"Confiaba en él, no veía maldad": los padres de Malén Ledesma y el pedido de Justicia por el femicidio
En charla con MDZ, los padres de Malén Ledesma, hablaron sobre el femicidio de su hija, el vínculo que tenía con Iván Gabriel Juárez y el dolor padecido.
La familia de Malén Ledesma estuvo presente en el juicio por jurados por el femicidio de su hija ocurrido en diciembre de 2023.
Malén Ledesma tenía 24 años, era de Chubut y estudiaba Filología Inglesa en la UNCuyo. Para sus padres, Analía Da Fonseca y Roberto Ledesma, era una hija muy cercana, llena de proyectos y sueños. Pero le arrebataron la vida el 8 de diciembre de 2023, día en que fue asesinada. Casi tres años después, su familia reclama justicia por el femicidio.
La tercera audiencia del juicio por jurados por el femicidio de Malén Ledesma volvió a poner en el centro de la escena los últimos minutos de vida de la joven de 24 años, asesinada puñaladas por Iván Gabriel Juarez Cruz a finales de diciembre de 2023 en la zona de Cacheuta.
Durante la jornada se incorporaron pruebas fotográficas, se reconstruyó la secuencia del hecho y declararon efectivos policiales y especialistas del Cuerpo Médico Forense que participaron de las pericias realizadas tras el ataque.
Frente a esas imágenes estuvieron, una vez más, los padres de la víctima. Analía Da Fonseca y Roberto Ledesma viajaron desde Chubut para seguir cada audiencia y enfrentarse, durante el debate, a los detalles del crimen de su hija. Cada reconstrucción de lo ocurrido vuelve a abrir una herida que, para ellos, nunca terminó de cerrarse.
Por el hecho está siendo juzgado Iván Gabriel Juárez Cruz, estudiante de traductorado en la misma universidad y amigo de la joven, acusado de haberla asesinado aquel fatidico día
“Solo imagino el terror que debe haber sentido”
En diálogo con MDZ, Analía contó que asistir al juicio ha sido una experiencia profundamente dolorosa desde el primer día. Sentarse frente a las pruebas y escuchar cómo se reconstruyen los momentos previos al asesinato la lleva inevitablemente a pensar en aquello que su hija pudo haber vivido dentro del vehículo.
“Las audiencias han sido muy duras para nosotros. Solo me imagino lo que pudo pensar ella en ese momento, sentada en el auto, usando su teléfono, y que de repente su amigo la atacara clavándole un cuchillo”, expresó.
La madre intenta imaginar a Malén reaccionando ante una situación que jamás habría esperado. No habla de un desconocido. Habla de alguien a quien su hija conocía desde hacía años y en quien confiaba.
“Me la imagino diciéndole: ¿Qué hacés, Iván?, gritando, aterrada por los ataques que le propinaba alguien a quien ella consideraba su amigo”, relató.
Esa es una de las ideas que más atormenta a la familia: que Malén no estaba frente a una persona ajena. Juárez Cruz había formado parte de su vida universitaria y era amigo de su hija y, según contó Analía, su nombre aparecía con frecuencia en las conversaciones familiares.
Ambos se habían conocido en 2019, mientras cursaban sus estudios en la UNCuyo. Malén estudiaba Filología y él Traductorado. “Siempre lo conocimos a través de ella. Todos los domingos, cuando hablábamos con Malén, yo le preguntaba qué había hecho, cómo estaba, porque era su amigo”, recordó.
La confianza de Malén y el cambio de Juarez Cruz
Analía aseguró que su hija siempre vio a Juárez Cruz como un amigo. Lo quería, lo respetaba y no encontraba motivos para desconfiar de él. Sin embargo, como madre, había situaciones que le generaban inquietud.
“Yo siempre le decía a Malén: ‘Él debe estar enamorado de vos’, porque no puede ser que siempre quiera salir solo con vos y no con el resto de los amigos”, contó.
Pero Malén no interpretaba ese vínculo de la misma manera. Para ella, no había señales que justificaran sospechas. “Ella lo consideraba su amigo. Confiaba en él, no veía maldad alguna”, sostuvo su madre.
La joven, según la describió Analía, era “muy alegre, introvertida y estudiosa”. Tenía un círculo de amistades reducido, pero valoraba profundamente a las personas que dejaba entrar en su vida.
La relación con Juarez, sin embargo, habría comenzado a cambiar cuando apareció otro joven en la vida de Malén. Según el relato de su madre, Juárez Cruz comenzó a comportarse de manera diferente e incluso llegó a bloquearla en todas partes.
“Yo le decía: ¿Por qué un amigo te va a bloquear si está todo bien? Si es tu amigo, ¿por qué hace eso?, explicó.
Y volvió sobre la misma idea que hoy atraviesa todo el dolor de la familia: “Ella lo quería, lo respetaba y confiaba en él, era su amigo, pero mirá cómo se lo pagó”.
Revivir los últimos minutos de Malén
Para Analía, presenciar el juicio es también una forma de intentar entender qué ocurrió en aquellos últimos instantes. Por eso, pese al dolor, decidió acompañar el proceso y exponerse a las imágenes y reconstrucciones que puedan surgir durante el debate.
“Yo quiero vivir todo lo que pasó mi hija en sus últimos minutos de vida y voy a aguantar todo lo que pueda”, aseguró. Reconoció, sin embargo, que hay momentos que resultan insoportables.
“Estamos preparados para soportar esto, pero a veces es muy duro. Si se pone demasiado fuerte, nos vamos”, dijo.
La madre está convencida de que Malén intentó defenderse. No puede concebir que haya permanecido inmóvil ante el ataque de una persona en la que confiaba.
“Tengo la certeza de que se defendió, de que hizo frente a quien pensó que era su amigo y que la estaba atacando. Se defendió porque tenía un cuchillo”, afirmó.
Para Analía, lo ocurrido aquella noche no puede ser reducido a una tragedia ni a una muerte accidental. Su mirada sobre el hecho es contundente: “A mi hija no se le fue la vida por un accidente. Él la mató, después le pasó el auto por encima y escapó para salvarse él. La abandonó”,expresó.
“Tiene cara de póker”
Durante estos días, Analía y Roberto también han tenido que permanecer frente a frente con Juarez Cruz en la sala de audiencias. La madre de Malén contó que, hasta el momento, no percibió ninguna reacción que interprete como arrepentimiento.
“Cuando lo veo, no veo nada. No se le nota ningún tipo de reacción por lo que está pasando. Tiene cara de póker en todo momento”, expresó.
El dolor de la familia también está atravesado por el silencio que, según contó Analía, existió después del crimen.
“Nunca recibí ni una llamada de su familia, despues de lo que pasó con mi hija. Ni una llamada de la familia, ninguna, expresó.
Una familia que busca mantenerse de pie
En medio del dolor, Analía encuentra fuerzas en el resto de su familia. Mencionó especialmente a la hermana de Malén, quien pocos días después del asesinato tuvo que atravesar uno de los momentos más importantes de su vida.
“A Malén la mataron el 8 de diciembre de 2023 y el 11 de diciembre su hermana fue abanderada nacional. Nosotros estábamos acá, atravesando todo esto, pero ellos me dan fuerza a mí”, recordó.
La repercusión del juicio, contó, trascendió incluso las fronteras argentinas. El caso está siendo seguido no solo en Mendoza y Chubut, sino también en España, donde Malén tenía familiares y amistades que continúan pendientes de lo que ocurre con el proceso judicial.
Ahora, con el juicio avanzando, la familia espera que el proceso no concluya únicamente con la lectura de una condena. Para Analía, también existe otra pelea: que la historia de su hija no desaparezca cuando termine el debate.
“Nosotros esperamos que esto no termine el viernes, cuando se conozca la condena. Quiero que esto continúe, que se visibilice, que se visibilice el femicidio”, sostuvo.
Malén, para su madre, todavía no ha podido encontrar la paz. Esa tranquilidad, cree Analía, depende de una sola cosa.
“Tal vez y solo tal vez Malén pueda acercarse a su necesitado y necesario descanso eterno y en paz cuando se haya hecho justicia”.
El femicidio que conmocionó a Mendoza
La noche del viernes 8 de diciembre de 2023, la vida de Malén Ledesma terminó de manera trágica. La joven, de 24 años, oriunda de Rawson y estudiante de la Licenciatura en Inglés de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), fue asesinada sobre la ruta Panamericana, en la zona de Cacheuta, en un hecho que desde entonces es investigado como un femicidio.
Malén había pasado aquella jornada junto a Iván Gabriel Juárez Cruz, quien era su compañero de estudios y amigo. Ambos habían compartido la tarde en un espejo de agua de alta montaña y emprendieron el regreso en la camioneta Toyota Hilux blanca del acusado. En determinado momento, el vehículo se detuvo a unos 200 metros de un restaurante, aparentemente porque Juárez había descendido para orinar. Malén permaneció dentro.
Fue entonces cuando, de acuerdo con la reconstrucción incorporada al expediente, Juárez habría regresado al rodado con un cuchillo tipo carnicero de mango rojo y atacado a la joven. Le habría provocado al menos cuatro heridas en el cuello. Malén alcanzó a pedir auxilio antes de caer gravemente herida y morir minutos después como consecuencia de las lesiones.
Luego del ataque, Juárez habría escapado del lugar al mando de la camioneta. La fuga, sin embargo, duró poco. El seguimiento realizado a través de las cámaras del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) permitió localizar el vehículo y desplegar un operativo policial que terminó con su interceptación en las inmediaciones de Pueyrredón y Viamonte, en Chacras de Coria.
Durante el procedimiento y posteriormente, mientras era trasladado a la Comisaría 47ª en presencia de una defensora oficial, Juárez manifestó que no recordaba lo ocurrido. La Justicia, de todos modos, avanzó con la imputación por femicidio, una calificación que se mantiene como eje de la acusación y que ahora será puesta a consideración del jurado popular durante el juicio.
Mientras el juicio avanza, para Analía Da Fonseca y Roberto Ledesma el tiempo no ha logrado cerrar la herida que dejó el femicidio de su hija. Malén sigue presente en cada recuerdo, en cada viaje desde Chubut y en cada jornada del debate. Ahora, su familia espera que la Justicia determine la responsabilidad de Juárez Cruz y que, finalmente, Malén pueda descansar en paz.






