Presenta:

Un testimonio clave complica a la dueña de Wachitas Bar imputada en el caso Agostina Vega

El caso del femicidio de Agostina Vega sumó un testimonio que revela una red de actividades ilícitas en Wachistas Bar, donde trabajaba Soledad Andreani.

Soledad Andreani y el club nocturno Wachitas Bar quedaron en el ojo mediático y bajo la lupa de la justicia por su conexión con Claudio Barrelier.

Soledad Andreani y el club nocturno "Wachitas Bar" quedaron en el ojo mediático y bajo la lupa de la justicia por su conexión con Claudio Barrelier.

La investigación por el femicidio de Agostina Vega ha tomado un giro determinante tras conocerse la estrategia judicial de Soledad Andreani, imputada por encubrimiento agravado, y la aparición de un crudo testimonio que la señala como la organizadora de una red de explotación sexual y tráfico de drogas.

La estrategia de la defensa de Soledad Andreani

El abogado defensor de Andreani, Angelo Giorgetti, confirmó que su clienta se abstendrá de declarar en una primera instancia ante la Fiscalía. Esta decisión se basa en la necesidad de la defensa de acceder formalmente al expediente para conocer las pruebas que motivaron su detención, luego de haber aportado testimonios iniciales en calidad de testigo. Actualmente, la mujer permanece internada en un establecimiento neuropsiquiátrico, presentando una "leve mejoría" según los últimos informes médicos.

Desde la defensa, se intenta desligar a Andreani del accionar criminal de Claudio Barralier, principal sospechoso del femicidio. Giorgetti sostiene que su clienta simplemente prestó su Ford Ka a quien era su pareja sin tener conocimiento de que sería utilizado para trasladar el cuerpo de la víctima. Asimismo, el letrado relativizó el impacto de los videos de cámaras de seguridad donde se la ve comprando materiales de construcción junto a Barralier, argumentando que esa información fue brindada de manera voluntaria por la propia Andreani cuando declaró como testigo al inicio de la causa. Para la defensa, las interpretaciones sobre estas pruebas están "infladas por el morbo mediático" y no complican la situación procesal de la mujer.

El grave testimonio en su contra

Sin embargo, la denuncia de una mujer identificada como "Carla" ofrece una versión diametralmente opuesta, describiendo a Andreani como una "manipuladora" que controlaba actividades ilícitas en Wachitas Bar.

Carla, quien trabajó como acompañante sexual en el local entre 2020 y 2024, aseguró que Andreani organizaba los servicios sexuales en una habitación del primer piso y se quedaba con el 50% de las ganancias. Según el relato, la imputada llevaba registros detallados de estas transacciones en cuadernos y seleccionaba a las trabajadoras bajo criterios estéticos, aprovechándose de la vulnerabilidad de las jóvenes.

Las denuncias de la testigo incluyen delitos de extrema gravedad, como el suministro de drogas en las bebidas de los clientes sin su consentimiento y la venta de cocaína dentro del establecimiento por parte de la propia Andreani. Además, Carla fue categórica afirmando que en el lugar trabajaban menores de edad, específicamente jóvenes desde los 17 años. También señaló que el local funcionaba bajo un esquema de corrupción municipal, donde supuestamente se realizaban pagos a inspectores para levantar las clausuras sistemáticas que recibía el bar por irregularidades.

Como consecuencia de estas revelaciones y de las inspecciones realizadas en el marco de la causa judicial, la Municipalidad de Córdoba resolvió revocar de manera definitiva la habilitación comercial de Wachitas. El organismo municipal detectó graves incumplimientos en las condiciones de seguridad e higiene, además de constatar la existencia de habitaciones con camas que no figuraban en los planos originales del comercio. Mientras la defensa busca proteger a Andreani bajo el argumento de su salud mental, estos nuevos testimonios complican su imagen pública y refuerzan las sospechas sobre el entorno delictivo que rodeaba a los involucrados en el crimen de Agostina.