Cornejo: "La política de Estado en Seguridad fracasó"
El ministro de Seguridad, Alfredo Cornejo, presentó un balance de su gestión esta tarde, en la Universidad del Aconcagua. Con escasa presencia política y Celso Jaque como gran ausente, el funcionario cobista hizo un relevamiento de los puntos más importantes de su cartera, con algo de autocrítica y resaltando los aspectos positivos de su trabajo en el Ministerio más sensible del gobierno de Julio Cobos.
"La seguridad es prioridad en Argentina, en América Latina, y Mendoza no es la excepción", comentó Cornejo, quien además se animó a darle algunos "consejos" al futuro gobierno de Jaque. Entre ellos señaló la necesidad de seguir aumentando los salarios de los policías y dejar en manos de un policía la dirección del Instituto Universitario de Seguridad Pública.
Según el ministro, existen indicadores que demuestran "que no nos hemos equivocado en el rumbo". En este sentido, pidió a la próxima gestión justicialista que mantenga el mismo camino para combatir el delito.
Y puso un ejemplo llamativo. "Estados Unidos tiene clara su política de relaciones exteriores, sean republicanos o demócratas los que gobiernen. Ellos quieren ser un imperio, y por eso mantienen el rumbo en ese sentido". Según Cornejo, la Seguridad en Mendoza debe transitar un camino similar, sin demasiados debates sobre los grandes trazos de la política de Estado en esta área, y discutiendo sólo aspectos menores.
"Se debe discutir, pero con márgenes", agregó el cobista e intendente electo de Godoy Cruz, que realizó este balance por pedido expreso de Cobos.
Hasta hoy a la mañana, Jaque era el invitado estrella de la reunión. El gobernador electo había confirmado su presencia, pero a último momento decidió no concurrir al evento para evitar . Cornejo se refirió a este faltazo al asegurar que "el balance no estaba destinado a Jaque".
Por el contrario, entre las aproximadamente 130 personas que se acercaron a la Universidad estaban legisladores Sergio Bruni (Concertación) y Carlos Ciurca (el único justicialista presente), Alejandro Gil y Fernanda Vera (de la Asociación de Víctimas del Delito), y representantes de la Iglesia, entre otros. Sorprendió la presencia del ex ministro de Seguridad, el iglesista Roberto Grillo.
Cifras y autocrítica
Cornejo defendió esta tarde su gestión en el Ministerio de Seguridad con cifras contundentes: indicó que, entre 2003 y 2007, el índice de homicidios cayó el 88%.
Por otra parte, el discípulo número uno de Cobos dijo ante el auditorio de la Universidad Aconcagua que las denuncias cayeron un 8,16% a lo largo de toda la gestión del vicepresidente electo.
"El hecho de que la mayor parte de estas diminuciones se produjeran en 2007, respecto de 2006, viene a afirmar lo que dijimos: se están empezando a mostrar los resultados del trabajo estructural que arrancó en 2003”, agregó el documento de 10 carillas preparado por Cornejo.
Ese escrito contiene los principales puntos de la gestión del ministro en recursos humanos, equipamiento, modernización tecnológica, reordenamiento operativo e institucional, transparencia y algunos indicadores.
También hubo espacio en la disertación del ministro para repartir culpas. "El gobierno debe hacer una autocrítica, pero no es el único", comentó en su disertación Cornejo, que también criticó parte de la reforma policial del '99. "Las leyes no estaban pensadas para prevenir los problemas que ya habían incubado y que luego explotaron con más violencia", dijo.
Por otra parte, y en una frase que sonó a una crítica encubierta a la oposición y los medios, el ministro sostuvo: "Hay inseguridad en Mendoza, pero no tanta como la que se quiere mostrar". En otro tramo de su discurso agregó: "Si fuera una ciudad tan insegura como dicen, no vendrían tantos turistas".
Una de las últimas frases del cobista se puede interpretar como una síntesis de toda la exposición. "Mendoza tiene inseguridad, que se puede solucionar si se sigue trabajando como en los últimos tiempos", indicó.
Ya delante de los periodistas, el ministro reconoció que "la política de Estado en Seguridad fracasó". Y repartió casi por igual las culpas: una parte para Cobos y otra para la oposición, ya que no encontraron espacios para el consenso.