Se confirmó la condena contra el empresario que abusó de su sobrina por varios años
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza dejó firme la condena del empresario Diego Miguel D’Ascanio, preso por abusar de su sobrina desde los 11 a los 17 años.
La condena de 8 años y 6 meses de Diego Miguel D’Ascanio (48) fue confirmada por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza este martes. El empresario mendocino está preso por abusar sexualmente de su sobrina por varios años. La única vía que le quedó a la defensa del condenado es el recurso a la Justicia federal.
Los votos de los jueces del máximo tribunal mendocino, Dalmiro Garay y José Valerio, determinaron el resultado final del caso de D’Ascanio en la Justicia de Mendoza. Mario Adaro, el tercer magistrado encargado de dar su veredicto, se encontraba de licencia.
El empresario fue condenado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por ser el encargado de la guarda, en concurso real con abuso sexual simple. La víctima fue su sobrina, quien tenía 11 años cuando comenzaron los abusos, lo que se mantuvieron hasta que llegó a los 17 años de edad.
El caso de abuso
De acuerdo a la denuncia, el acusado, conocido en el mundo empresarial y en el ambiente del golf, abusó sexualmente a su sobrina desde aproximadamente el 2006, cuando era menor de edad. El sospechoso habría aprovechado los días en los que ella se quedaba en su casa por cuestiones familiares, para vejarla.
Las agresiones habrían seguido en la adolescencia de la víctima, en diferentes situaciones. Con el paso del tiempo la joven pudo contarlo y en 2019 todo se plasmó en un expediente judicial.
A partir de las pruebas recabadas por la fiscalía, principalmente las pericias psicológicas, se ordenó la detención del empresario en abril del 2021. Poco tiempo después accedió a la prisión domiciliaria, beneficio que perdió en julio de ese año al romper la pulsera magnética con la que era monitoreado; entonces, regresó a la cárcel y no logró salir de allí a pesar de varios intentos.
El primer juicio del caso fue en 2022 y los jueces Aníbal Crivelli, Ariel Spektor y Alejandro Miguel lo declararon nulo por falta de argumentación y fundamentación en los alegatos de los acusadores.

