"Soy como el Ave Fénix, me levanto desde las cenizas"
Una dramática experiencia personal la llevó a ser conocida en toda la provincia, la brutal muerte de su hijo mayor, Armando Raúl Neme, ocurrida el 15 de febrero de 1992.
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-Yo no sé si decirte que surge, a lo mejor fue todo un proceso de maduración, de impotencia, porque realmente hace muchos años que como fundadora de FAVIM, empezamos a participar en los diferentes espacios que buscaban realmente cambios en nuestra sociedad.
De esta manera nos animamos a firmar la “Agenda de los Mendocinos”, tratando de que los políticos cumplieran sus promesas de cambio y también nos insertamos en ámbitos como “Cambiemos la política”. Dentro de esos lugares las cosas se fueron dando, sin pensarlo, motorizados muchas veces por la impotencia de un ciudadano común que veía que a nivel nacional y a nivel provincia, se hacían gestiones que no respondían realmente con lo que el ciudadano necesitaba.
-¿Pero, entonces si no participamos en la política, los ciudadanos estamos atados de manos?
-Yo siento que es así ahora, porque desde FAVIM siempre buscamos la participación ciudadana. Nuestro mensaje era “participemos para poder tomar decisiones en las políticas públicas”, y nos encontramos que muchos ciudadanos son excépticos a realizarlo, no por temor, sino por desgano, porque sentían que las acciones que realizaban no tenían sentido, o porque para eso eran necesario involucrarse intelectualmente.
-¿No le parece que eso es grave?
-Es muy grave. En este país se ha instalado el tema de la política partidaria como la única opción, yo no lo veo así, más allá que he entrado en este esquema de política partidaria para trabajar. Es necesario que la democracia esté instalada como un sistema firme, las instituciones deberían funcionar, tanto desde el gobierno como desde los ciudadanos. Pero para todo esto es necesario que la gente se se comprometa en todos los espacios.
-¿Se siente asustada por el cargo que podría llegar a ocupar en el Congreso, es un ámbito difícil, diferente al que usted está acostumbrada?
-Me han advertido sobre eso, es un mundo donde es muy difícil moverse en minoría y yo sé que voy a moverme dentro de esa minoría. El Partido Demócrata es provincial y siempre ha tenido representantes en el Congreso, eso ha ayudado mucho para que yo aprenda de ello.
Este es un espacio para trabajar, más con esta forma del gobierno actual que no ha respetado los poderes, más bien los otros poderes se han sumido al ejecutivo.
-¿Cómo están sus fuerzas para seguir adelante con estos desafíos?
-Mi hijo Nito me dijo una vez, refiriéndose a mi personaldiad, que “yo era como el ave Fénix, renazco de las cenizas”. Esas palabras siempre me acompañaron y quedaron muy grabadas en mí, me sentí muy bien con ello y realmente me ayudaron en muchos momentos de dolor. Uno atraviesa por muchas crisis, yo creo que por la personalidad que cada uno tiene es como sale o no adelante.
En este momento siento diversos sentimientos mezclados, la injusticia de un caso como la investigación de la muerte de mi hijo que no avanzaba. Hace 15 años empecé a caminar los pasillos de los tribunales buscando respuestas como familia, como madre.
También está el sentimiento de lucha, los desafíos de la vida me han enfrentado a muchas situaciones. También los he enfrentado como ama de casa, como madre y como miembro de la sociedad mendocina.
Es muy difícil hacer una entrevista con Quitita sin mencionar a Nito, y es muy difícil que sus contagiosas lágrimas, no afloren en los ojos de esta mujer que año tras año trató de hacer que la muerte de su hijo no quedara impune.
Muchos periodistas mendocinos recordarán el proceso judicial por las muertes de Armando Neme y Carlos Ross. El proceso fue muy confuso y largo, con idas y vueltas que pusieron en la cárcel a sospechosos para luego anular los juicios.
Armando Neme y Carlos Ross fueron brutalmente asesinados en el pedemonte mendocino en 1992. Hubo una tercer víctima, Héctor Quiroz, quien milagrosamente sobrevivió al hecho, pese a haber recibido dos balas en su cabeza. Sus relatos nunca fueorn claros, por eso la investigación se prolongó más de lo debido.
-¿Siente con respecto a Nito, que el proceso judicial y social se cerró?
-En mi vida todo me ha tocado hundirme hasta la profundidad y empezar a subir. Cuando pasaron 4 años de la muerte de mi hijo, en la justicia los resultados fueron magros y uno de los sentimientos que no se permite una persona creyente como yo, es el odio. Eso lo fui aprendiendo, porque al principio los sentimientos son encontrados, y el lento caminar de la justicia sin mayores respuestas, me permitió mirar a mis otros hijos y nietas. Me dí cuenta que ellos me necesitaban.
-¿Ellos la apoyaron en esto?
-Mis hijos me acompañaron y me dijeron “mamá si vos te sentís bien haciendo esto, hacelo, nosotros estamos con vos”. Mis hijos tenían 24, 26 y 27 años, algunos ya casados y con hijos, yo con mi dolor no podía destruir a mi esposo y familiar, entonces también empecé a reconstruir mi hogar, renacer de las cenizas, ponerme de pié, aunque perder a un hijo es lo máximo que a un padre le puede pasar, no poder verlo, no poder abrazarlo o sentir su voz...
Ese dolor no se va nunca, y uno hace las cosas en honor y homenaje a esa persona que ya no tenemos.
-¿Alguien de su familia se opuso a esta candidatura a diputada nacional?
-No al contrario, insisto soy muy creyente y oré mucho cuando me ofrecieron esta oportunidad, acepté el desafío apretando con mi mano la medalla que llevo colgada con la foto de Nito.
-¿Quién le hizo el ofrecimiento?
-En distintas oportunidades en el 2003 y 2005, gente del PD fue a charlar conmigo para hacerme propuestas. Pero yo sentí que no era el momento, estaba muy concentrada en FAVIM llevando adelante varias cosas y no quería dejarlas inconclusas, aunque la idea de trabajar desde adentro de la política siempre rondó mi cabeza. Finalmente Omar De Marchi, habló conmigo y sentí que este sí era el momento.
-¿Fue el único que le ofreció un cargo?
-No, el radicalismo hace años, cuando hacía poco que había sucedido lo de Nito me ofreció algo, pero yo estaba muy angustiada con el proceso judicial de la causa de mi hijo y me puse a estudiar y trabajar las distintas variantes que podía llegar a tener el caso, para poder estar capacitada para enfrentar a un juez y con conocimiento del tema, dialogar sobre todos los procesos judiciales que se realizaron.
Eso es lo que todos los ciudadanos deberíamos hacer, es nuestro derecho, y está en la Constitución Nacional. Por eso desde FAVIM y apoyados por la Fundación Gutemberg, entregamos miles de copias de la Constitución para que la gente se capacite y use sus derechos.
-¿No muchos políticos hacen eso y usted lo sabe?
-Exactamente, los políticos que llevan una ventaja son los abogados y otros profesionales con un nivel intelectual que les permite rápidamente capacitarse en un tema. Pero eso debería ser una preocupación por parte de los legisladores, seguir capacitándose para desempeñar el rol por el cual fueron elegidos.
-¿Gente de otros sectores la han hecho sentir mal por haber optado entrar en política partidaria?
-No, por ahora sólo me he cruzado con algunas personas que me han saludado como lo hacen siempre, no he encontrado sentimientos contrarios. Incluso en el seno del partido Demócrata me han hecho sentir muy bien, Nito fue presidente de la juventud demócrata y en 1983 solía pegar carteles propagandísticos con sus compañeros, muchos allí lo recuerdan muy bien, y eso también me benefició.
-¿Qué piensa de las declaraciones de Alejandro Gil (marido de Laura Abonassar asesinada durante un asalto) sobre el hecho que “los políticos candidatos deberían hacer algo con la situación de inseguridad”?
-Estoy totalmente de acuerdo, nosotros desde FAVIM trabajamos en la reforma del código procesal penal, como institución pudimos introducir el tema de la víctima. Pero hay que seguir haciendo cosas al respecto.
Me parece bien que el marido de Laura empiece a trabajar en una organización para ayudar a las víctimas.
-¿Usted se contactó con Alejandro Gil?
-Cuando nos enteramos de lo sucedido, desde nuestro organismo lo hicimos, pero él no tomó contacto con nosotros y nos parece bien que sea libre en sus decisiones. Nosotros nos ponemos en contacto para ofrecer nuestra ayuda desde nuestra institución, sin obligar a nadie a participar.
-Ahora también Alejandro Gil ha formado una organización. ¿No deberían unificar las fuerzas?
-Ojalá en Mendoza haya más organizaciones como la de Gil o FAVIM, porque eso te demuestra que la sociedad está en movimiento, me parece buenísimo. Este señor se dará cuenta que ahora deberá estar por lo menos unas 18 horas por día trabajando en este ámbito, siguiendo leyes, proyectos y a las comisiones en la legislatura para poder obtener logros en lo que nos afecta a todos.
En el futuro, si tengo la posibilidad de llegar al Congreso, voy a ser una de las más fervietnes impulsoras de lo que haga este señor o estos organismos.
-¿En Mendoza necesitamos ser víctimas de delitos para darnos cuenta de qué es lo que hace falta en la sociedad?
-Yo creo que es una consecuencias del mundo demasiado dinámico, individualista y consumista en el que vivimos. Esto nos hace pensar que “lo mío” es lo más importante. Pero luego debemos apender que la vida pasa por tener valores y ser de otra manera.
-¿Sabe los riesgos de dejar de ser la Quitita Neme a ser ahora la candidata por el PD, se siente atada por estar bajo el nombre de un partido?
-No me siento atada, sé que corro con esos riesgos, sé que esa credibilidad que tenía puede disminuir, porque hay algo de discriminatorio por si pertenecés a un espacio político, para la gente ya no soy igual que otros mendocinos. Pero ahí hago una pequeña crítica a las organizaciones sociales, los políticos deberían ser quienes tienen la posibilidad de reclamar o pelear desde cualquier espacio por el ciudadano. Yo no me siento por debajo de nadie, pero tampoco por encima, porque la soberbia es uno de los pecados capitales de la gente.
Quitita no va a dejar de ser la Quitita que se movió en tribunales, en Casa de Gobierno o en la Legislatura tantas veces. Mi vida gracias a Dios, ha sido totalmente activa y de eso me enorgullezco.
-¿Qué pasa con la seguridad, usted ha sido consultada muchas veces?
-Sí, pero nunca me escucharon, acá no se trata de que la seguridad pasa solo por el Ministerio de Gobierno, Justicia o la policía, si no hacemos que todos los sectores se sienten a charlar el tema y se involucren, esto no tendrá resultados. Acá se deben sentar minsitros de Salud, Economía, Justicia, en fin todos, así se toman las grandes decisiones.
-¿Está de acuerdo con las marchas contra la inseguridad?
-Las marchas sirven para que la gente haga catarsis, el marido de Laura Abonassar se dio cuenta de ello. Yo digo siempre, no hace falta ir a la casa de un juez a gritarle, porque la reacción humana de ese juez, será cerrar la ventana y poner el expediente del caso al final de una pila de expedientes.
El rol del juez es de administrador de justicia y si nosotros conocemos el sistema, ese juez tiene la obligación de recibirnos y escuchar nuestras consultas.
-¿Si resulta electa, qué es lo que haría como primer tema?
-Investigar qué anteproyectos hay en el Congreso que se puedan continuar y poner en vigencia, trabajaría en las comisiones relacionadas con las Cooperativas y ONGs.