"En el Barro": ¿Por qué nos fascinan los delincuentes en la pantalla?
La fascinación por los delincuentes en el cine responde a la complejidad de sus personajes, que combinan riesgo, poder y transgresión, elementos que cautivan nuestra atención.

En el barro.
Gentileza.El estreno de En el barro vuelve a poner sobre la mesa un fenómeno que, desde la criminología, resulta tan fascinante como complejo: la paradoja de cómo la sociedad rechaza a los delincuentes en la vida real pero lo sigue con pasión en la pantalla. Ficción y realidad: el atractivo de la cárcel en la cultura popular.
No es un fenómeno nuevo. De Prison Break a Orange Is the New Black y de Vis a Vis a El Marginal, las series carcelarias han cautivado a millones de espectadores. El éxito persistente de este género obliga a preguntarnos: ¿por qué un universo de violencia, encierro y crueldad genera tanta atracción?
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Criminología de las series: cómo humanizan al delincuente
Las series logran lo que el sistema judicial no puede, humanizar al delincuente. Mientras la justicia lo reduce a un número de expediente, la ficción lo muestra con nombre, historia y motivaciones.
Ese mecanismo abre la puerta a la empatía. El espectador conoce sus miedos, lealtades y dolores. Y así se desdibuja la frontera entre “ellos” y “nosotros”. No se trata de justificar el delito, sino de comprender que la criminalidad suele ser síntoma de fracturas sociales y personales mucho más profundas.
Series carcelarias: un espejo de nuestra sociedad
Estas ficciones no hablan solo de cárceles, sino de la sociedad que las construye. La corrupción, las luchas de poder y la brutalidad en pantalla reflejan tensiones sociales reales.
Mirarlas funciona como una catarsis colectiva: enfrentamos lo que tememos, pero desde la comodidad de un sillón. Son un espejo incómodo que, lejos de mostrarnos a los “monstruos” detrás de los muros, nos devuelve nuestra propia fragilidad moral y sistémica.
¿Entretenimiento o romantización del crimen?
Esta poderosa herramienta de análisis también tiene un lado oscuro. ¿Hasta qué punto la ficción convierte la violencia en algo atractivo o simplifica la complejidad del delito?
Existe una línea muy fina entre mostrar al delincuente para comprenderlo y hacerlo para justificarlo. En Argentina, donde la discusión sobre seguridad es tan polarizada, estas series no deberían ser solo entretenimiento, sino también una oportunidad para un debate honesto y profundo.
Al final, las cárceles (reales o ficticias), reflejan lo que la sociedad teme y rechaza, y al mismo tiempo nos obligan a mirar de frente problemas que no podemos ignorar.
* Lic. Eduardo Muñoz. Criminólogo. Divulgador en Medios. Análisis criminológico aplicado a temas sociales de actualidad y seguridad.
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