtió en uno de los puntales del malargüino desde las internas partidarias. Estuvo a su lado desde el principio, le “prestó” su departamento para que sea cabecera de campaña y ya se posicionó como su sucesor para dentro de cuatro años. Parece aventurado y prematuro, pero el plan es ese y habrá que ver cómo lo ejecutan.
En la Cámara Baja, Jorge Tanús logró el lugar por el que operó durante los últimos meses; sobre todo después de convertirse en los ojos y oídos de Jaque durante las reuniones para lograr una transición ordenada. En un primer momento, aparecía como uno de apellidos “ministeriables”, aunque ya el 29 octubre Tanús anunció que su objetivo era quedarse en la Legislatura y ocupar el cargo por el que lo habían elegido.
Ese nombramiento, además, respondió a la excelente relación entre Jaque y el intendente de San Martín, Jorge Giménez. Fue otro caso de devolución de gentilezas con la gente que lo apoyó cuando se inscribió en la carrera para llegar a la gobernación. Y así ubicó en la primera plana legislativa a los representantes de sus principales aliados departamentales, además de rodear a Cristian Racconto de gente de confianza para que, si es necesario, le saque las piedras que puede ir poniendo la oposición.
Tal vez el único que no logró ganar terreno en el reparto de agradecimientos fue el intendente de Las Heras, Rubén Miranda. Es cierto que ganó su departamento, pero su nombre apareció siempre ligado con algún coqueteo cercano a la Concertación. Por eso, para él y para la gente de Las Heras, lo más significativo fue la vicepresidencia de Carlos Ciurca en el bloque del PJ en Diputados. Es claramente un segundo mando, debajo del maipucino Carlos Bianchinelli, a quien sí le confiaron la conducción de los justicialistas de la Cámara Baja.
Con quien todavía Jaque está en deuda es con su principal mentor, Juan Carlos Mazzón. Todo indica que para él tiene asignados puestos clave en el futuro gabinete, a pesar de que fueron varios los intendentes que pusieron a sus equipos técnicos a disposición por el si el futuro gobernador quiere echar mano. De esta manera busca pagarle a todos con la misma moneda y buscar cierta equidad para fortalecerse en el poder y evitar las históricas competencias internas en el partido.
Con quien todavía Jaque está en deuda es con su principal mentor, Juan Carlos Mazzón. Todo indica que para él tiene asignados puestos clave en el futuro gabinete, a pesar de que fueron varios los intendentes que pusieron a sus equipos técnicos a disposición por el si el futuro gobernador quiere echar mano. De esta manera busca pagarle a todos con la misma moneda y buscar cierta equidad para fortalecerse en el poder y evitar las históricas competencias internas en el partido.


