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Una app de citas falsa: así operaba la banda que extorsionó al soldado que se quitó la vida en la Quinta de Olivos

El soldado Rodrigo Gómez, quien se quitó la vida en diciembre en la Quinta de Olivos, dejó una carta que fue la línea principal de investigación para el caso.

Rodrigo Gómez, el soldado que se quitó la vida en la Quinta de Olivos.

Rodrigo Gómez, el soldado que se quitó la vida en la Quinta de Olivos.

Archivo

La Justicia federal confirmó este lunes que el soldado Rodrigo Gómez, quien se quitó la vida en diciembre en la Quinta de Olivos, fue víctima de una extorsión iniciada a través de una aplicación de citas y sostenida por una organización que operaba desde una cárcel bonaerense.

En una conferencia de prensa, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la jueza federal Sandra Arroyo Salgado expusieron el recorrido de la investigación. La línea principal provino de la carta que escribió Gómez antes de quitarse la vida, la cual mencionaba que el soldado había tenido problemas con una aplicación de citas.

A partir de allí, se descubrió la aplicación Evermatch desde la cual los usuarios entablaban conversaciones con mujeres que, en realidad, no existían: detrás de los mensajes estaba una banda de presos que se hacían pasar por chicas.

En el caso de Gómez, se utilizó el nombre Julieta Ayelén Cardozo. De esta forma, le enviaban fotos genéricas de una mujer falsa, sin mostrar caras, y generaron confianza hasta comenzar con las extorsiones.

Así fueron las extorsiones que sufrió el soldado de Olivos

Uno de los audios que recibió el soldado provenía de una mujer que se hacía pasar por la madre de una menor de edad. Donde se lo acusaba de haber enviado contenido inapropiado y advertía que estaba por denunciarlo. “¡Degenerado! ¿Quién te pensás que sos para mandarle eso a mi hija? ¡17 años tiene mi hija! ¡Ya me voy a hacerte la denuncia!”, se escucha en el mensaje, que habría sido el disparador de la estafa.

Luego, el soldado empezó a recibir llamados de un presunto policía de la Ciudad que, según el relato de la extorsionadora, había tomado la denuncia y solicitaba pedidos de transferencias de dinero para “frenar la causa”.

Para eso, los estafadores usurparon la identidad de Matías Nahuel Conti, quien efectivamente es integrante de la Policía de la Ciudad, pero nunca llamó a Gómez ni investigó un caso de abuso de menores. Sin embargo, el falso policía, durante las llamadas, aseguraba que existía una causa judicial en trámite y que, para evitar consecuencias legales, era necesario realizar pagos inmediatos.

Las transferencias se realizaban a cuentas bancarias a nombre de mujeres vinculadas a la organización, que funcionaban como intermediarias. Luego, los fondos se fragmentaban mediante distintas operaciones. En la investigación se constató, entre otros movimientos, un giro de 600.000 pesos a la cuenta de la pareja de uno de los implicados.

Las exigencias económicas se incrementaron con el paso del tiempo. En la carta, Gómez dejó anotaciones con cálculos, referencias a deudas y registros de pagos efectuados. Ese material permitió reconstruir la secuencia de presiones.

Quiénes terminaron detenidos por las extorsiones

La pesquisa identificó como responsables a Tomás Francavilla, de 22 años, alias “Nahuel Contti”, detenido por robo a mano armada en la Unidad 36 de Magdalena; Kevin Manuel Sandoval, alojado en la Unidad 26 de Olmos; y Mauricio José Duarte Arecó, también detenido en Magdalena. Los tres coordinaban las maniobras desde el interior de los penales y serán trasladados al Servicio Penitenciario Federal bajo régimen de alto riesgo.

Durante la madrugada también fueron detenidas las mujeres que recibían el dinero. La causa continúa con nuevas medidas para determinar el alcance total de la organización y posibles víctimas adicionales.