Quién es la mujer que murió tras caer a un pozo séptico en un barrio privado de Guaymallén
Miriam Isabel Videla de 61 años murió junto a su nieto luego de que ambos cayeran de manera trágica al interior de un pozo séptico.
Miriam Isabel Videla de 61 años, murió trágicamente tras caer junto a su nieto de dos años al interior del pozo septico.
Una verdadera tragedia sacudió durante la noche del miércoles al barrio privado Buenos Vecinos, en el kilómetro 11 de Guaymallén, donde una mujer de 61 años murió después de caer a un pozo séptico junto a su nieto de apenas 2 años. El pequeño también perdió la vida horas más tarde, pese a haber sido rescatado con signos vitales.
La víctima fue identificada como Miriam Isabel Videla de 61 años, quien se encontraba en una vivienda del barrio junto a su nieto, Borja Lionel Berardi Panini, y una adolescente de 16 años. La secuencia que terminó en tragedia comenzó cerca de las 20, aunque el horror fue descubierto tiempo después.
Al momento del hecho, la adolescente permaneció dentro de la vivienda y no advirtió que su abuela y el pequeño habían salido hacia el patio. Horas más tarde llegó la madre de ambos y preguntó por ellos.
La escalofriante escena que encontró la familia
La joven le respondió que su abuela y el niño habían salido, por lo que la mujer decidió salir a buscarlos. Fue entonces cuando se encontró con una escena desesperante: alcanzó a divisar los pies de Isabel Videla y descubrió que se encontraba dentro de el pozo, con la cabeza sumergida.
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El desgarrador relato de la tragedia del pozo séptico en Guaymallén
El pozo séptico estaba ubicado aproximadamente a cinco metros del patio. Tenía unos 60 por 60 centímetros, más de un metro de profundidad y, al momento de la tragedia, se encontraba abierto.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, el lugar habría estado en esas condiciones porque se estaban realizando tareas de mantenimiento.
Los gritos de desesperación de la madre del niño alertaron a los vecinos. En medio del desconcierto, recurrieron a un grupo de WhatsApp que comparten los habitantes del barrio para pedir ayuda.
La respuesta fue inmediata. Tres vecinos acudieron rápidamente hasta la vivienda y se encontraron con la mujer completamente conmocionada frente al pozo. Entre todos lograron realizar el rescate y primero pudieron sacar a Miriam que se encontraba en la precamara del pozo. Debajo de ella se encontraba el pequeño Borja, quien todavía presentaba signos de vida.
Miriam murió en el lugar y su nieto fue llevado al Notti
Tras el rescate, llegó personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), que asistió a las víctimas. Los profesionales médicos constataron que Miriam Isabel Videla había fallecido em el lugar por sumersión.
La situación del niño era diferente. Los médicos lograron comprobar que todavía tenía signos vitales, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital Notti a bordo de una unidad policial.
Sin embargo, el cuadro del pequeño era crítico y, posteriormente, alrededor de las 21 se confirmó su fallecimiento.
La tragedia terminó así con la muerte de la abuela y su nieto de apenas dos años, en una secuencia que comenzó con una salida y terminó con un desesperado intento para poder salvarlos
A partir del hecho, tomó intervención el fiscal de Homicidios Oscar Malla, quien quedó a cargo de la investigación.
Ahora, desde fiscalía aguardan los resultados de las distintas medidas ordenadas para intentar reconstruir con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda y por qué el pozo séptico se encontraba abierto al momento de la caída.
Uno de los puntos que deberá establecerse es la secuencia exacta que llevó a Miriam y al pequeño hasta el pozo y las condiciones en las que se encontraba la estructura cuando ocurrió el accidente.
El dolor en las redes
La muerte de Miriam también generó numerosas muestras de dolor entre amigos, conocidos y personas que compartían distintos momentos de su vida. En las redes sociales comenzaron a aparecer mensajes de despedida apenas se conoció la noticia.
Entre las publicaciones se repitieron las palabras de cariño, los recuerdos y los deseos de descanso en paz para la mujer, además de mensajes de acompañamiento para sus familiares.
El dolor se hizo todavía más profundo por la muerte del pequeño Borja, cuya pérdida ocurrió apenas unas horas después. La familia quedó así atravesada por una tragedia doble, mientras quienes conocían a Miriam intentaban encontrar palabras para despedir a una mujer que murió intentando estar junto a su nieto en una noche que terminó de la peor manera.
El testimomnio de una vecina
Entre los primeros vecinos que llegaron para ayudar estaba una enfermera que vive en una esquina cercana. Al escuchar los gritos, salió de su casa y se encontró con la desesperación de la familia y de quienes intentaban sacar a las dos personas del interior del pozo.
“Pasó una tragedia con unos vecinos, yo vivo en la esquina, soy enfermera”, contó la mujer al reconstruir los minutos posteriores al accidente. Según relató, al principio pensó que podía tratarse de una persona que había sufrido una descompensación, pero rápidamente comprendió la gravedad de la situación.
La enfermera contó que pidió ayuda a los gritos y que su marido fue a buscar a otras personas para poder sacar a las víctimas. Finalmente, entre tres vecinos consiguieron extraer a la mujer y al pequeño del pozo.
“Los dos estaban inconscientes”, recordó sobre el momento en que pudo acercarse a las víctimas. La vecina explicó que no podía precisar la profundidad del pozo, aunque señaló que este tipo de instalaciones en las viviendas de la zona pueden alcanzar varios metros.
Cuando lograron sacar a la mujer y al niño, la situación era crítica. La vecina comenzó a realizar maniobras de reanimación al pequeño y pidió que avisaran a la Policía para que pudiera ser trasladado rápidamente al Hospital Notti.
El intento por salvar al niño
La mujer explicó que trabaja como enfermera en neonatología y que, ante la emergencia, concentró sus esfuerzos en asistir al bebé. Según su relato, el pequeño no tenía pulso cuando ella comenzó las maniobras de RCP.
La demora de la ambulancia llevó a que la vecina pidiera a los policías que trasladaran al niño hasta el Notti. El pequeño fue llevado de urgencia mientras continuaban los intentos de reanimación y, posteriormente, los médicos del hospital confirmaron su fallecimiento.
La vecina entrevistada también evitó hacer una afirmación sobre lo ocurrido: “No sé, la verdad que no sé. No sé, la verdad que es una tragedia”, dijo consternada.
Para la vecina que participó del rescate, quedan los minutos de desesperación en los que familiares y habitantes de la zona intentaron hacer todo lo posible para sacar a las víctimas. “Entre tres personas lograron sacar a la señora y al bebé”, recordó sobre ese momento, antes de que comenzara el intento de reanimación que continuó hasta el traslado del pequeño.





