Nuevo secuestro de droga a un clan familiar en Las Heras: utilizaban a su hija para llevar marihuana
La niña, de 3 años, llevaba una mochila con trozos de marihuana prensada y dinero en efectivo. Pese al secuestro de la droga, los padres quedaron en libertad.
Arriba: Alex Sandez y Magalí Martínez. Abajo: los trozos de marihuana compactada y parte del dinero incautado.
MDZ.Hace tiempo que un clan familiar viene siendo blanco investigaciones por diversos delitos en Las Heras. Fuentes policiales sostienen que su actividad principal es la venta de drogas y, a raíz de eso, fueron acusados por homicidios, tiroteos y amenazas. Este fin de semana, dos presuntos miembros protagonizaron un secuestro de marihuana y volvieron a quedar en la mira.
El procedimiento con el que se detectó la situación de narcomenudeo tuvo lugar el último sábado cuando personal de la Unidad Especial de Patrullaje Las Heras (UEP) patrullaba las inmediaciones del control del Grupo 600 (Empresa El Plumerillo S.A.) y divisó, en el cruce de calle Independencia y la Lateral Oeste del Acceso Norte, a un grupo de sujetos en actitud sospechosa.
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Los individuos también notaron la presencia de los uniformados, motivo por el cual comenzaron a dispersarse rápidamente. No obstante, los efectivos lograron interceptar a un joven y su novia, identificados como Alex Uriel Sández (22) y Magalí Ariel Martínez (24). La pareja llevaba a su hijita, de 3 años, quien tenía colocada una pequeña mochila.
Acto seguido, los funcionarios revisaron el interior de la mochila que llevaba la criatura y descubrieron que en el interior llevaba tres trozos de marihuana compactada, los cuales arrojaron un peso total de 246,22 gramos, de acuerdo con los posteriores trabajos realizados por la Policía Contra el Narcotráfico (PCN), que tomó intervención tras el hallazgo.
Asimismo, secuestraron un celular Redmi y 104.000 pesos en efectivo, elementos que, junto a la sustancia ilegal, fueron puestos a disposición de la fiscal federal Carolina Traeta, quien tomó intervención en la causa.
Desde ese fuero dispusieron que los padres de la niña permanecieran en libertad y fueran citados a presentarse en los próximos días en los Tribunales federales de calle España, en Ciudad de Mendoza.
En tanto, otros dos menores que los acompañaban, una chica y un varón, de 14 y 15 años, respectivamente, fueron trasladados en calidad de guarda hasta la Comisaría 36° y posteriormente entregados a sus padres.
Un viejo conocido
Cuando los policías lasherinos identificaron a Alex Sández, sabían que no estaban frente a un desconocido. Es más, el joven contaba antecedentes policiales y había protagonizado diferentes episodios delictivos.
Al profundizar el perfil del sospechoso, establecieron que está vinculado con el clan familiar de los Sández, que tiene presencia en la zona de El Plumerillo, en los barrios Santa Teresita y Plumerillo Norte, y en El Borbollón, donde tiene domicilio el padre de la niña que llevaba la sustancia ilegal.
Pese a que Alex Sández afirmó ser empleado en un matadero de la zona, los detectives no descartan que tenga como actividad oculta el narcomenudeo. Esto, principalmente, por diferentes investigaciones contra algunas familiares directos.
Antecedentes familiares por tema de droga
Uno de esos antecedentes corresponde a su madre, Evelyn Pamela Sández Aguirre, a quien allanaron hace tiempo en una vivienda de San Rafael, a partir de una denuncia anónima, la cual sostenía que realizaba viajes desde la Ciudad de Mendoza para transportar estupefacientes, los cuales eran comercializados en el Sur provincial.
Durante la medida, que desarrolló el 18 de enero de 2013, personal de la entonces Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico —actualmente PCN—, secuestraron cocaína y marihuana, así como también pasajes de colectivo con origen Mendoza y destino San Rafael, a nombre de Sández Aguirre.
No obstante, debido a que las cantidades de estupefacientes secuestradas fueron escasas, sólo fue procesada por la figura de la tenencia simple de drogas, contemplada en la Ley 23.737 (de estupefacientes).
Por su parte, años después también fue investigada una familiar de su madre, llamada Stella Linda Sández Tejada (34), sindicada como líder de una organización dedicada a la venta de sustancias en el distrito El Plumerillo. La mujer cayó durante un procedimiento posterior al asesinato de Enzo Gabriel Bogado, un joven 22 años asesinado el 1 de junio de 2018.
En esa ocasión, los presuntos autores del crimen se ocultaron en un domicilio del barrio Plumerillo Norte. Cuando policías arribaron hasta ese lugar, dieron con una mochila que contenía una escopeta tumbera y municiones. Asimismo, dieron con un trozo de 638 gramos de marihuana compactada, por lo que se estimaba que el asesinato se había cometido en un contexto narco.
Incluso, en su momento, surgió de la investigación que Bogado tenía problemas de consumo y adquiría estupefacientes en puntos de venta de la zona, presuntamente liderados por los Sández. Por eso, no descartaban que hubiese sido ultimado durante una discusión con algún dealer de drogas que respondía al mencionado clan familiar.
Por ese hecho de sangre estuvo imputado David Sández, alias el Davicito, hijo de Stella Linda, quien era menor de edad imputable por aquel entonces. No obstante, terminó zafando y quedó desvinculado de la investigación.
Dos violentos episodios en Las Heras
Por su parte, fuentes policiales señalaron a MDZ que Alex Sández había protagonizado dos violentos episodios que tomaron relevancia años atrás. El primero se registró el 28 de julio de 2019, jornada en la que estalló un conflicto entre gavillas del barrio Santa Teresita y alrededores, presuntamente por la disputa del territorio de venta de drogas.
En esa ocasión, hubo disparos y arrojaron bombas molotov contra viviendas de la familia Sández. De esa forma, Alex Sández resultó baleado en el abdomen, cuando tenía sólo 16 años. Pese a la lesión de arma de fuego, logró recuperarse y en poco tiempo recibió el alta médica.
En tanto, el otro caso lo tuvo como sospechoso allá por comienzos de 2021, cuando ya se encontraba viviendo en El Borbollón. La información sostiene que el 4 de enero de ese año un joven llamado Ángel Aníbal Aguirre, recibió un disparo en el estómago frente a la manzana 3 del barrio Santo Tomás de Aquino.
Por el ataque armado fueron señalados como autores Alex Sández y su hermano, Lautaro César, quien tenía 16 años al momento del hecho. Debido a que la agresión generó malestar entre los vecinos, un grupo de lugareños le arrojó elementos contundentes a los dos sospechosos luego de ser aprehendidos.
Ahora, casi cinco años después, Alex Sández volvió a tener un roce con la Justicia y es investigado por presunta actividad de narcomenudeo junto a su pareja y madre de su hijita.




