Semanas de dolor y el reclamo de la familia de los hermanos asesinados por una deuda de 230 mil pesos
Desde el 22 de enero una deuda terminó con el asesinato de dos hermanos en el partido de Pilar. Mientras avanza la investigación la familia de las víctimas compartieron su dolor y apuntaron a dos personas.
Los hermanos asesinados en Pilar. Sus familiares no dejan que de compartir su dolor y reclamos de justicia por sus muertes.
Más de dos semanas pasaron del asesinato de Jonathan Posdeley (34) y Priscila Oriana Varky (22) en el barrio pilarense de Agustoni, Pilar. Tiempo después se supo que el móvil del crimen fue una deuda impaga de $230.000. Ahora, la familia de las víctimas compartió su dolor y apuntó a dos sospechosos por el ataque.
El hecho ocurrió el pasado 22 de enero en una vivienda de dicha barriada, donde dos sujetos llegaron en una camioneta con el objetivo de exigir el pago de una deuda vinculada a la compra de electrodomésticos.
Te Podría Interesar
Tras el mortal ataque pasaron días, luego semanas, pero el dolor y la búsqueda de justicia por parte de los allegados a los fallecidos no se detuvo.
Las denuncias de los familiares
Desde el primer momento, algunos de sus allegados comenzaron a pedir en las redes sociales que no se comenten "boludeces" y que la gente que opinaba sobre el tema "tenga respeto por toda la familia que está destrozada".
Los primeros días pasaron y luego comenzaron a señalar a dos personas y a pedir que "paguen" por lo que son acusados.
Ya dentro del mes de enero, el dolor y la bronca no pararon y nuevos posteos mantuvieron vivos estos sentimientos:
Uno de estos, publicado el 4 de febrero, se centró en la pérdida de la joven asesinada: "11 días que le arrebataron la vida injustamente. Dejaron una madre destrozada y tres bebés hermosos que van a pasar su vida sin su mamá".
Sobre ambos, un posteo más adelante marcó que los fallecidos "no se merecían todo esto, así les arrebataron la vida como si no valieran nada".
Siguiendo con los mensajes anteriores, centrados en la mujer asesinada, la cuñada de la misma indicó que "sus bebés ya están notando su ausencia, ¿cómo les explico que su mami no va a volver?".
Además, esta misma persona se pronunció sobre la situación economica y de deudas de las víctimas, la que llevó a su muerte en Pilar.
"Trabajan de sol a sol para poder pagar sus cuentas, si lo debían, lo pagaban, todos los que nos conocen lo saben".
Cómo se fue el asesinato de los hermanos
Según se conoció a partir del testimonio de testigos, lo que comenzó como una discusión verbal rápidamente escaló a un ataque letal. Los agresores actuaron con extrema violencia y ejecutaron a sangre fría a Jonathan Posdeley, de 34 años, y a su hermana Priscila Varky, de 22, frente a familiares y niños que se encontraban en el lugar.
De acuerdo con los relatos recabados en la causa, los atacantes no intentaron amedrentar ni intimidar a las víctimas, sino que llegaron con una clara intención homicida.
Sin embargo, uno de los testimonios recolectados por MDZ sostuvo que la persona deudora era la joven asesinada, y que su hermano terminó siendo ultimado al intentar defenderla del ataque.
La investigación está a cargo del fiscal Raúl Casal, quien lidera la instrucción de la causa y logró avances significativos en las últimas semanas. Los autores materiales del doble asesinato ya fueron plenamente identificados por la Justicia y cuentan con pedidos de captura vigentes.
Además, un tercer sospechoso fue detenido acusado de encubrimiento, por haber ocultado la camioneta utilizada para trasladarse hasta la vivienda y luego facilitar la fuga de los asesinos. En el marco de la pesquisa, se realizaron múltiples allanamientos, se secuestraron teléfonos celulares y se activaron alertas en pasos fronterizos para impedir que los imputados abandonen el país.
Mientras tanto, el barrio Agustoni continúa atravesado por la conmoción y el dolor. La familia de Jonathan y Priscila reclama justicia y celeridad en la captura de los responsables, en un caso que expuso una escalada de violencia extrema originada por una deuda que no alcanza siquiera el valor de una canasta básica.




