Sobreseyeron al policía que abatió a un asaltante en Guaymallén: determinaron que actuó en legítima defensa
La Justicia determinó que el policía que mató a tiros a Juan Ávila Sosa, alias el Piku, en junio del año pasado, actuó en legítima defensa.
Juan David el "Piku" Ávila, el asaltante abatido por un policía en junio del año pasado.
La Justicia sobreseyó este miércoles al policía que abatió a Juan David Ávila Sosa, alias el Piku, durante un intento de robo ocurrido el 30 de junio del año pasado en Guaymallén. La investigación estableció que el oficial inspector actuó en legítima defensa al momento en que le disparó al delincuente.
La decisión fue tomada por la conjueza Florencia Didier, del Juzgado Penal Colegiado N°2, a partir del pedido del fiscal de Homicidios, Gustavo Pirrello, quien había solicitado desvincular al efectivo policial y darle un cierre al expediente.
De la pesquisa surgió que el funcionario público hizo uso de su arma reglamentaria cuando dos malvivientes en motocicleta se acercaron a su automóvil, en donde encontraba acompañado por su pareja, y le exhibieron un objeto símil a un arma de fuego a través de la ventanilla. Eso provocó que se defendiera a los tiros, ya que sintió que su vida y la de su novia estaban en peligro.
Quién era el asaltante abatido
El fallecido, Ávila Sosa, contaba con un extenso historial delictivo. A comienzos de 2024 cumplía prisión domiciliaria por un robo agravado cometido en 2019. Aunque reconoció la autoría en un juicio abreviado celebrado en 2020, y aun con sus antecedentes, la Justicia le mantuvo el beneficio debido a un problema de salud que impedía su tratamiento dentro de un penal.
-
Te puede interesar
El preocupante dato que dejan los controles viales en Mendoza
En marzo de 2024, meses antes del hecho de sangre, recuperó la libertad, regresó a las calles y no tardó en reincidir. Fuentes policiales relataron que era habitual verlo circular con objetos de procedencia dudosa rumbo a su domicilio. Incluso había estado imputado por un hurto agravado por escalamiento ocurrido en Villa Nueva, pero en 2023 fue sobreseído porque la fiscalía no pudo sostener la acusación por falta de pruebas.
El asalto que terminó en muerte
El hecho que derivó en la muerte de Ávila Sosa ocurrió el 30 de junio de 2024, alrededor de las 18.30, a un costado del puente del Acceso Este y Holmberg, en el distrito guaymallino de Rodeo de la Cruz.
El efectivo, que prestaba servicios en la Unidad Patrulla de Rescate y Auxilio de Montaña (UPRAM), se dirigía con su pareja hacia la Feria del Usado, en calle Agustín Álvarez. Antes de llegar, se detuvieron unos minutos en la Lateral Sur del Acceso Este para acomodar la mercadería que pretendían vender, cuando dos motociclistas se frenaron junto a su vehículo.
Ávila Sosa descendió y se acercó por la ventanilla. Llevaba un caño metálico de unos 20 centímetros, con el que simulaba portar un arma de fuego. Amenazó primero a la mujer y exigió celulares y la cartera.
Acto seguido, el policía le respondió que su teléfono estaba en el asiento trasero. En ese movimiento tomó su pistola 9 milímetros reglamentaria y efectuó dos disparos desde el interior del vehículo. Así, el Piku recibió los impactos de bala en el tórax y el cuello, y murió en cuestión de minutos. Su cómplice huyó en una moto de baja cilindrada y no fue identificado.
El lugar donde cayó abatido estaba apenas a un kilómetro de su casa. Según fuentes policiales, en esa zona había mostrado actividad frecuente semanas antes del crimen.
Investigación y cierre de la causa
La escena quedó bajo un importante despliegue policial y judicial. Los testimonios reunidos fueron coincidentes: el delincuente había apuntado con el elemento metálico a la pareja del funcionario, simulando portar un arma de fuego y con claras intenciones de robo. Con esas pruebas, el fiscal Pirrello encuadró inmediatamente el hecho como legítima defensa, lo que permitió que el oficial recuperara la libertad pocas horas después.
Tras incorporar los últimos elementos probatorios y dar por finalizada la investigación, el pedido del fiscal de la causa condujo que la conjueza Didier resolviera finalmente el sobreseimiento de Gómez, cerrando el expediente.


