La Corte Suprema dejó firme la absolución al psiquiatra del homicida que mató a un policía frente al MALBA
Confirmada la absolución del psiquiatra que atendía al agresor del policía frente al MALBA por decisión de la Corte Suprema.
El caso llegó a la Corte Suprema y el psiquiatra del homicida terminó absuelto.
La Corte Suprema de Justicia confirmó la absolución del psiquiatra Jorge Monforte, quien atendía a Rodrigo Facundo Roza, el hombre que en septiembre de 2020 asesinó al efectivo de la Policía Federal Juan Pablo Roldán en las inmediaciones del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), en una decisión que dejó firme la absolución.
Los jueces Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, junto al conjuez Jorge Morán, rechazaron los recursos presentados por la fiscalía y la querella de la familia del policía asesinado. Según sostuvieron, el planteo fiscal resultaba “inadmisible” en función del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, que no los obliga a detallar las razones de su decisión, mientras que la presentación de la querella no cumplía con los requisitos formales establecidos por la acordada 4/2007.
Confirmación de absolución en caso MALBA
En disidencia, el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, y la conjueza Carolina Robiglio votaron por revocar la absolución y ordenar una nueva sentencia, en línea con el dictamen de la Procuración General de la Nación.
El caso generó una fuerte conmoción pública por las imágenes registradas en plena vía pública. El 28 de septiembre de 2020, Roza apareció armado con un cuchillo de carnicero en la esquina de San Martín de Tours y avenida Figueroa Alcorta, donde comenzó a amenazar a transeúntes y efectivos policiales. Juan Pablo Roldán, inspector del Cuerpo de Policía Montada, intentó reducirlo, pero recibió una puñalada en el pecho. Gravemente herido, fue trasladado al Sanatorio Mater Dei, donde murió horas después a causa de una hemorragia interna y externa.
Tras el ataque, Roza fue baleado por el propio efectivo y derivado al Hospital Fernández, donde falleció al día siguiente. Durante el expediente judicial se acreditó que Roza padecía un “trastorno esquizofrénico paranoide continuo” y que había sido tratado por Monforte desde 2014.
Según la investigación, meses antes del crimen el paciente había abandonado la medicación y retomado episodios delirantes. Días antes del ataque, los hermanos del hombre habían alertado al psiquiatra sobre el deterioro de su estado de salud mental. A Monforte se le achacaron los delitos de abandono de persona seguido de muerte y homicidio culposo.
El Procurador General Eduardo Casal sostuvo que el médico “incumplió su deber de actuar frente a una situación de urgencia” y además “desconocía las normas de la ley de salud mental”, tal como habría admitido en conversaciones con familiares del paciente.
Sin embargo, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 28 absolvió al psiquiatra, decisión refrendada por la Cámara de Casación al considerar que no existían elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal por el desenlace.

